martes, 17 de abril de 2012

SOBRE EL PROYECTO DE LEY DE SOBERANÍA HIDROCARBURÍFERA, LA EXPROPIACIÓN DEL 51% DE LAS ACCIONES DE REPSOL EN YPF Y LOS SUPUESTOS CAMBIOS DE RUMBO DE GOBIERNO NACIONAL.
Horacio Micucci

Nos encontramos escribiendo un documento extenso y profundo sobre los hechos de dominio público respecto a la política petrolera argentina que daremos a conocer próximamente. Todos conocen nuestra lucha de décadas por la Estatización Total del petróleo desde el subsuelo al surtidor. No obstante, ante el debate abierto, me parece oportuno manifestar algunas consideraciones.

LOS HECHOS
1.- El día 16 de abril de 2012, la Sra. Presidente anunció la expropiación del 51% de las acciones de REPSOL en YPF. Se anunció que de ese 51%, a su vez, el 51% quedará en manos del Estado Nacional y el 49% restante en manos de las Provincias petroleras. No serán tocadas las acciones del Grupo Ezquenazi, ni las acciones que se cotizan el Bolsa.
2.- Simultáneamente, por un Decreto de Necesidad y Urgencia, el Gobierno Nacional intervino YPF, asumiendo su conducción.
3.- En el artículo 1 del Proyecto de Ley de Soberanía Hidrocarburífera, se establece que “Declárase de interés público nacional y como objetivo prioritario de la REPÚBLICA ARGENTINA el logro del autoabastecimiento de hidrocarburos, así como la explotación, industrialización, transporte y comercialización de hidrocarburos, a fin de garantizar el desarrollo económico con equidad social, la creación de empleo, el incremento de la competitividad de los diversos sectores económicos y el crecimiento equitativo y sustentable de las provincias y regiones.” Además la Presidente, en su discurso, puso énfasis en declarar que: “el modelo además que hemos elegido no es un modelo de estatización, que quede claro, es un modelo de recuperación de la soberanía y del control de un instrumento fundamental, porque seguimos conservando la forma de sociedad anónima, seguimos funcionando de acuerdo a la ley de sociedad privada.”. Agregó, además, que: “En cuanto la dirección sea llevada por los argentinos no tenemos que tener prejuicios de que bajo la forma de joint ventures, de unidades transitorias de empresas y de todas las modalidades modernas de negocios que hoy imperan en el mundo podamos asociarnos con otras empresas estatales, con empresas privadas, con capitales nacionales, pero tengan en claro que ese 50 por ciento no va a ser manejado por ningún grupo económico, ni local ni nacional, porque debe ser  manejado por el Estado Nacional asegurando a través de la profesionalización del management que vamos a tener recursos y que va a ser rentable.”
4.- Ha quedado absolutamente claro, por las cifras difundidas en estos días, que se ha confirmado el fracaso total de todas las variantes de las líneas políticas privatistas ensayadas, por décadas, en la conducción y gestión de nuestra política petrolera. Todas las cifras, que hemos difundido durante años demostrando eso, se han visto confirmadas. Hoy se reconoce que el costo del barril de petróleo en boca de pozo en Argentina es (según las distintas versiones) de entre 6 y 12 dólares, y que ese mismo petróleo era puesto en destilerías a valores de entre 50 y 60 dólares. Se demostró que no se invierte en exploración porque es la parte onerosa del negocio petrolero y que esas ganancias fueron sacadas del país. En efecto, como en ningún país en el mundo, se remitieron al exterior (con la anuencia del representante del Estado en el Directorio de YPF) el 90% de las utilidades. Es más, en los últimos años se remitieron al exterior 105% a 135% de las utilidades, lo que implica que se sacó más que las ganancias declaradas, en una clara maniobra de evasión impositiva y vaciamiento. Y que esas utilidades remitidas fueron a REPSOL ESPAÑA para comprar áreas y pozos en zonas redituables del mundo. La remisión de utilidades se hizo permitida y autorizada por este Gobierno con las excusa de pagar la parte que compró el Grupo Ezquenazi (grupo de “amigos”, en ese entonces, del Gobierno que compro sus partes sin dinero o, mejor dicho con las ganancias futuras remitidas al exterior libremente). Así creció REPSOL, así Esquenazi se hizo petrolero y operador de YPF (con la anuencia y el apoyo de este Gobierno). De esa manera YPF fue literalmente vaciada; unas vez más y, esta vez, con anuencia e impulso kirchnerista. Se ha perdido el autoabastecimiento y se importan combustibles por valores de más de 10.000 millones de dólares al año. Esta expropiación de las acciones de Repsol en YPF se produce como consecuencia de una crisis terminal, entre cuyos responsables está el propio Gobierno. Y los responsables, públicos y privados, todavía están impunes sin que nada haga presumir que serán castigados.
5.-Mientras esto ocurre, la segunda petrolera del país, Panamerican Energy  que es 60% de la British Petroleum (de los ingleses que ocupan nuestras Malvinas) y 40% del Grupo Bridas (50% de Bulgueroni que explota en el Mar Caspio con consentimiento y control ruso) y CNNOC (empresa estatal china) ha salido indemne. Lo mismo el 67% de la producción de crudo que está también en manos privadas. CIFRAS DE 2011: YPF-REPSOL=34,9%, Panamerican Energy= 19,5%, Petrobras=6,8%, Pluspetrol=6,6%, SINOPEC (Estatal China socia de REPSOL en Brasil)=6,5%, Chevron (yanqui)=5,6%.

EL DEBATE
1.- Desde ya que para quienes por años luchamos por la estatización total de nuestro petróleo en todas las etapas de la cadena productiva, las recientes medidas, aunque sean parciales, insuficientes y contradictorias, suenan a música celestial a nuestros oídos. Pero también sabemos quienes aprendimos al lado de maestros y luchadores como el Dr. Adolfo Silenzi de Stagni, que hubo períodos de estatización parcial y, más aún, de estatización con privatización disfrazada, que permitieron el surgimiento de poderosos petroleros actuales como Bulgueroni. Es más, fue la política de este gobierno, más recientemente, la que hizo que advenedizos “amigos” como Cristóbal López y Lázaro Báez de convirtieran en petroleros. Petroleros que hoy son importantes en Argentina y que, junto a monopolios imperialistas extranjeros, pueden ser esos inversores extranjeros o nacionales de los que habló la Sra. Presidente.
2.- Más aún, podemos afirmar que esas políticas de estatización parcial o privatización disfrazada, iniciaron el camino de rapiña de nuestro petróleo y fueron el abono necesario para la total privatización petrolera argentina.
3.- Vemos con preocupación que, con presumible honestidad pero, a nuestro juicio, apresuradamente, muchos luchadores de la causa del petróleo argentino califican lo que está ocurriendo, como un cambio de 180 grados. Hay quien evalúa que hay una corrección de la política petrolera del Gobierno para retomar un camino mosconiano.
4.- Parece que algunos creen que el gobierno ha cambiado. Nosotros no tenemos evidencias científicas para creer que esto es así. Estas mismas nuevas resoluciones pueden fundamentar el surgimiento de una nueva “Patria Contratista” cuya voracidad ya conocimos o, peor aún, fortalecer a monopolios como Bulgheroni (socio de la inglesa  British y de los chinos) o, abiertamente, a otros monopolios imperialistas extranjeros. Efectivamente, ya se habla de monopolios estadounidenses interesados en “el negocio”. Queremos recordar que la empresa estatal de Angola esta asociada a la empresa China Sonangol International Holding Limited. Esta última, con sólo el 34% de las acciones, utiliza a la sociedad para la penetración china en África.
5.- Queremos hablar claro: Algunos creen que, de la noche a la mañana, un gobierno que representa, en sus medidas, los intereses de un sector del empresariado de intermediación (nativo pero no nacional) asociado a diversos intereses imperiales (generalmente de imperios competidores de los yanquis) se ha convertido por arte de magia, en un empresariado nacional reformista (como el surgido en el período del General Perón). No compartimos esa creencia. Queremos dejar esto claro. Las medidas del periodo del matrimonio Kirchner se caracterizaron (como la misma Presidente lo ha reconocido) en una primarización de nuestra economía (mientras se agitan banderas de industrialización), desnacionalización de la misma, promoción de monopolios imperialistas de minería contaminante (que también son parte de la explotación de nuestros territorios colonizados por los ingleses), extranjerización de la tierra, crecimiento del latifundio, pago de la deuda externa usuraria, ilegítima y fraudulenta, persecución y castigo a los pueblos originarios. Y nuevas leyes de persecución al pueblo como la ley antiterrorista y las labores de inteligencia sobre luchadores populares. En suma: remache y profundización de la dependencia que es la causa del estrangulamiento actual.
6.- Por lo tanto, la lucha por una total estatización petrolera, en el marco de una Proyecto Político Patriótico y Popular verdadero, sigue vigente y necesita de la fuerza y el protagonismo de todo el pueblo para hacerse realidad.

REAFIRMAMOS NUESTRA LUCHA Y NUESTRA CONSIGNA:
“EL PETRÓLEO ES NUESTRO”
ESTATIZAR SIN INDEMNIZACIÓN, DESDE EL SUBSUELO AL SURTIDOR. Por la propiedad y gestión estatal, monopólica y eficiente, en todos los eslabones de la cadena productiva, desde la exploración a la comercialización, con control de sus obreros y técnicos y del pueblo argentino, de todos los hidrocarburos líquidos y gaseosos de la Argentina.
Repudio y respuesta a toda sanción o presión imperialista (española o de donde venga) por ejercer nuestra soberanía petrolera.
Derogación de toda la legislación privatista menemista y las leyes promovidas por este gobierno como la llamada “Ley Corta”.
Por una nueva ley de hidrocarburos (que reemplace la ley vigente que data de la Dictadura de Onganía), y que establezca los principios anteriores.

