martes, 29 de mayo de 2018

CARTA ABIERTA al Sr. Presidente Macri en el Día del Ejército Argentino


CARTA ABIERTA al Sr. Presidente Macri

Al Sr. Presidente Macri, en el Día del Ejército Argentino:

 

ARGENTINA, 29 de mayo de 2018
Al Sr. Presidente Macri, en el Día del Ejército Argentino:
Sr. Presidente Macri
De mi mayor consideración

¿Usted quiere reducir las Fuerzas Armadas a una Policía interior?
¿El papel de las FFAA sería, para Usted, defender una política de entrega del patrimonio nacional, de sumisión nacional y de indefensión nacional, contra el pueblo y los patriotas que se oponen a ella? ¿Sería defender la desindustrialización argentina, la primarización de su economía, la conciliación con las distintas potencias que se disputan el mundo, la destrucción de lo que queda de su desarrollo científico y tecnológico, el endeudamiento usurario, la destrucción de lo que queda de la Industria para la Defensa, la destrucción del Astillero de Rio Santiago?

Cuando Usted se refiere al mar sólo habla de la Prefectura.
¿Es porque no sabe para que es necesaria la Armada?
¿O es, directamente, para conciliar con los ingleses que usurpan nuestras Malvinas, cumpliendo a raja tabla los Acuerdos de Madrid y Londres, que impiden la existencia de nuestra Defensa Nacional y que firmó el ex presidente Menem?
¿O es porque, para Usted, es algo incomprensible la defensa del patrimonio marítimo argentino de la rapiña de las potencias?
¿O es porque ni siquiera comprende la importancia estratégica del Atlántico Sur, de nuestro Mar, del Pasaje de Drake, de la proyección a la Antártida?
¿O es parte de los acuerdos de cooperación militar con el Imperio Británico -que usurpa nuestras Malvinas- y que su ministro de Defensa estaba negociando en Canadá cuando se produjo la dolorosa desaparición del Submarino ARA San Juan?. Desaparición que tiene mucho que ver con la Indefensión Nacional.

Argentina es un país con una parte de su territorio ocupado y colonizado por la potencia (y la prepotencia) británica, le recuerdo con respeto.
Y con una base militar de control aéreo de China, en Neuquén.
Y con una Flota de EEUU en el Atlántico Sur.
Desde las Malvinas usurpadas, en conjunción con la isla Ascensión y la Isla Diego García (en el Océano Índico) se controla el Pasaje de Drake, que permite la confluencia Atlántico-Pacifico y se controla también la Confluencia del Atlántico con el Índico. Las Malvinas usurpadas son una pistola apuntando al corazón de una Argentina Independiente y con un pueblo con derechos sociales reales.
Todas las potencias se interesan en ello. Disputan y disputarán por ello. Y allí residen una parte de nuestros peligros y amenazas. ¿Usted cree que no tenemos Hipótesis de Conflicto o Hipótesis de Amenazas, como algunos dicen? Esas hipótesis exigen la necesidad de Fuerzas Armadas para ese objetivo. ¿No le sugieren nada las dos batallas navales que, en esa zona, disputaron las marinas británica y alemana, en la primera y en la segunda guerra mundial?.
Lea algo sobre el Almirante Guillermo Brown. Tal vez lo ayude.

El Ejército del Norte y el Ejercito de los Andes se conformaron con objetivos de Independencia Nacional. Se engendraron tempranamente en la Reconquista de 1806 y la Defensa de 1807.
Necesitamos una Defensa Nacional parte de un Programa para una Argentina Independiente de toda dominación extranjera, como dice el Acta de nuestra Independencia. ¿La recuerda Sr. Presidente?  

¿Usted cree que fuerzas extranjeras nos defenderán y por ello permite la presencia militar de EEUU en la Triple Frontera y ahora en el Norte, con la excusa de la lucha contra el narcotráfico?. Por lo que se ve, su gobierno no persigue el narcotráfico, más allá de pequeños “dealers de barrio”, en procedimientos destinados a la propaganda mediática.

Dijo Ud. en su discurso del hoy: "Necesitamos Fuerzas Armadas que dediquen mayores esfuerzos en colaboración de otras áreas del Estado, brindando apoyo logístico a las fuerzas de seguridad".
Sus palabras traen recuerdos. Recuerdan a la Doctrina de la Seguridad Nacional. Fue un concepto utilizado para definir ciertas acciones de política exterior de Estados Unidos, en el siglo pasado, tendientes a que las fuerzas armadas de los países latinoamericanos modificaran su misión para dedicarse con exclusividad a garantizar el orden interno, con el fin de combatir toda resistencia a la sumisión de esos países. ​La Hipótesis de Conflicto era el enemigo interior: el pueblo.
La aplicó el Dictador Onganía y sus sucesores Levingston y Lanusse. Y después el PROCESO. Y así estamos. Continuidad de políticas de Estado de dependencia nacional. Consiguieron destruir las chimeneas, parafraseando a la Sra. de Perón.

Una Doctrina de Defensa Nacional necesita identificar los conflictos y las amenazas posibles a un proyecto de Independencia Nacional. Se debe analizar el contexto internacional a fin de detectar aliados y adversarios de acuerdo con las hipótesis de conflicto que se manejan; se deben prever los recursos humanos y materiales necesarios, prepararlos previamente; etc. Prever para Proveer.

Pero Usted parece tener una visión equivocada del mundo actual. No existe el mundo de países respetuosos, sujetos a derecho. Es un mundo donde un puñado de potencias se disputan nuestra rapiña (a los países dependientes como el nuestro), entrando en guerras comerciales y, cada vez más, en conflictos militares, con los pueblos como víctimas. Es la tercera guerra mundial por etapas, dice Francisco.

Es necesario, como parte de la Defensa, conseguir la Seguridad Energética. ¿Lo hará con la segunda empresa petrolera por tamaño, en el país, PANAMERICAN ENERGY, mitad de los ingleses y la otra mitad de la estatal china CNOOC y de BULGUERONI, que explota en el Mar Caspio bajo la tutela de Putín?. Le sugiero que repase la historia del los Generales Mosconi y Baldrich.

Es necesario, como parte de la Defensa, conseguir la Seguridad Alimentaria de la población. ¿Lo hará con millares de hambrientos? ¿Cree que es suficiente lo que le aconseja el economista neoliberal Miguel Ángel Broda de mantener abiertos comedores comunitarios las 24 horas del día, durante siete días?.

También es necesaria la Seguridad Ambiental. ¿lo hará con una política que primariza nuestra producción, destruyendo y depredando al ambiente y sus habitantes? ¿lo hará con la ayuda de Megamineras inglesas y chinas?
Le sugiero leer la encíclica Laudato SI.

Techo, Tierra y Trabajo dijo Francisco.
Por eso es necesario un Programa de Defensa Nacional que sea parte de un Proyecto de Independencia Nacional. Un proyecto industrialista, que desarrolle el mercado interno (mercado es una palabra grata para usted, pero yo no hablo del mercado de la timba financiera).

Un proyecto que incorpore valor agregado a nuestras materias primas. Que integre la industria pesada a la liviana, que desarrolle la agroindustria. Y que permita la vida digna del pueblo. Porque, de los dos elementos que constituyen las fuerzas productivas de un país, las máquinas y el hombre que produce con ellas, el hombre es el más importante. En la paz y en la guerra.
Porque en él reside la verdadera Nación, al decir del Dr. Ramón Carrillo.

Esto hace que el Proyecto de Defensa Nacional sea parte de un Proyecto de Independencia Nacional que también incorpore los derechos sociales del pueblo. Del obrero laborioso. Del campesino dueño de tierra propia, parte del millón de chacras fruto de una reforma agraria necesaria. Del comerciante, del empresario verdaderamente nacional, de los científicos, de los intelectuales, de los artistas . En fin, del productor verdadero de la ciudad y el campo.
De aquel que defenderá esta Patria, diciendo esta tierra es mía, esta herramienta es mía, esta casa es mía, este trabajo y su producto son míos. Patria proviene de patrimonio, suele recordar el Dr. Julio C. González, eminente patriota al que Usted seguro no conoce...

Y no defenderán esta Patria, nuestra Patria, ni el usurero ni el rentista latifundista, ni aquel empresario que lucra con nuestra dependencia. Como nunca lo han hecho.