Llamamos a constituir un amplio Movimiento Nacional y Federal en cada ciudad, en cada pueblo, en cada provincia para lograr estos objetivos, rescatando las ideas y los hechos de los Generales Mosconi y Baldrich y del Dr. Adolfo Silenzi de Stagni y las banderas del Movimiento Nacional de Defensa del Petróleo Argentino (MONADEPA) que presidiera este último insigne patriota.

“No admitimos ningún tipo de transacción con este principio. No creemos en la “ayuda” de las compañías privadas, sean extranjeras o nacionales, y es por ello que estamos enfrentados a toda la política económica y petrolera del actual gobierno. La defensa del petróleo no es más que un frente de lucha por la liberación nacional de manera que no parcializamos lo que debe ser una auténtica liberación política, económica y social del pueblo argentino. Si concentramos nuestro esfuerzo en esta sola trinchera es porque la consideramos, sin duda alguna, la más importante.”.
Dr. Adolfo Silenzi de Stagni.

“...la experiencia de las luchas incesantes que la organización fiscal ha debido soportar con las compañías privadas durante todo el tiempo en que la hemos dirigido, nos condujo a la conclusión de que tales organizaciones, la fiscal y la privada, no pueden coexistir, pues representan dos intereses antagónicos destinados a vivir en lucha, de la cual sólo por excepción saldrá triunfante la organización estatal. Resulta inexplicable la existencia de ciudadanos que quieran enajenar nuestros depósitos de petróleo acordando concesiones de explotación y exploración al capital extranjero, para favorecer a éste con las ganancias que de tal actividad se obtienen, en lugar de reservar en absoluto tales beneficios para acrecentar el bienestar moral y material del pueblo argentino. No queda otro camino a adoptar que el monopolio del Estado pero en forma integral, es decir, en todas las actividades de esta industria: la producción, elaboración, transporte y comercio.”
General Enrique Mosconi

sábado, 24 de marzo de 2012

YO DENUNCIO - poema - Marcos Ana

YO DENUNCIO

Yo no pido clemencia. Yo no pido
con un hilo de voz descolorida
perdón para la vida que me deben.
Odio la voz delgada que se postra
y el corazón que llora de rodillas
y esas frentes vertidas en el polvo,
hecha añicos la luz del pensamiento.

Yo no pido clemencia. Yo no junto
las manos temblorosas en un ruego.
Arden voces de orgullo en mi palabra
cuando exigen -sin llanto- que las puertas
de la venganza oscura se derriben
y a los hombres descueguen de sus cruces.

Yo no pido clemencia. Yo denuncio
al dictador cádaver que gobierna
la vida de los hombres con un hacha
y ahora quiere dejar para escarmiento
mi cabeza cortada en una pica.

Yo no pido clemencia.
Doy banderas.
Paso de mano el golpeado
corazón de mi pueblo prisionero.

Reflexiones sobre el 24 de marzo y el “Proceso”


Horacio Micucci


El Pueblo Argentino necesita hacer un balance de esos hechos.
También, en particular, necesitan hacerlo las camadas jóvenes y las veteranas de la corriente militar nacional, patriótica, popular y democrática, para evitar ser nuevamente separadas del pueblo al que pertenecen y destruidas por el enemigo.

El 24 de marzo de 1976 se producía el golpe de Estado que derrocó al Gobierno constitucional de la Sra. de Perón. Es bueno recordar que un patriota que nos acompaña desde los inicios, formaba parte de ese gobierno y lo pagó con largos años de cárcel y castigo: su nombre es Julio C. González. También es imprescindible recordar al Primer Presidente y Fundador del Foro Patriótico y Popular, Teniente Coronel Adolfo Phillipeaux, militar legalista en junio de 1956 y, también, integrante del gobierno derrocado por el Proceso.
Ellos fueron parte de quienes pensábamos, hace ya más de quince años, que era necesario unir a dos movimientos que a lo largo de la historia argentina recorrieron muchas veces caminos divergentes cuando no enfrentados: el Movimiento Patriótico - Nacional y el Movimiento Democrático y Popular. Porque, en lo más profundo de nuestra historia, ambos movimientos nacieron juntos y el éxito nos acompañó mientras esa unidad se mantuvo. Es lógico entonces el intento de los enemigos de hoy y de ayer, de profundizar la división entre ambos. Pero tarde o temprano, la unidad patriótica y popular, impondrá el orden de una Argentina independiente como país, emancipada como nación, con una democracia grande y verdadera donde se satisfagan los deseos del pueblo.
Parte de esa lucha es comprender el pasado, hacer un justo balance de lo ocurrido (que ayude al Pueblo que incluye a los civiles patriotas y a los militares patriotas), para sacar conclusiones útiles para el destino de Argentina Independiente de toda dominación extranjera.
Hay sucesos de nuestro pasado inmediato que exigen balances. Hay heridas abiertas del pueblo argentino que exigen respuestas, explicaciones sobre sus causas, ubicación de los verdaderos culpables y reivindicación de los verdaderos patriotas.
Desde ya es bueno recordar que no todo empieza en 1976 como se pretende hacer creer.
Hay una historia de los patriotas y del pueblo tantas veces burlado, humillado, reprimido, que se nos oculta, se nos deforma, para que no podamos abrevar en sus más brillantes páginas que nos marcan un camino de independencia: el olvido del rechazo de las invasiones inglesas, antecedente indispensable del 25 de mayo de 1810, en tanto permitió constituir, en un proceso, las fuerzas armadas patriotas; la guerra de la independencia que culminaría en los campos de Ayacucho y Tumusla y que es inseparable de la guerra campesina de los gauchos de Güemes; la Guerra de la Republiquetas del Alto Perú y la genial estrategia del General Arenales, “el General de los Pueblos”; y la empecinada lucha del General Artigas, líder agrario y padre del federalismo, y de su segundo jefe, el Comandante guaraní Andresito, en la Banda Oriental.
Se ocultan y deforman: el asesinato de Mariano Moreno, la muerte en el ostracismo de San Martín y Artigas y la de Belgrano, en la pobreza y el olvido; el fusilamiento de Dorrego, sus causas, sus consecuencias.
También se oculta y disfraza la campaña del desierto (ese genocidio de los pueblos originarios) y la extensión del latifundio que traba el desarrollo nacional. Y las revueltas campesinas como el Grito de Alcorta y la Rebelión Agraria
Se hace olvidar a las nuevas generaciones, civiles y militares, las razones de fondo de los derrocamientos de Irigoyen, Illía y Perón; el golpe del 30, con el encarcelamiento de los Generales Mosconi y Baldrich, y la posterior década infame; los movimientos cívico-militares legalistas contrarios al proceso surgido en setiembre de 1930 con participantes patriotas ignorados como los Tenientes Coroneles Pomar y Cattaneo y civiles como Jauretche; el golpe de 1955, el movimiento legalista del 9 de junio de 1956 y los fusilamientos de civiles y militares que querían restituir al gobierno constitucional del General Perón en ese aciago momento y la persecución de otros como el Teniente Coronel Phillipeaux. También el golpe de 1966 y los sucesos posteriores.
Y, esencialmente, se escamotean al conocimiento y al análisis las consecuencias de aumento de la dependencia nacional a causa de todos los golpes de estado que eran, indefectiblemente, antinacionales y antipopulares.
Los responsables de esos golpes fueron los imperios de turno y sus socios nativos (pero no nacionales) de empresarios de intermediación como son hoy los Franco Macri, los Rocca, los Bulgheroni y algunos de los empresarios de actual “capitalismo de amigos” —que tienen sus intereses en el extranjero a diferencia del empresariado nacional —y esa oligarquía terrateniente (que tuvo “relaciones carnales” con todos los imperios de la tierra: Inglaterra, Francia, EE.UU., Rusia y hoy China, etc.).
Se ocultan y deforman esos y tantos otros hechos que permitirían conocer las causas de esta política argentina llena de acuerdos y zancadillas, de fidelidades y traiciones, de esa complicada mezcla política de minué y malambo a la que asistimos diariamente. Y de borocoteo... De compra de voluntades…
Y sobre todo de la entrega y la sumisión nacional.
En fin, y fundamentalmente, hay una historia, que se escamotea también, de las constantes y persistentes luchas del pueblo argentino por su emancipación como Nación, su independencia como Patria y su liberación social, desde las puebladas de 1806 y 1807 al Argentinazo que terminó con el gobierno gerencial de De la Rúa – Cavallo.
Todos esos hechos, ocultados o tergiversados, permiten advertir que en nuestra historia hubo patriotas y traidores, víctimas y victimarios.
Los primeros, civiles y militares de distintas creencias e ideologías, deben ser reivindicados. Mientras que los segundos, sean de la profesión o de la fe que fueran, deben se repudiados.
 
Sobre extraños ocultamientos
¿Qué conclusiones se nos presentan cada día sobre el golpe del 24 de marzo?:
Sectores socialdemócratas (de esa socialdemocracia que fue y sigue siendo partícipe necesario de la entrega liberal) nos hablan de un grupo de militares asesinos que dio el golpe. Pero no nos hablan de la participación protagónica en él de civiles como Martínez de Hoz y otros diseñadores de la política económica de entrega que fue lo fundamental del Proceso. Todo queda reducido a “los milicos del proceso” hecho que oculta lo fundamental: que los funcionarios militares y civiles eran gerentes de intereses imperiales y sus socios nativos.
Aparentemente de “izquierda”, esta posición oculta a los verdaderos responsables. ¿O alguien imagina que ese golpe se hubiera podido dar sin el visto bueno de las potencias de la época?. De todas las potencias de la época: EE.UU., URSS, Gran Bretaña, Francia, Italia, etc. Pero sobre todo de EE.UU. y la URSS, interesados en pasar a la disputa abierta por nuestro país. Disputa, dicho sea de paso, que se expresó en el seno del “Proceso” dictatorial.
Esta posición, en realidad, protege la responsabilidad imperialista y de la oligarquía argentina (siempre servil a aquellos y contraria al interés nacional) en los hechos.
Otros hablan de “dos demonios”: un terrorismo alocado y un terrorismo de Estado. Todo limitado a las fronteras del país. Desde aquí hay quien apoya el golpe como necesario para terminar con el llamado “terrorismo apátrida” que haría peligrar la independencia nacional, lo que no explica la represión, la cárcel de tantos patriotas como el ya mencionado Julio C. González, la propia Presidente María Estela Martínez de Perón y una enormidad de dirigentes y luchadores sindicales y sociales y la desaparición y asesinato de tantos otros. Esto se intenta explicar como “excesos” o resultados de la “guerra sucia”. Se quiere hacer pasar como excepción lo que fue lo dominante. Pero aquí tampoco aparecen las responsabilidades de las potencias imperiales de la época, sus agentes, sus intereses económicos.
En la argumentación antedicha el terrorismo es presentado como un hecho desvinculado de relaciones políticas y sociales internas e internacionales. Será “terrorismo subversivo”, “apátrida”, “nihilista”, etc. Todos epítetos que excluyen cuidadosamente nombrar a las dos superpotencias que disputaban el mundo en los años del golpe de Estado: la URSS y EE.UU.. Claro, eso permitió a los turnos de Videla, Viola, Bignone  (mientras reprimían al pueblo con la excusa de la lucha antiterrorista) hacer jugosos negocios con la URSS como la venta, en 1979, de cereales a esta última potencia, para romper el bloqueo iniciado por EE.UU. en respuesta a la invasión soviética a Afganistán en ese año. Otros sectores del proceso hicieron lo propio por su afinidad con los rivales de la URSS: EE.UU., principalmente, Gran Bretaña, etc. Pero los grandes jefes, los que manejaban la trama, no aparecen nunca.
Casualmente, en estos días, los supuestos progresistas del Gobierno de la Sra. Cristina de Kirchner han hecho aprobar una ley antiterrorista que ya se intentó aplicar a los luchadores contra la Megaminería Contaminante y que pende, como una espada de Damócles, sobre la cabeza de todos los patriotas y luchadores populares, ya sea que luchen por mejores condiciones de vida y de trabajo, como los obreros de Kraft, o por la recuperación de nuestros territorios usurpados por el colonialismo inglés.
La “guerra” antiterrorista del Proceso y la ley antiterrorista actual son excusas para reprimir a quienes se oponen a la entrega y la sumisión nacional, sea a la potencia que sea.
Por lo tanto: ¿No nos están ocultando algo muy grande? ¿No será como el iceberg, que deja tres octavos de su volumen afuera del agua y oculta los cinco octavos restantes?
Llama la atención que tanto aquellos que vociferan contra “el peligro del trapo rojo” así como aquellos que circunscriben las responsabilidades a “todos los milicos”, nunca hablan del papel imperialista de la ex URSS y su penetración política y económica en el país. Imperialista como los otros imperios a quienes también se oculta. Igual que aquellos que reprimieron a la Patagonia sublevada en 1921: reprimieron a obreros que luchaban por sus justos derechos, con la excusa de defender a la patria en peligro, acusándolos de maximalistas y agentes chilenos y se favoreció a terratenientes e intereses ingleses, que aún hoy persisten. Es bueno preguntarse de que lado estuvieron esos intereses en épocas de la justa guerra de 1982.
Otros dicen que ganaron la guerra contra la subversión pero perdieron la guerra política. Pero lo esencial del Proceso ¿era una política nacional independiente o era la política de Martínez de Hoz y sucesores?
¿Puede defenderse la independencia nacional con Martínez de Hoz, Aleman, Cavallo y muchos que después se reciclaron en la etapa “democrática”?.
¿Y si no hubiera sido así? ¿Y si ese golpe hubiera venido a imponer una política de entrega que se continúa hasta nuestros días?
Para “voltear las chimeneas” como dijo, con justeza, la Sra. de Perón en su oportunidad y recuerda, también con justeza, el Dr. Julio C. González, en su reciente libro “M76. Asalto a la Argentina”.