Sr. Presidente, dicen que Usted es poco emocional, poco sensible, porque es ingeniero. No lo creo. El Ingeniero Álvarez Condarco, por orden del General San Martín, recorrió los Pasos de Los Patos y Uspallata, haciendo planos minuciosos que servirían a la epopeya de Los Andes. Tengo la íntima convicción que el corazón del Ingeniero Álvarez Condarco vibraría y latiría más fuerte con los sones del Himno Nacional.
¿Siente Usted lo mismo en su corazón y en esas circunstancias, Sr. Presidente?.

Lo saludo con mi consideración más distinguida

Horacio Micucci
DNI 4644318

miércoles, 16 de mayo de 2018

Ante el Gran Acuerdo Nacional del presidente Macri los “Gran Acuerdo Nacional” anteriores...


RECUERDOS PARA EL PRESENTE

Ante el Gran Acuerdo Nacional del presidente Macri, los “Gran Acuerdo Nacional” anteriores...

Por Horacio Micucci

Se denominó Gran Acuerdo Nacional (GAN) a la propuesta política que dio a conocer en las primeras semanas de julio de 1971 el dictador Alejandro Agustín Lanusse (Dictadura Onganía-Levingston-Lanusse), ante el agotamiento de la llamada “Revolución Argentina” que encabezaba y en busca del acercamiento y subordinación de la dirigencia política de ese entonces.  
La propuesta despertó oposición entre los sectores más firmes de la lucha popular
Juan Domingo Perón, exiliado en España, rechazó la propuesta y organizó un frente político, el FREJULI (Frente Justicialista de Liberación Nacional).
El Gran Acuerdo Nacional y todo el trabajo de Lanusse tenían como eje lograr que Perón claudicase. Lanusse partía de una caracterización de Perón que repite en su libro (Protagonista y Testigo, Buenos. Aires., 1989),  y que se graficó en aquella frase de “no le va a dar el cuero para venir”, y le puso todo tipo de trabas, siendo la última el decreto que redactó Julio Oyhanarte – Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en los períodos 1958-1962 y 1989-1991 y, en 1989 Secretario de Justicia designado por el presidente Carlos Menem, aunque radical de origen– por el cual no podían participar como candidatos en las elecciones quienes no estuviesen en el país para agosto de 1972, cuando Perón estaba en España y no podía volver por los procesos pendientes. Perón resistía; concedía un poco, forcejeaba y volvía a conceder otro poco. Empleó una expresión muy gráfica entonces para referirse a esto cuando dijo que Lanusse quería “retorcerle el cuello a la gallina y que después ponga huevos”; como diciendo: “Yo en estas condiciones no voy a acordar”. Balbín empleó una expresión similar en una convención que hizo el radicalismo en 1972; dijo: “Quieren que negociemos cuerpo a tierra”.
Posteriormente (1980) asumido Viola para encabezar la dictadura después de Videla, se intentó un nuevo Gran Acuerdo Nacional. Era una reedición del GAN (Gran Acuerdo Nacional) de Lanusse, con el frigerismo (Rogelio Frigerio, abuelo del actual Ministro), el peronismo con Isabel proscripta, y fuerzas que habían apostado a la Dictadura de Videla, (como la dirección del PC). En cuanto a la UCR, integraría este acuerdo, o una oposición moderada. El objetivo era imponerle a la UCR una dirección afín al violismo. Sectores peronistas y radicales, en tanto, trabajaban la idea de un acuerdo radical-peronista para restablecer un sistema democrático. En definitiva –decían esos sectores– Balbín y la dirección del radicalismo debían definir: si preferían ser segundones en una dictadura fascista con un mascarón pseudodemocrático, u oposición en un parlamento democrático.
Aquí también la propuesta despertó oposición entre los sectores más firmes de la lucha anti dictatorial.
Posteriormente, en 2001, el entonces presidente Fernando de la Rúa adelantó a los banqueros que su gobierno estaba "definiendo los términos de un gran acuerdo nacional que sirva de base para implementar las reformas que faltan", y les reclamó confianza en su política, en un discurso que ofreció para declarar clausurada la versión 2001 de la Reunión Anual de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA).
El presidente Macri propone un nuevo “Gran Acuerdo Nacional” para aplicar el ajuste al pueblo, continuar la entrega del patrimonio nacional, reducir salarios y jubilaciones, aplicar un nuevo acuerdo con el FMI (que asegure el pago de la deuda ilegítima y usuraria contraída antes y ahora), la flexibilización laboral, profundizar la indefensión nacional, y entrar al mundo por la puerta de servicio. Y busca cómplices sumisos para ello.
Y para los que protesten propone la constitución de nuestras Fuerzas Armadas en una Guardia Interna (la teoría de la Seguridad Interior del dictador Onganía y de la segunda dictadura: donde el enemigo está adentro y son el pueblo y los patriotas que se oponen a la entrega.
"Creemos que el marco para un gran acuerdo nacional es el Presupuesto 2019", señaló Marcos Peña después de una reunión de gabinete en la Casa Rosada.
"Allí nos tendremos que sentar todas las partes, con una enorme apertura, generosidad y responsabilidad para no mentirle más a la gente, porque no podemos seguir pensando eternamente que la culpa es de otros", agregó el jefe de Gabinete, casi en tono autocrítico.
"Esta nueva situación, ese nuevo piso de confianza, se produce por dudas que se han generado por el compromiso del conjunto de la dirigencia argentina para llegar al equilibrio fiscal", argumentó el funcionario.
Este nuevo “Gran Acuerdo Nacional” es, entonces, para consensuar recortes presupuestarios y estar a la altura de las exigencias del FMI.
Estos planes de “Grandes Acuerdos Antinacionales”, para realizarse, no dependen solo de la voluntad de los que promueven la entrega y la sumisión nacional. Dependen también del pueblo y sus protestas (a menudo no tenidas en cuenta por los ajedrecistas de la política) y de las fuerzas patrióticas y democráticas, de todas las ideologías y creencias, dispuestas a oponerse y confluir en una amplia unidad patriótico-nacional y democrático-popular.