La trampa del Proceso
En realidad, en marzo de 1976, con la excusa de la lucha contra el terrorismo, se derrocó al gobierno constitucional de la Sra. de Perón y se reprimió al pueblo para que no hubiera posteriores resistencias al Plan Martínez de Hoz, política esencial del “Proceso”. Se arrastró a las corrientes nacionales de las Fuerzas Armadas detrás del “Proceso” para aislarlas del pueblo e impedir una unidad explosiva.
¿Qué hubiera pasado si las corrientes militares nacionales unidas al pueblo imponían la defensa del gobierno constitucional?. Se hubiera abierto el camino de una Argentina Independiente, ante la disputa de las potencias de la época: la URSS socialista de palabra y EE.UU. democrático de palabra, pero ambas imperialistas en los hechos.
Hubo una posición patriótica y popular en marzo de 1976: defender al gobierno Constitucional (siendo o no peronistas y a pesar de sus insuficiencias, deficiencias y errores) contra los planes golpistas que impulsaban la URSS y EE.UU. con las coincidencias de las otras potencias.
Esa fue la posición por la que muchos patriotas, peronistas y no peronistas, pagamos con largos años de cárcel y otros hasta con la vida.
Por eso un debate vigente aún hoy es si en 1976 las fuerzas principales de la dependencia y el atraso estaban en el seno del Gobierno de la Sra. de Perón o en el seno de los golpistas.
Y otro debate importante entre los sectores patrióticos es aún hoy el siguiente: En los años ´70 y ´80 ¿había una superpotencia imperialista “democrática”, frente a una superpotencia “socialista” que constituía un “imperialismo ideológico”, como se decía y se dice aún hoy?. En realidad, esa era la falsa apariencia, la autopropaganda de esas dos superpotencias, con la que cada una de ellas trataba de encubrir sus intereses. En esas décadas, en consecuencia, había un mundo bipolar, con dos superpotencias imperialistas en lo político, lo económico, lo militar y lo cultural: EE.UU. disfrazada de defensora de la democracia, y la URSS camuflada de socialista y defensora de los pueblos.
Buscando espacios regionales, y oscilando hacia uno u otro lado de ese mundo bipolar, se ubicaban las potencias de segundo orden.
Aceptar cualquiera de las dos máscaras propagandísticas de la “guerra fría” que abarcó la mayor parte de la segunda mitad del siglo pasado llevaba a la subordinación de las fuerzas patrióticas, democráticas y populares, en función de los intereses de una u otra superpotencia. En efecto, un sector temeroso de la URSS como “imperialismo ideológico” pero sin ver su penetración económica en la región (a la que en ciertos casos jamás denuncia), le “creía” a EE.UU. su disfraz democrático. Otro sector, hacía lo contrario: conciente de la penetración económica de EE.UU., le “creía” a la URSS su disfraz de socialista y protectora de los pueblos. Ambas definiciones llevaban a un camino de derrota: subordinarse a un imperio para combatir al otro. Ambos, de hecho, facilitaron la estrategia de dominación de los imperios.
Así, como es propio de un país dependiente, la disputa por nuestra dominación, en ese mundo bipolar se reflejó en distintas fracciones en el seno y afuera del “Proceso”.
Desde la muerte del General Perón, en junio de 1974, todas las potencias con intereses en la Argentina, trabajaron para el golpe de Estado, y todas ellas acordaron la decisión del 24 de marzo de 1976, como fue hecho público en documentos desclasificados por el gobierno de Estados Unidos, o como fue visible en las posiciones diplomáticas de la URSS de apoyo al “Proceso”, así como en las relaciones políticas y económicas de Inglaterra, Francia, Alemania, etc. Las viejas y nuevas oligarquías (la agraria, la financiera y la industrial) entrelazadas y subordinadas en la Argentina moderna a una u otra potencia, sólo habían aceptado el regreso de Perón como un factor de atenuación del conflicto social que estallaba en las puebladas, pero no estaban dispuestas a tolerar las medidas nacionalistas que lograba imponer un sector del gobierno.
Así, el grupo militar y civil que se impuso el 24 de marzo de 1976, fue heterogéneo, prácticamente todos los núcleos de poder estuvieron adentro. El sector de los generales Videla y Viola que de inicio lo hegemonizó, estrechó relaciones económicas con la ex URSS, e hizo avanzar a capitales vinculados a esa potencia en el dominio de palancas claves de la economía como el aluminio (Aluar), el acero (Acindar y acuerdos con el grupo italiano Techint), el petróleo (Bridas), medios de comunicación (Clarín), etc. Esta es la verdadera razón por la que el Proceso fue defendido por Moscú y sus aliados en los foros internacionales ante las críticas por violación de derechos humanos. La línea estratégica de este sector fue la confrontación con Chile, que bordearía la guerra en el contexto del Mundial ’78, lo que era coherente con el alineamiento de la dictadura de Pinochet con Inglaterra y Estados Unidos (como se ha sabido después, Pinochet hizo parte de su fortuna como comisionista de armas inglesas). Esto también era expresión de la disputa entre las dos superpotencias de la época (la URSS y EE.UU.) por el control de la confluencia del Pacífico y el Atlántico Sur. (1)
Lo que creaba cierta confusión, en relación al grupo de Videla y Viola, era su “doble discurso”, que tenía que ver con dos cuestiones:
1) Que la URSS consideraba que estaba actuando adentro del “patio trasero” norteamericano, por lo que sus acciones se ubicaban, como definió con precisión uno de los publicistas claves de ese grupo, el Dr. Mariano Grondona, en La Nación: “En Occidente, por ahora…”.
2) Fracasado el golpe institucional que este sector intentó (desplazamiento de la Sra. María Estela Martínez de Perón por el Dr. Ítalo Luder), debió dirimir posiciones con otros sectores influenciados por la “línea dura” que alentaban en esos años EE.UU. e Inglaterra; no había espacio para una “dictablanda”. Que los sectores “amigos” de la URSS no tenían dificultades para hacer lo que hicieron —junto a los “socios” vinculados a otros centros de poder mundial— lo demuestra el genocidio que unos años más tarde hacía Moscú en Afganistán o la dictadura instaurada por los soviéticos en Polonia, con el General Jaruselski, a quien ellos mismos llamaban el Videla polaco. Por otra parte, los jerarcas del Kremlin consideraban a sus inversiones y a sus “amigos” del Proceso como el “ejército principal” en función del cual debía actuar “su ejército secundario”, como cínicamente confesó Mario Firmenich, marcando las distancias entre aquellos dirigentes de las llamadas “formaciones especiales” que trabajaron para desestabilizar al gobierno constitucional, y los ideales de la juventud y el pueblo que aspiraba y luchaba por una patria digna e independiente. Los hechos oscuros en discusión hasta nuestros días que rodean a la muerte del Gral. Aramburu (que denunció el Capitán Molinari y que hoy analizan otros investigadores) y del Gral. Sánchez, son parte de esto; debiéndose recordar que, según distintos analistas, el beneficiario político de aquellas muertes fue el General Lanusse. (2) (3)
De ahí que no hubo diferencias entre los grupos de la dictadura a la hora de desencadenar el genocidio que buscó aniquilar a las organizaciones sociales y a las fuerzas patrióticas y populares, y a una generación de jóvenes (que incluía a militares patriotas) que había madurado en décadas de protesta y rebeldía.
Pruebas al canto: Martínez de Hoz para la misma época (diario La Prensa del 12-11-78) dijo que lo fundamental era el redimensionamiento del Estado y que se liquidarían o privatizarían 39 empresas nacionales y 40 provinciales. “Por ahora avanzamos lentamente, como si fuéramos cuesta arriba; luego en el llano, iremos más rápidamente. Y finalmente, puede ocurrir que vayamos barranca abajo, y a toda velocidad”. Una verdadera premonición de lo que continuarían haciendo los gobiernos gerentes de la dependencia argentina hasta la actualidad.
El Proceso no era el gobierno de la independencia nacional. Era el gobierno cuya política esencial era la de Martínez de Hoz. (4)
En su seno estuvo, en épocas de la guerra de Malvinas, el Dr. Aleman que nunca reconoció que estuvimos en guerra y que siguió pagando la deuda externa a los ingleses mientras nuestros soldados morían en el campo de batalla. También Cavallo y Machinea, entre otros. No podían ser defensores de la bandera nacional este puñado de partidarios de una política entreguista.
Por ejemplo, en momentos en que los atlantistas norteamericanos buscaban un cambio político en Buenos Aires para que un nuevo gobierno se retirara de Malvinas, el sector de Videla y Viola fue derrotista respecto a la recuperación de las Malvinas. Publicaba el diario La Prensa del 12 de mayo de 1982: “Según fuentes gubernamentales locales las numerosas reuniones del embajador [de EE.UU.] Shlaudemann con miembros de la Multipartidaria, peronistas de la llamada segunda generación y gremialistas de distintos colores, apuntan a esa dirección. También las que últimamente habría mantenido con el señor Camilión y otros personajes pertenecientes al denominado grupo Viola-Liendo-Fraga y otros ligados al Proceso, y a militares que en su momento no habrían sido consultados sobre la conveniencia de la recuperación militar de Malvinas”. Y sigue el artículo: Curiosamente estos sectores [se refiere a los violovidelistas, HM] que nunca se caracterizaron por su entusiasmo pronorteamericano, y tampoco fueron vistos en los Estados Unidos como sus mejores aliados en la Argentina, se están convirtiendo hoy en los campeones de un rápido regreso a las tesis norteamericanas, incluidas las relativas a las Malvinas, y hasta hablan de la posibilidad de un plan Marshall para la Argentina si Buenos Aires acepta retirarse del archipiélago de acuerdo con el proyecto del Sr. Haig”.
Cabe decir que la justa recuperación de nuestros territorios en 1982, con el profundo remezón patriótico que se había producido en el pueblo argentino y en los de los demás países de Latinoamérica y el Tercer Mundo, estimuló el patriotismo en las fuerzas militares involucradas en Malvinas y abrió un curso a los sectores militares de posiciones patrióticas para romper la encerrona a la que había sido conducida esa corriente en marzo de 1976, lo que originó más tarde una crisis en las FF.AA. La posterior represión, persecución y encarcelamiento de los sectores malvineros por los mismos generales procesistas y sus continuadores (como el General Balza que pudo coexistir sin problemas con Menem y después con Kirchner) demuestra que los gerentes (civiles y militares) de todas las potencias que se disputan el mundo tienen claro quienes son los enemigos. Los patriotas (civiles y militares) también debemos tenerlos claro.

El apoyo soviético a Videla- Viola y las relaciones con la URSS
El señor Claudio Escribano, días después del golpe, en su columna política de La Nación había subrayado que los comentarios de la prensa internacional reflejaban un hecho inédito: el golpe era apoyado tanto desde la “prensa seria” de EE.UU. como por órganos oficiales de países del bloque dominado por Moscú. (5)
En noviembre de 1976 se realizó en Buenos Aires una gran exposición soviética (la más grande de las 30 muestras realizadas por la URSS en el exterior en esos años). Una delegación de 65 funcionarios presidida por un viceministro soviético se reunió con autoridades del Proceso para ratificar, cumplimentar y ampliar los convenios firmados por Gelbard con Moscú en 1974 y que no habían sido ratificados por el gobierno de la Señora de Perón. Mucho se ha escrito ya de los vínculos de Gelbard con los soviéticos. Referido al particular papel de Gelbard, Isidoro Gilbert, corresponsal en la Argentina de la Agencia soviética TASS dice en su libro El oro de Moscú, referido a los acuerdos que tejió con Brezhnev: “Todos los hechos confirman que Moscú escuchó (...) la opinión de un hombre que les inspiraba confianza: Gelbard afiliado secreto al Partido “Comunista” de la Argentina. El ministro era para ellos una garantía.” (6)
En realidad, él y otra gente hacía tiempo que habían “pasado” de la órbita del PC a la de testaferros del Capitalismo de Estado ruso, socialista de palabra e imperialista en los hechos con un sistema fascista en el plano interno de ese país. En una noche Videla firmó un decreto por el que concedió 5.000 millones de dólares al Banco de Los Andes de la “multinacional rusa”. (5)
Radio Moscú, mientras destinaba parte de sus emisiones a denunciar los crímenes de Pinochet y otros regímenes dictatoriales pro-yanquis elogiaba o era complaciente con la dictadura de Videla y Viola. Esa actitud soviética era una constante entre marzo de 1976 y diciembre de 1981.
En todos los foros internacionales la URSS y sus satélites apoyaron a la Dictadura en la cuestión de la violación de los derechos humanos, impidiendo su condena. De hecho mientras EE.UU. cuestionaba a Argentina durante el período Carter, la URSS la defendía, demostrando que el sector de Videla-Viola era próximo a estos últimos.
Pero detrás de esos apoyos hubo una creciente relación económica con la URSS. En efecto, una de las consecuencias esenciales de la apertura económica de Videla-Viola y su ministro Martínez de Hoz fue la concentración de nuestras exportaciones en un solo mercado, el de la URSS, en una magnitud que sólo es comparable con la que ostentó el imperio británico. En este punto, y en referencia a como la oligarquía terrateniente argentina se asocia y subordina con cada imperio de turno que le garantice la compra de la producción agropecuaria, conviene advertir la relación que se está tejiendo con China, también socialista de palabra e imperialista en los hechos, en virtud de la venta de soja. Tememos que la crisis internacional vigente, nos lleve a “nuevos” Pactos Roca Runciman, con otras potencias.
Por esos años la URSS, para seguir comprando cereales, exigía incrementar las exportaciones industriales a nuestro país (como lo han hecho y hacen todos los imperios incluida China en el presente). Impuso la venta de trolebuses, construcción de usinas como la de Bahía Blanca y diversas maquinarias que la semidestruida industria argentina (por el plan Martínez de Hoz) podría haber fabricado.
Según un comentario de la Agencia oficial soviética TASS publicado en La Nación el 7 de junio de 1981 “Argentina es hoy el interlocutor más importante de la URSS en América Latina”. El viceministro soviético de Comercio Exterior A. Manzhullo dijo (según fue publicado por Clarín el 8 de abril de 1980) que “Argentina es el principal país, fuera del área socialista, en sus relaciones con la Unión Soviética, dado el monto alcanzado por el comercio bilateral”.
El 10 de junio de 1980 se firmó un acuerdo sobre cereales por el cual el Estado argentino garantizaba a la URSS, hasta 1985, la venta de un volumen mínimo de 4,5 millones de toneladas de maíz y sorgo y 500.000 toneladas de soja. Sobre esa base nuestro país envió a Rusia entre 1980 y 1982, hasta dos tercios de las exportaciones de granos. (5)
Así se tejió antes nuestra relación de dependencia con Gran Bretaña y EE.UU., en ese tiempo con la URSS y hoy también con China. Antes y ahora esos convenios tuvieron con cada imperialismo de turno contrapartes igualmente lesivas para la Argentina en cuanto a penetración económica interna y destrucción de la industria nacional.
El caso Graiver, que estalló en pleno Proceso, desnudó, a través de un hecho policial, la intimidad del bloque hegemónico en la dictadura. Es decir esa alianza tenebrosa que hoy todavía se oculta al pueblo, que unió a Graiver con Gelbard, a Graiver y Gelbard con Firmenich; a Graiver, Gelbard y Firmenich con Videla y que se expresó desde hechos como el “Operativo Dorrego” hasta inversiones conjuntas como Papel Prensa. Inclusive se dio la paradoja de que el crédito del Estado otorgado por la dictadura para cubrir la inversión de Papel Prensa representaba la suma que ese grupo volcaba en los bolsillos de los montoneros, a través de Mario Montoto, el entonces tesorero de la organización, hoy representante de empresas rusas de armas e íntimo amigo del gobierno de los turnos Kirchner. (7)(8)(9).
En el plano militar, en 1979, llegó una misión militar rusa. El teniente General Viola condecoró al Jefe de la misión militar rusa Teniente General Brailko con la medalla de oro del Estado Mayor del Ejército Argentino y a sus acompañantes con la medalla de plata.
¿Se entiende porque la dictadura nunca hablaba de la URSS (tampoco muchos de sus defensores actuales) y sólo del terrorismo “nihilista”, “subversivo”, mientras con esa excusa imponía el terror para impedir toda protesta contra su plan esencial que era el Plan de Martínez de Hoz?.

Las dos verdaderas causas del golpe de 1976
Durante la dictadura y en estos treinta años, a través de los medios de difusión, hay fuerzas políticas que cuando hablan de las causas del golpe de estado dicen que fue porque Perón, en esa tercera presidencia, estaba viejo, enfermo y reblandecido. Y que estaba manejado por un “brujo” que era López Rega y una loca que era la Sra. de Perón. Es decir que ellos dan como motivo del golpe de Estado, que Perón, López Rega e Isabel generaron un gran caos y no hubo otra salida que el Golpe de Estado.
Sin embargo, como se dijo más arriba, el primer objetivo del golpe fue instaurar, con la excusa de la lucha contra el terrorismo, la más sangrienta represión para ahogar en sangre el tumultuoso proceso popular y patriótico que, con puebladas y grandes huelgas, amenazaba los cimientos del sistema oligárquico-imperialista de dependencia y sumisión nacional. Movimiento patriótico y popular que logró, en esos años, conquistas sociales muy importantes como la de frenar la política de entrega y también logró conquistas políticas como fue, para un amplio sector, el retorno del Gral. Perón y su elección como presidente de la Nación por tercera vez.
La represión golpista, que sangró toda oposición patriótica, fue la base que permitió los gobiernos gerenciales y entreguistas posteriores hasta nuestros días.
Para que hubiera un Menem hizo falta esa represión.
El primer objetivo del Golpe entonces fue ahogar en sangre a las fuerzas populares y patrióticas. Cabe decir que en esas luchas populares había dos grandes aspectos en debate.
A.- ¿El blanco principal a golpear era la Sra. de Perón o los golpistas?.
B.- ¿Sólo existía el imperialismo norteamericano y la URSS era la amiga de los pueblos, o la URSS era socialista de palabra e imperialista en los hechos y sus personeros eran los más activos golpistas?. (10)
Lo anterior se expresaba en dos líneas de acción distintas:

1. La que apoyándose en el pueblo pensaba que se debía rescatar la consigna de los patriotas de mayo “ni amo viejo ni amo nuevo, ningún amo” y que por lo tanto entendía que la nueva dependencia con la URSS no favorecería los intereses del Pueblo y de la Patria. Como muestra de ella el dirigente sindical mecánico cordobés Renée Salamanca, detenido – desaparecido el 24 de marzo de 1976, decía en una carta pública por esos años: “Yo estoy contra el golpe venga de donde venga” y agregaba: ”El golpismo más activo y peligroso es el de los amigos de la otra superpotencia imperialista. Los amigos de la URSS: Lanusse, que reprimió en Trelew, Carcagno que reprimió el Cordobazo, Gelbard, el del Pacto Social, gorilas y oligarcas que ven en la URSS su socio”. Salamanca insistía en “no tener ninguna ilusión en los golpistas, porque será un golpe contra los obreros y el pueblo y van a reprimir salvajemente, abrirán un oscuro período histórico como el que vivimos los obreros desde 1955”. Tuvo razón.
2. Otra línea, distinta a la anterior, fue la que tomó como forma principal el terrorismo urbano y consideraba a la URSS como un país socialista que ayudaba a los pueblos. Algunas organizaciones con estas posiciones equivocadas y a causa de ellas, cometieron graves errores políticos y estratégicos, y ubicaron como blanco principal de los cambios revolucionarios en Argentina al empresariado nacional que se expresaba en el gobierno de Perón primero y en el de su esposa después. Calificaron al gobierno peronista como “proyanqui” y presentaban a los sectores de testaferros e intermediarios del imperialismo soviético (como Gelbard) como empresarios nacionales. (7) Es curioso como algunos conservan esas posiciones aún hoy. En el homenaje al General Mosconi realizado en el año 2004, en el Hotel Castelar de Buenos Aires, el entonces Secretario de la Presidencia Carlos Kunkel afirmó que el golpe de Estado comenzó con el desplazamiento de Gelbard, con lo cual se llega al contrasentido de que la propia Presidente María Martínez de Perón sería golpista. La concepción anterior daría asidero a los rumores circulantes en el año 1975 acerca de que si Gelbard no era desplazado y permanecía en el gobierno, el sector vinculado al socialimperialismo ruso prometía desmontar a la inmensa mayoría de las organizaciones armadas.
La línea política errónea mencionada en el punto 2 llevó a golpear centralmente primero a Perón y luego a la Sra. de Perón, con lo que favoreció a los que preparaban el Golpe de Estado. Algunos de sus dirigentes trabajaban abiertamente para ese objetivo, como se vio en el “Operativo Dorrego”, ocultando esos objetivos a miles de jóvenes que querían cambios revolucionarios que aseguraran una Argentina Independiente y popular. El sector golpista prosoviético operaba dentro de las FF.AA. a través del violovidelismo y como “quinta columna” en las organizaciones populares. Una vez más sectores proimperialistas y proterratenientes pudieron instrumentar a una parte del pueblo para hacer pasar sus planes golpistas.
Los prosoviéticos usaron sus posiciones para el asalto a cuarteles, las ejecuciones de dirigentes sindicales, el asesinato de militares, incluso de tenientes, suboficiales y soldados. Era una presión para que el Ejército saliera a la calle. Una pinza que hicieron esos sectores imperialistas al gobierno constitucional para obligarlo a claudicar.
En esa pinza reside uno de los secretos de lo que pasó en la Argentina de 1974 a 1976.
De esta manera se logró también arrojar a sectores patrióticos de las fuerzas armadas a los brazos de los golpistas. ¿De que otra manera un oscuro General como Videla hubiera podido liderar el golpe?.
Es decir, lo que siempre se dice respecto a los golpes del ‘30 y el ‘55 acerca de que las manos imperialistas manipulaban a la izquierda y la derecha, en el golpe del ‘76 fue algo claramente articulado no tanto por EE.UU. como se dice, sino principalmente por la mano que hegemonizaba los preparativos golpistas: el socialimperialismo soviético.
Podríamos sintetizarlo en la frase: No hubo dos demonios; hubo un solo demonio: los imperialismos y sus aliados internos.
Frente al accionar descripto más arriba, un sector del peronismo impulsó la línea de enfrentar “aparato contra aparato” (en lugar de movilizar ampliamente al pueblo contra el golpe en ciernes) y se creó en vida de Perón la “Triple A” para la represión parapolicial “antisubversiva”, y sectores fascistas de ese gobierno heterogéneo pasaron a la acción (López Rega, Ivanisevich, etc.). Esto favoreció la aparición luego de otras organizaciones “anticomunistas” dirigidas por fuerzas golpistas proyanquis y prorrusas, algunas también bautizadas como Triple A. Se desató así, aprovechando la situación, una ola de asesinatos a dirigentes obreros y populares y de dirigentes peronistas y no peronistas muchos de ellos reconocidos por su defensa del Gobierno Constitucional y con una clara posición antigolpista, como el Intendente Cartier de La Plata. (11)
El segundo objetivo del golpe de 1976, en el que coincidían EE.UU., la URSS y otros imperios, era desplazar al Gobierno de la Sra. de Perón. No por sus debilidades e ineficiencia sino por sus posiciones que, aunque tibias e insuficientes, eran de corte nacional.
Los golpistas necesitaban remover a ese gobierno que, aunque de manera débil y vacilante y con sectores reaccionarios en su seno, era opuesto a sus planes. Entre las medidas que irritaban a los golpistas se encontraban la anulación de los contratos de Aluar (el negociado del monopolio del aluminio realizado por Gelbard) y la negativa a comprar la Ítalo. Este último era un negocio armado por el Ministro de Economía Gelbard con los empresarios Soldati y Graiver, que luego se concretaría durante la dictadura. También el Gobierno de Isabel argentinizó la Siemens y la ITT creando las condiciones para una política nacional de comunicaciones. Nacionalizó las bocas de expendio de Shell y Esso, mantuvo el control estatal de Frigorífico Swift, que era la principal empresa de la carne en Argentina y desarrolló una política nacional en los ferrocarriles y el petróleo. Concedió la Ley de Contratos de Trabajo, con al jornada de 8 horas para los trabajadores rurales y el personal doméstico, y firmó el decreto que permitió la reconquista de las 6 horas por trabajo insalubre para los trabajadores de la destilería YPF en Ensenada. También aprobó la Ley de Jardines Maternales y no firmó préstamos con el Fondo Monetario Internacional. (10)