jueves, 26 de abril de 2018

REFORMA AGRARIA Y DEFENSA NACIONAL La tierra para el que la trabaja, un tema vital para la Defensa Nacional


REFORMA AGRARIA Y DEFENSA NACIONAL
La tierra para el que la trabaja, un tema vital para la Defensa Nacional

Por Horacio Micucci

Para los chinos, los ingleses, los estadounidenses, aprovisionarse de fuentes de alimentos es un tema de importancia en su seguridad nacional. Por lo tanto, el dominio de tierras en producción no es sólo una cuestión de negocios. Es un tema de seguridad nacional para esas potencias.
Es que el reparto definitivo de la Tierra obliga a las potencias imperialistas, al proceder a un nuevo reparto, a tender la mano hacia toda clase de territorios. El imperialismo genera inevitablemente la rivalidad de varias grandes potencias en la aspiración a la hegemonía, esto es, a apoderarse de territorios no sólo directamente para sí, sino también para el debilitamiento del adversario y el quebrantamiento de su hegemonía. Ninguna potencia deja de tener en cuenta el aprovisionamiento seguro de alimentos o de energía para sus ejércitos, porque tiene claro que, al final, la disputa será militar.

Se equivoca Macri. El mundo no está constituido por países iguales y razonables, “globalizados”, ("países serios", al decir de Carrió). Es un mundo de países opresores y oprimidos (como el nuestro). Con el agregado de que se acentúan los factores de disputa, entre las potencias, en todos los terrenos, incluso el militar.
En ese marco, es ilógico e irracional, sorprendente, escuchar decir que Argentina no tiene hipótesis de conflicto (o de amenazas, como se dice ahora). No hay Fuerzas Armadas para un proyecto de Argentina Independiente de toda dominación extranjera. Simplemente porque la política vigente es la de la entrega del patrimonio nacional y no el de una Argentina independiente. La Fuerzas Armadas no se constituyen en general. Se constituyen con un objetivo y de él dependen sus características organizacionales.

Argentina, como país dependiente, es objeto de extranjerización de sus tierras.
Mas de la mitad de sus tierras cultivables han sido extranjerizadas. Y, también, sufre la rapiña de sus riquezas y de territorios de importancia estratégica y militar (además de económica) como es el caso de nuestras Malvinas, islas del Atlántico Sur y mares aledaños.

El Italiano Benetton es el mayor terrateniente de Argentina con 950.000 hectáreas declaradas. El Ingles Lewis es otro terrateniente, con el agravante de que, en el paralelo 48, sobre la costa atlántica, tiene un aeropuerto del tamaño del Jorge Newbery de Ciudad de Buenos Aires. Y, valga la redundancia, con el agravante de que aviones de guerra de la base inglesa que usurpa y coloniza nuestras Malvinas pueden, en dos horas, aterrizar en ese aeropuerto y partir en dos a la Argentina continental.