El papel de la corriente nacional de las Fuerzas Amadas
Un balance verdadero del golpe de Estado de 1976 es necesario para el pueblo en general pero en particular para la corriente nacional y patriótica de las FF.AA. Porque muchos integrantes de la misma fueron arrastrados al golpe de 1976, de la misma manera que ocurrió en 1930, en 1955 y en 1966. Creyeron que defendían el orden frente a la anarquía. Pero el orden era el orden de los imperios, el orden de la entrega y la sumisión nacional que se continúa hasta hoy. Paradójicamente muchos creyeron que luchaban contra la URSS y en realidad los principales jefes que los comandaban (Videla, Viola, Villareal) estaban al servicio de ella.
Interesa el balance que haga la corriente nacional y patriótica de las FF.AA. porque a lo largo de la historia argentina esta corriente ha cumplido un importante papel. Desde los albores de nuestra patria ha sido así: en los momentos en que se vislumbró más cercana la perspectiva de ser una Nación verdaderamente soberana estuvo presente la triple confluencia del pueblo luchando, aun con las armas, por sus derechos conculcados, las fuerzas políticas de diverso origen ideológico unidas por una voluntad patriótica, popular y democrática y los militares patriotas que también confluyeron.
Es preciso repetirlo una y otra vez: para hacer posible lo nacional debe unirse a lo popular y lo democrático. Y lo popular y lo democrático no puede realizarse sin la independencia nacional. Ha sido un drama, muchas veces provocado, la separación entre estas grandes cuestiones. En lo más profundo de nuestra historia se entrelazan estas banderas. Juntas mostraron la salida en encrucijadas claves escribiendo las mejores páginas de nuestra vida como Nación. (12)
Es hora, entonces, de confluencias patrióticas y populares. De ponernos de pie y echarnos a andar como Nación. Tarde o temprano, esa unidad patriótica y popular, impondrá una Argentina independiente como país, emancipada como Nación, con una democracia grande y verdadera donde se satisfagan los deseos del pueblo.
 
Acá no hubo una guerra
Se esgrime que en el 76 hubo una guerra, como la de España del 36-39, con un millón de muertos; pero acá no hubo nada de eso. Acciones como la de Monte Chingolo, que desembocó en una masacre, fueron “cantadas” (con la colaboración del Gobernador Calabró, golpista videlista, al servicio del sector afín a los rusos) para levantar el “prestigio” de Videla que había quedado debilitado por el intento de golpe del Brigadier Capellini. El drama fue que algunos de los “cerebros” de esa operación eran una “quinta columna” que respondía al mismo centro de dirección que lo proyectaba a Videla. Aquí no hubo guerra civil, hubo una dictadura que implantó el Plan Martínez de Hoz que todavía sufrimos, que arrasó con las conquistas del movimiento obrero y popular, que destruyó la industria nacional y que para hacerlo secuestró, torturó, asesinó a miles y miles de argentinos.
 Además, previamente, el grupo militar de Videla y Viola (parte de las “tres V” junto con Villareal que, notoriamente, el propio Partido “Comunista” levantaba como grupo “democrático” del Proceso) fue el responsable del desplazamiento del General Numa Laplane de la conducción del Ejército, integrante de la corriente nacional, que con su línea del Profesionalismo Integrado era un obstáculo para el Golpe del 76, ya que se oponía, tal cual dijo en uno de sus discursos, “a los eternos románticos del Golpe de Estado”.
¡Vaya si tenían claro al enemigo!

Las trampas del sistema: Nuevas opciones falsas
Con las jornadas del 20 y 21 de diciembre de 2001, no sólo cayó el gobierno gerencial de De la Rúa. También se estremeció el sistema. Se demostró que había otra opción frente a la eterna elección entre gobiernos gerenciales de los intereses antinacionales, y golpes de Estado que imponían gobiernos gerenciales de los mismos intereses. El pueblo percibió que se abría un camino para imponer su voluntad nacional y popular demostrando que lo que ocurre en toda América también ocurre aquí.
El gobierno quiere aparecer como de centro izquierda frente a opositores que se muestran como de centro derecha pero, con leves matices, todas las variantes del sistema que se ofrecen coinciden en lo esencial.
El turno gubernamental de los Dres. Kirchner ha sido el que más pagó la deuda externa usuraria, ilegítima y fraudulenta; sigue siendo permisivo con la extensión del latifundio y la extranjerización de la tierra. Acaba de dictar una ley antiterrorista destinada a aplicarse a los patriotas y luchadores populares. Y, en el último año, una docena de luchadores populares han sido asesinados por “amigos” del gobierno. Se apoya a la Megaminería contaminante y expoliadora. Se vuelve, en la Cuestión Malvinas, a la política aplicada en 1977 por el grupo Videla-Viola, y se mantienen los Acuerdos de Londres y Madrid, bases de nuestra indefensión nacional.
En suma, se continúa transformando a nuestra gloriosa Nación en una republiqueta sojera, minera, petrolera, pesquera subordinada al mundo de los “globalizadores”. Y se pretende hacer pagar la crisis al pueblo. Como siempre...

La desobediencia debida
Ningún militar patriota, por principio, debe aceptar el principio de la obediencia debida. Si un presidente, comandante de las fuerzas armadas, ordena la perdida de un territorio que nos pertenece, ¿se podrá argumentar que un militar le debe obediencia en ese acto que sería traición a la Patria?.
El General Manuel Belgrano, abogado, economista avanzado para su época, militar por exigencias de la revolución y creador de la bandera, fue sobre todo un gran desobediente a las órdenes que afectaban la causa de la Independencia. En efecto, cuando el grupo de terratenientes y comerciantes del puerto le ordenó retroceder desde el norte, sacrificando la mitad del territorio a su propia seguridad, para seguir en sus negocios, Belgrano desobedeció cuatro veces, colocándose en la insubordinación, y no retrocedió avanzando hacia la victoria de Tucumán.
También San Martín fue un desobediente, negándose a participar en las guerras civiles entre hermanos y continuando con su plan liberador.
En suma, las fuerzas patrióticas deben evitar que los engaños de los gobiernos gerenciales de turno logren dividir el movimiento popular democrático del movimiento patriótico, haciéndolos caer en las trampas preparadas para ambos. Las Fuerzas Armadas y de Seguridad no deben ser usadas para la represión e inteligencia interna contra el Pueblo, como se ha descubierto recientemente.
Siempre se busca provocar a los sectores patrióticos para separarlos del movimiento popular democrático.
Los enemigos de la Patria saben porqué. La maniobra les ha dado resultado muchas veces.
El balance del 24 de marzo de 1976, el conocimiento total de los hechos, es imprescindible para no caer en esas trampas.
Es decir, hoy es muy importante desnudar lo que verdaderamente ocurrió en el Golpe de 1976, porque el gobierno, dando versiones parciales, busca utilizar la justa causa de los derechos humanos para cubrirse de un barniz democrático y avanzar, con su doble discurso, para continuar su política de entrega y sumisión nacional.
Los soldados, la suboficialidad y oficialidad patriótica y democrática son parte del pueblo. Ellos deben estar presentes el día de la cita para lograr la independencia inconclusa, la segunda y definitiva Independencia Nacional.
Para que sea cierto lo que dice el Himno Nacional:

San José, San Lorenzo, Suipacha,
Ambas Piedras, Salta y Tucumán
La Colonia y las mismas murallas
Del Tirano en la Banda Oriental
Son letreros eternos que dicen:
Aquí el brazo argentino triunfó
Aquí el fiero opresor de la Patria
Su cerviz orgullosa dobló.

Los revolucionarios de la Guerra de la Emancipación nos dejaron como enseñanza que romper las cadenas de la opresión y desarrollar una conciencia patriótica y popular son las únicas bases en las que es posible asentar nuestra defensa como Nación.
La lucha del pueblo argentino por la segunda independencia nacional, con la participación en ella de los patriotas militares, como Mosconi y Baldrich, como San Martín y Belgrano, como Arenales (español de origen pero que luchó toda su vida por la Independencia Americana), como Bolívar y Artigas, como Perón y el Teniente Coronel Adolfo Phillipeaux, edificará los cimientos de las Fuerzas Armadas del nuevo Estado Nacional y Democrático. El desarrollo económico y tecnológico independiente será la base para la producción para la defensa (Fabricaciones Militares, industria aérea, astilleros, etc.) y la organización de una Defensa Nacional Popular Integral con la concepción que integra los cuerpos profesionales con el pueblo en armas para la Defensa de nuestras tierras, nuestros mares y nuestro espacio aéreo y, principalmente, de lo más importante de nuestro patrimonio nacional: nuestras mujeres y nuestros hombres. Nuestros hermanos.
Horacio Micucci
24 de marzo de 2012
(Sobre las mismas ideas del artículo publicado hace 6 años, en 2006, y con las mismas ideas de quien fue partícipe de la lucha antigolpista desde antes del Golpe de 1976 en defensa de la Independencia Nacional, la Soberanía popular y una Democracia Grande para el Pueblo).

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1.       Micucci, H. La situación internacional durante la Guerra de Malvinas. Cuadernos para el encuentro en una hueva huella argentina Nº 19. Págs. 48-53. 2005.
2.       Pigna, F. Lo pasado pensado. El caso Aramburu. Págs. 167-181- Editorial Planeta. 2005.
3.       Alonso, J. ¿Quién mató a Aramburu?. Editorial Sudamericana. 2005.
4.       Foro Patriótico y Popular. Año 1. Nº 6. Octubre de 2005.
5.       Echagüe, C. El socialimperialismo ruso en la Argentina. Págs. 7-61 y 164-257. Editorial Ágora. 1984.
6.       Gilbert, I. El oro de Moscú. Pág. 13. Editorial Planeta. 1994.
7.       Brega, J.. ¿Ha muerto el comunismo?. Conversaciones con Otto Vargas. Págs. 249-296. Editorial Ágora. 2ª edición actualizada. 1994.
8.       Semanario Hoy, servir al pueblo. Nº 1095. 14/12/05.
9.       Capdevila, I. El caso Graiver. Editorial Ágora. 1984.
10.   Roldán, J. Así luchamos contra el golpe. Colección La década del setenta. Págs. 8-18. 2000.
11.   Gastiazoro, E. Historia Argentina. Introducción al análisis económico y social. Tomo IV. Págs. 203-299. Editorial Ágora. 2004.
12.   Micucci, H. La política es la guerra por otros medios. Cuadernos para el encuentro en una hueva huella argentina Nº 21. Págs. 70-81. 2005.

jueves, 22 de marzo de 2012

La importancia de implementar la producción pública de medicamentos, vacunas y producto médicos en nuestro país

Grupo de Gestión de Políticas de Estado en Ciencia y Tecnología
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Informe a la Presidenta de la Nación
El 21 de marzo de 2012 enviamos un informe a la presidenta de la Nación, Dra Cristina Fernández de Kirchner, con la finalidad de -por si fuera necesario- ponerla en conocimiento de la importancia de implementar la producción pública de medicamentos, vacunas y producto médicos en nuestro país.
Previa consulta en Casa Rosada, el informe a la Presidenta fue canalizado a través del Dr Oscar Parrilli, Secretario General de la Presidencia de la Nación. A continuación, el

Texto del informe
Buenos Aires, 21 de marzo de 2012.
Sra. Presidenta de la Nación
Dra. Cristina Fernández de Kirchner
S  /  D
                                              
Ref: Informe s/ producción pública de medicamentos, vacunas e insumos médicos.


De nuestra mayor consideración:

Tenemos el agrado de dirigirnos a Ud con la finalidad de enviarle un informe en donde puntualizamos algunos aspectos relevantes e indicativos de que la producción pública de medicamentos, vacunas y productos médicos (PPM) -ahora en el marco de la Ley Nº 26.688- es un proyecto de importancia estratégica para nuestro país. La mencionada Ley fue promulgada el 29 de julio de 2011 y publicada en el Boletín Oficial el 2 de agosto de 2011.

También motiva nuestro informe su compromiso con el proyecto de la PPM, expresado en la adecuación del laboratorio del Instituto Biológico de La Plata, o en su opinión de que esa iniciativa debe estar en el marco de una política de Estado, aspecto sobre el cual coincidimos plenamente -http://mx.noticias.yahoo.com/pichetto-ley-produccion-medicamentos-politica-estado-232101816.html-.

Hoy, a casi ocho (8) meses de la sanción de la Ley, estamos a la espera de un hecho central, la reglamentación de la misma por parte del Ministerio de Salud de la Nación.

Un aspecto crucial porque lo que se necesita ahora es una reglamentación amplia, precisa y adecuada a necesidades, con la finalidad de poder implementar la Ley en todo su potencial en el ámbito de la Salud, así como en el de Ciencia y Tecnología.

En nuestra modesta opinión, en esta instancia sería muy importante la participación orgánica de la Red Nacional de Laboratorios Públicos (RELAP). La razón es porque en ese ámbito están los protagonistas principales que nos podrían orientar y asesorar acerca de prioridades/ conveniencias/ ventajas/ inconvenientes, etc, así como definir las articulaciones necesarias que se deben hacer con el sector científico-tecnológico, con la idea -y el desafío- de que podamos empezar a construir un camino sólido e integrado, que vaya desde la síntesis u obtención de diferentes principios activos, hasta concluir con el medicamento.

Señora Presidenta, el desarrollo de este proyecto implica la utilización social del conocimiento y un impulso vigoroso al sector científico-tecnológico, hoy con importantes problemas estructurales.

A continuación, algunos aspectos determinantes que son los que han contribuido a la formación de nuestra opinión -y de muchos otros- sobre el tema.


Antecedentes y razones que justifican una buena reglamentación de la Ley 26.688

- La PPM es una actividad que en nuestro país se remonta al año 1948, cuando el Dr Ramón Carrillo -primer Ministro de Salud argentino- fundó el laboratorio de Especialidades Medicinales del Estado (EMESTA), con la finalidad de que toda la población tuviera acceso a medicamentos de buena calidad y bajo costo.

- Luego, distintas provincias y municipios implementaron la PPM en diferentes regiones de nuestro país. Así, hoy existen en nuestro país 39 laboratorios de PPM. Los mismos pertenecen a diferentes jurisdicciones y son de distinta envergadura y potencial, debido a que atiendan necesidades nacionales, provinciales o municipales.

- Un hecho claro y contundente ha determinado la aparición de la mayoría de esos laboratorios de PPM: las dificultades presupuestarias para afrontar la compra de medicamentos por parte del sector público. Por eso, la PPM cumple una función social inclusiva, con accesibilidad al medicamento y un poco más de equidad.

- Un hecho importante se concreta en setiembre de 2007 en la Facultad de Medicina de la UBA. Ahí, bajo la coordinación de la ex Secretaría de Ciencia y Tecnología, alrededor de 25 laboratorios de PPM formaron una Red Nacional de Laboratorios Públicos (RELAP) con el objetivo de producir medicamentos a bajo costo y buena calidad para cubrir necesidades sociales en todo el país.

- Ese proyecto de la RELAP planteaba centralizar las compras, coordinar la producción a nivel nacional evitando superposiciones y, además, hacer investigación y desarrollo en el área de medicamentos a través de convenios con universidades y organismos de ciencia y tecnología -hoy expresado taxativamente en la ley 26.688-.

- La RELAP, además, contaba con el soporte tecnológico del INTI en más de 30 rubros, hecho plasmado con la firma del acta fundacional por su entonces presidente, Ing Enrique Martínez.

- Ese proyecto fue tomado orgánicamente por el Ministerio de Salud de la Nación en el marco de la Resolución Nº 286 del año 2008 del Ministerio de Salud y empezó a implementarse a través del abastecimiento del programa Remediar. Pero luego, lamentablemente, se fue diluyendo.

- En nuestro país hay capacidad instalada suficiente para asistir las demandas públicas. Esos 39 laboratorios de PPM que mencionamos están distribuidos en 12 provincias, más uno en la ciudad de Buenos Aires, hecho que determina que una vigorosa implementación de la PPM implicaría la generación de importantes desarrollos regionales así como la posibilidad de ir recuperando soberanía en el área de medicamentos/ salud.

- La Ley 26.688 fue apoyada por todo el espectro político parlamentario, en donde no hubo votos negativos. En Diputados tuvo 180 votos positivos y 3 abstenciones. En el Senado fue votada por unanimidad de los 46 senadores presentes. Además, previo a la sanción de la ley hubo Audiencias Públicas en las Cámaras de Diputados y Senadores, con asistencia de referentes de los laboratorios de PPM, expertos en el tema y organizaciones sociales.

- El Consejo Federal Legislativo de Salud (COFELESA), entidad que nuclea a diputados y senadores del área salud de todo el país, solicitó -el 28/10/11- al ministro Manzur que los convoque para dar un marco normativo (reglamentación) a la Ley 26.688, y poder satisfacer necesidades de la población con calidad y minimizando costos. http://grupogestionpoliticas.blogspot.com/2011/11/cofelesa-manzur-inti-la-argentina-que.html

- El 27 de abril de 2010 Ud otorgó un subsidio por $ 2.540.000 al Instituto Biológico de La Plata para modernizar su planta de PPM y aumentar la capacidad productiva. Como resultado de ese apoyo hoy el Biológico produce 70 millones de comprimidos/ año, a un costo 80% menor con respecto al mejor precio del mercado.

- Producir a valores de 80% más bajo que los mejores precios de mercado no es una cuestión menor, porque en nuestro país el 35-40% del gasto total en Salud (público y privado) corresponde a medicamentos -

- La gran mayoría de los principios activos (materia prima) con la que se confeccionan los medicamentos en nuestro país se importan, aspecto que plantea la imperiosa necesidad de incorporar al sector científico-tecnológico en la síntesis orgánica o biológica de los mismos, así como en el desarrollo o innovación de procesos tecnológicos.