Lejos de preocuparse, el presidente Macri veranea en las estancias del inglés Lewis. Es su amigo...

Le preocupan más los Mapuches que esta grave situación. Coherentemente con ello, mientras ocurría el desastre del ARA SAN JUAN, el Ministro Aguad estaba en Canadá, negociando un acuerdo de cooperación militar con Gran Bretaña, el usurpador de nuestras islas y mares atlánticos.

Nuestros gobiernos tienen una política de Defensa Nacional: es una política de indefensión.

Una verdadera política de defensa nacional es mucho más que balas y cañones. Es, además, Industria para la defensa (y desarrollo industrial estratégico) y no su desguace. Es desarrollo naviero (contradictorio con el abandono del Astillero de Río Santiago), es desarrollo de la energía atómica, es desarrollo de ciencia y técnica (y no destrucción del INTI), es desarrollo aeronáutico, es a volver a la concepción del General Mosconi en YPF y el petróleo, etc...
Es también asegurarse provisión de medicamentos (no extranjerización e importación de los mismos), con el desarrollo de un polo estatal de fabricación, siguiendo el camino de la EMESTA (Empresa de Medicamentos del Estado) de Ramón Carrillo, Ministro de Salud en los primeros gobiernos del General Perón.

Y, por fin, es tener provisión segura de alimentos para el pueblo y para sus fuerzas de combate.

Es el concepto de Defensa Nacional Integral e Integrada, basada en un pueblo capaz de defenderse y con los elementos materiales para ello.

Desde esta última visión, tener un tercio de la población en pobreza es un tema que atenta contra una Defensa Nacional con mayúsculas. Y tener latifundios de la magnitud de los nombrados más arriba atenta, también, contra la defensa nacional. La propuesta de la Federación Agraria Argentina de crear un millón de chacras de campesinos propietarios es, en consecuencia, un tema de Defensa Nacional, para nuestro país. Sólo así se conseguirá poblar el territorio con quienes defenderán esa tierra contra toda agresión extranjera. Si para Juan Bautista Alberdi "gobernar es poblar", vale por extensión que defender el territorio es poblarlo de verdaderos productores que lo habiten y produzcan en él. Campesinos que accedan a la tierra como propietarios y no terratenientes que se quedan con la renta de tierra que no trabajan y que viven en lujosas mansiones, lejos de la producción.

Patria proviene de patrimonio, suele decir el Dr. Julio C. González.
En efecto, Patria es nuestro patrimonio en el sentido más amplio. Nación abarca constituir una comunidad estable de seres humanos formada históricamente, surgida sobre la base de la comunidad de lengua, territorio, vida económica y carácter psíquico, que se manifiesta en una comunidad de cultura. Defenderán su Patria ante toda agresión extrajera esos campesinos que hayan hecho realidad la consigna "la tierra para el que la trabaja". Campesinos que digan "esta es mi tierra, esta es mi casa, esta es mi Patria. Doy la vida por ella.".

China y otras potencias avanzan copando territorios fértiles.
Argentina ya está en el blanco de esas ambiciones.

“En un mundo poblado por casi 8000 millones de personas -cifra que no para de aumentar- las tierras agrícolas se transformaron en una prioridad estratégica. Inversores chinos e indios, e incluso fondos de inversión estadounidenses, compran donde pueden cada vez más hectáreas cultivables.”

“En la Argentina, Brasil, Ucrania, Francia, Australia o Nueva Zelanda, los chinos en particular -que tienen que asegurar la alimentación de casi 1400 millones de personas- adquieren todo lo que encuentran al alcance de la mano.”

“Los empresarios chinos cultivan en la actualidad diez millones de hectáreas de tierra fuera de sus fronteras, según Land Matrix, una organización que controla las adquisiciones de magnitud de tierras extranjeras en el mundo.”

“Hace seis meses, capitales chinos focalizaron su interés en Australia, en particular en la empresa S. Kidman, cuyas tierras agrícolas ocupan el 1% del territorio del país. Finalmente, la venta resultó bloqueada por el Tesoro del gobierno australiano, que la juzgó contraria a "los intereses nacionales".”

“¡Ningún problema! Los chinos invierten en Europa del Este (Rusia, Ucrania, Bulgaria) y hasta en Europa Occidental.”

“Hecho inusual, contrariamente a lo que sucede en África, donde la mayoría de los empleados de las plantaciones son nativos, cerca de 30.000 agricultores chinos fueron registrados en la localidad rusa de Birobidjan en 2014.”

“En el caso específico de la Argentina, Oro Esperanza Agro SA, que representa a los chinos de Chongqing Red Dragonfly Oil y Chongqing Grain & Oil Group Dazu Grain & Oil Purchase and Sales tiene 13.000 hectáreas de tierras cultivables.”

“Pero no sólo los chinos invierten en la Argentina. A través del grupo Almarai, Arabia Saudita posee 35.306 hectáreas de tierras agrícolas en el país desde 2011, mientras que Alkhorayef Group, del mismo origen, compró 200.000 ese mismo año.”

“Por su parte, el fondo de inversión norteamericano CalyxAgro (que representa a Pacific Century Group, TRG Management LP, Said Holding, Pictet Private Equity Investors, Solvia Investment Management, Louis Dreyfus Group) explota 9083 hectáreas desde 2007.”



Ante lo anterior, es lógico que no haga nada un gobierno cuyo Jefe de Gabinete es Marcos Peña Braun y su Secretario de Comercio se apellida Braun, Miguel Braun. De los Braun, Braun Menéndez, y Menéndez Behety, latifundistas del sur, socios en sus orígenes con los latifundistas ingleses de nuestra Patagonia. Y, también, que el presidente se llame Mauricio Macri Blanco Villegas y sea amigo del inglés Lewis...

jueves, 29 de junio de 2017

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO

LA RELIQUIA

Por Horacio Micucci


Como una gran panorámica, el suboficial podía ver pasar ante sus ojos los sucesos que condujeron al fracaso de los asesinos y, con especial detalle, los últimos instantes en la vida de ese superior por el que siempre sintió un odio extraordinario (...) Lo emparentaba con ese general de quien “La Reliquia” siempre repetía enfurecido: Vive como un sultán mientras sus hombres andan andrajosos y hambrientos”.
(Nota de HM sobre este párrafo del libro La Reliquia: Se refiere a la opinión Belgrano sobre Rondeau)