- Dentro de las empresas farmacéuticas privadas de capitales argentinos (alrededor de 150), sólo 3 ó 4 de ellas hacen investigación, obviamente acotada a sus áreas e intereses particulares. Las demás, igual que los laboratorios públicos, importan materias primas para generar medicamentos. Por eso es necesario la dinamización del sector público a través de investigación y desarrollo en el área, aspecto que no aborda, ni abordará, masivamente el sector farmacéutico de capitales argentinos. Esto sucede en algunos casos por la tendencia histórica a la escasa inversión por parte de esos capitales, o a razones de escala de producción en otros.

- Esto se vio claramente cuando la ministra de Industria, Débora Giorgi, dirigiéndose a los empresarios locales les manifestó que las importaciones de medicamentos, con los costos y el déficit de la balanza comercial en el área estaban en un estado de cosas que no era sostenible - http://www.infobae.com/notas/580687-Industria-anuncio-que-hacia-2020-casi-se-triplicara-la-produccion-de-medicamentos.html - y - http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-167947-2011-05-11.html -.

- Algunos se oponen a la PPM porque dicen que las empresas farmacéuticas, y en especial las multinacionales, son muy competitivas. Sin embargo, lo que no dicen es que esa "competitividad" habitualmente no se refleja en los precios. Un ejemplo de ello es el medicamento albendazol que el laboratorio SANDOZ (parte de la multinacional NOVARTIS y 2º productor de genéricos del mundo) ofertó al Ministerio de Salud de la Nación para una campaña anual contra la hidatidosis. Como el precio pareció excesivo, desde el Ministerio de Salud le solicitaron cotización al PROZOME -el laboratorio de PPM de la provincia de Río Negro- quien ofreció, y entregó, el mismo producto a un precio 44 veces más bajo (4400%) -http://www.grupogestionpoliticas.blogspot.com/2010/09/competitividad-rio-negro-audiencia.html.

- Esto es sólo un ejemplo, pero es la norma cuando una producción es cuasi monopólica, que también se expresa bajo otras modalidades como podemos ver en el denominado "efecto murciélago", o con los genéricos y las prácticas publicitarias, por mencionar algunas. Ver en: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/17-3967-2009-07-27.html , http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/17-5460-2011-09-18.html -.

- Algunas empresas de medicina prepaga prefieren los medicamentos importados, pero cuando no hay en plaza sugieren buscarlos en laboratorios de PPM, lo que implica una valorización de los mismos por esas empresas, aunque esto no se expresa en sus prioridades de compra, como fue el caso de la BCG antitumoral, producida en el Instituto Biológico y el Malbrán - http://www.grupogestionpoliticas.blogspot.com/2010/09/bcg-historia-sin-final-reflexiones.html-.

- Ya que hablamos de la BCG cabe agregar -y también reflexionar- que gran parte de la vacuna BCG del Calendario Nacional que se produce desde hace alrededor de 40 años en el Instituto Biológico de La Plata y es de referencia para América Latina y el Caribe -certificación de la Organización Mundial de la Salud-, se continúa importando.

- Los costos/ precios y el mercado mundial de medicamentos y las multinacionales son temas que no se pueden obviar, y constituyen temas centrales a la hora de tomar decisiones sobre la PPM pero no son los únicos aspectos a considerar -http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/17-5460-2011-09-19.html- .

- En efecto, empresas poderosas suelen intentar posicionarse como estructuras oligopólicas o monopólicas a través de maniobras de "dumping", que consisten en vender a precios excesivamente bajos con el fin de eliminar a la competencia. Obviamente, luego de eliminada la competencia, elevan los precios. Por eso, reducir la discusión de la PPM a los costos y/o precios circunstanciales de los medicamentos es banalizar el problema. La discusión es otra, más integral y, esencialmente, es un tema de soberanía.

- Por otra parte, la PPM es un formidable instrumento para establecer precios testigo sobre estructuras de costos y no “de mercado”, con el fin de evitar abusos como vimos en el caso PROZOME/ SANDOZ. Un ejemplo adicional sobre estas prácticas es lo que le pasó a Brasil en su conflicto con el laboratorio Abbot, por el precio de los medicamentos para el SIDA -http://www.salud.com/salud-en-general/brasil-suspendera-patente-abbot.asp

- La Ley 26.688 también contempla que, además de medicamentos, hay que producir vacunas y productos médicos, asignaturas pendientes en Salud. Así, ante la masiva importación de productos den esa área, es necesario abordar proyectos públicos productivos para los cuales hay profesionales capacitados y sería una forma de incorporar valor en nuestro país y tener tecnologías propias.

- En línea con el apoyo que Ud brindó al Biológico de La Plata, los ministros Arturo Puricelli y Lino Barañao otorgaron un subsidio de $ 10.651.000 para ampliación y remodelación del laboratorio de PPM del Ministerio de Defensa. Eso permitirá aumentar la capacidad productiva en 25 veces en donde su excedente de producción se integraría a la RELAP -http://grupogestionpoliticas.blogspot.com/2011/09/puricelli-baranao-giorgi-manzur-unlp.html-.

- El Ministerio de Ciencia y Tecnología también otorgó un subsidio de 400 mil dólares a la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA para construir un laboratorio de PPM destinado a abastecer a los cinco (5) hospitales de la UBA. Producirá 24 millones de comprimidos/año y será, además, un espacio de formación de docentes y estudiantes -http://www.pagina12.com.ar/diario/universidad/10-177394-2011-09-23.html.

- El 21-06-11, profesionales de la PPM y varios colectivos mantuvimos una reunión con el director de la ANMAT, Dr Carlos Chiale, en donde éste dio su apoyo al proyecto de PPM y planteó la idea de generar una agenda de trabajo entre la RELAP, la ANMAT y el Ministerio de Salud para coordinar esfuerzos - http://grupogestionpoliticas.blogspot.com/2011/06/senadores-la-hora-de-la-verdad.html .

- La Ley 26.688 define -en su Art 1- a los medicamentos y productos médicos como bienes sociales. Eso significa que el Estado debe asegurar la accesibilidad a los mismos. En ese marco, como Ud mencionó, es necesario establecer una política de Estado en el tema de la PPM, una percepción que, más allá de detalles, implica soberanía.

- Abordar desarrollos desde el sector público implica generar tecnologías propias con trabajo y conocimiento de los argentinos, un tema que sabemos a Ud -y a la mayoría- nos preocupa.

- La incorporación activa del sector científico-tecnológico a la PPM es fundamental y estratégico. Más aún teniendo en cuenta que hoy tenemos muy serios problemas en la absorción de científicos formados en nuestro país que, de no mediar desarrollos públicos de envergadura, tendrá consecuencias serias e irreparables como la “fuga de cerebros”, un aspecto demoledor si pensamos en un desarrollo nacional vigoroso e inclusivo. Detalles de esto se pueden ver en: http://www.grupogestionpoliticas.blogspot.com/2012/02/becarios-problema-estructural-propuesta.html .

- Creemos que actuar sobre las necesidades propias -en donde la PPM es sólo un ejemplo- es la forma de llegar a conformar un sistema científico-tecnológico sólido, dinámico y coordinado que pueda transferir en forma efectiva y eficaz el conocimiento a la sociedad. De otra manera, no habrá justificación social para la ciencia ni para la tecnología y seguiremos en la descripción, en el diagnóstico permanente o en la contribución a la generación del “conocimiento universal” -que luego suele patentarse-, pero sin actuar sobre los hechos concretos o necesidades propias.

- Es importante consignar que alrededor de 300 organizaciones sociales/ políticas/ académicas/ científicas/ tecnológicas/ gremiales, apoyan esta Ley, generada sobre la base de los contenidos originalmente planteados en el ámbito de la RELAP.

Señora Presidenta, desde ya muy agradecidos por la atención que le merezca el presente informe y quedamos a su disposición en la medida en que Ud considere necesario alguna aclaración, o ampliación, del mismo.

Sin otro motivo y en representación del Grupo de Gestión de Política de Estado en Ciencia y Tecnología, nos despedimos de Ud muy atentamente.


Grupo de Gestión: Alonso-Romanowski S - Cid JA - Cravero C - De Filippo J - De Sousa Frade S - Fiamberti H - Furnari JC - García AP - Ghilarducci A - Giordano M - Gubertini MT - Hermida EB - Herrera M - Ielpi L - Iriondo M - Isturiz MA - Lamberti Y - Landoni MF- Lemos DR - Massarini A - Milana JP - Nonzioli AC - Otero AM - Palermo M - Pérez O - Ravelo A - Rearte B - Recavarren MI - Rietti S - Rivero S - Rofman A - Sabbatini ME - Sasiain MC - Schattner M - Yokobori N.

Este texto se difunde a: Presidencia de la Nación, Jefatura de Gabinete, Ministerios de Educación, Salud, Defensa, Cancillería, Ciencia y Tecnología, Ministerios de Salud Provinciales, ANMAT, Diputados y Senadores Nacionales, Legisladores y Funcionarios Provinciales y C.A.B.A., Academias Nacionales, Instituciones del sector CyT (INTA, INTI, CNEA, CONICET, SEGEMAR, CONAE, CITEFA, INIDEP, SENASA, INA, ANLIS-Malbrán, UTN), Facultades de Universidades Nacionales, Medios de comunicación, ONG, Laboratorios de PPM y a más de 15.000 correos particulares.