Hay distintas motivaciones por las cuales alguien lee un libro.
Entre otras, porque sigue un tema. Aún si se tratara de ficción.
Por placer, por su estética, por afinidad con el autor y sus ideas. O, todo lo contrario, porque discrepa con él y quiere conocer sus argumentos.
Ha salido una novela, titulada La Reliquia, que combina la historia argentina con la ficción. Su autor es Eduardo Mariano Lualdi.
Es su primera novela. En ella, la historia transcurre desde la colonia hasta el siglo XXI. En todo ese tiempo el General Manuel Belgrano sobrevive en dos centurias, como representación de la continuidad del proyecto de libertad e independencia pendientes desde 1810. Luego de la conmemoración del Bicentenario de la Revolución de Mayo es condenado a muerte por las clases dominantes de Argentina, con el objeto de terminar con las ideas que representa. Sobretodo aquella de “ni amo viejo ni amo nuevo, ningún amo”. Lo hacen para que nada se recuerde de eso. Para afirmar el presente de dependencia, de latifundio, de una Argentina rapiñada por distintos imperialismos. Para echar sal sobre las ruinas de Cartago, como hicieron los romanos, para que nada vuelva a germinar en esa tierra.
El General es condenado, pero disponen hacerlo por medio de una banda de asesinos. Ni siquiera de frente...
Un grupo de patriotas que conforma la “Logia de los Pérez” protegen a Belgrano aún a costa de sus vidas porque comprenden que se trata de la permanencia de sus ideales revolucionarios. Porque comprenden que se trata de eliminar, junto con el prócer, toda posibilidad de una Argentina independiente de toda dominación extranjera y de un pueblo soberano.
Hasta aquí, apenas lo que dice la contratapa del libro. Se trata de una ficción.
Pero... ¿Se trata de una ficción?
¿Cuántas cosas se han borrado del pasado argentino por las razones que plantea esta novela? Artigas fue reducido por Mitre a poco más que un bandolero de la Banda Oriental. Su Reforma Agraria del Estatuto de 1815, es casi desconocida. Belgrano, probablemente uno de los principales estrategas y tácticos de la Revolución de Mayo, uno de los intelectuales revolucionarios más destacados que comprendió la necesidad de un ejército para que la revolución triunfara, un Doctor devenido en General porque advirtió las necesidades de la Revolución, fue reducido a casi un ingenuo. Su abnegación rebajada a la candidez. Se “olvidó” el 12 de agosto como conmemoración de la derrota de la primera invasión inglesa en 1806. San Martín debió irse de América en las sombras porque, tempranamente, planeaban algo parecido a lo que esta novela cuenta... Las “desobediencias” de San Martín y Belgrano a órdenes contrarias a la Independencia, se borronean para que no cunda su ejemplo entre los militares... Se oculta que hubo militares españoles, como Álvarez de Arenales, pasados a la causa independientista... Y tantos hechos y patriotas más, sumidos en el olvido cuando no eliminados físicamente...
Una Argentina camuflada de estanque “pacifico” para ocultar el turbulento ¿pasado? de asesinatos, algunas veces públicos y muchas otras arteramente perpetrados. O el exilio, la “desaparición”... Y, lo principal, para ocultar las rebeldías populares, sus luchas, sus resistencias, sus puebladas...
Y esa “Logia de los Pérez”... ¿no expresa o simboliza a los que buscan denodadamente, reencontrar ese pasado, sus ejemplos, sus aciertos y errores, para cambiar el presente y construir otro futuro?.
Hay una ideología dominante que no es etérea. Es dura como un ladrillo pero, como un gas, se filtra por todos los intersticios. ¿Cómo explicar que no es frecuente que se comprenda que un revolucionario argentino no puede desconocer la única revolución que tuvimos? Más dura y penetrante deberá ser la ideología de los revolucionarios para reconstruir ese pasado y retomar banderas abandonadas u ocultadas...
Otto Vargas ha escrito: “nuestras posiciones actuales implican una crítica del pasado. No un simple desarrollo `natural´ del mismo, una mera continuidad. Por eso es tan importante conocer bien ese pasado, que siempre palpita en el presente, para saber qué es lo que ha sido o debe ser negado de él y, tal vez, sobrevive en nosotros. Esto implica no sólo una revisión teórica del pasado, sino también y principalmente, una crítica política del mismo”.
Hasta aquí la novela y las implicancias que incitan a su lectura. Pero ¿y el autor?...
Conozco a Eduardo ya hace unos veinticinco años. Hemos luchado juntos y con otros compañeros por mantener firmeza estratégica y una táctica que nos aproxime con éxito a los objetivos históricos que nos proponemos. Y sé de su profundo conocimiento de la historia, y su interpretación, para sacar conclusiones presentes... Sin relatos construidos a gusto, porque “la verdad siempre es revolucionaria”, como diría Romain Rolland...
Me sorprendió la salida de esta novela. La primera pregunta que me hice (y le hice a Eduardo) fue ¿de donde sacaste el tiempo para escribirla?
No es mi oficio el arte en general y la literatura en particular. Poco sé de estética literaria. Pero la prosa de Eduardo es muy elaborada, describiendo personajes, situaciones, imágenes... Muestran un estilo y un trabajo arduo. Dicen que en una obra hay diez por ciento de inspiración y noventa por ciento de transpiración. Me parece que es una obra “transpirada”... Pero no sólo literariamente... la obra destila la transpiración militante de Eduardo, sus conocimientos, sus ideas...
Yo diría que es imprescindible leerla. Para comenzar a conocer nuestra historia desde la forma amena, entretenida, de una ficción. O tal vez para discutirla y debatirla en grupo, en familia, en amistad...

Paracelso, allá por 1530, dijo que, quien no conoce nada, no ama nada. La lectura de esta historia tal vez ayude a conocer la Argentina y su pasado, para amar más a nuestra Patria oprimida (odiando, dialécticamente, a sus enemigos, porque no hay amor sin odio). Y, también, ayude a pensar caminos para liberarla aprendiendo de los ejemplos que han dado y dan el Pueblo argentino y su clase obrera... 

domingo, 18 de junio de 2017

PACTOS DE LA MONCLOA Y ACUERDOS PRE Y POST ELECCIONARIOS PARA ACORDAR EL AJUSTE

PACTOS DE LA MONCLOA Y ACUERDOS PRE Y POST ELECCIONARIOS PARA ACORDAR EL AJUSTE


Por Horacio Micucci


Desde hace un tiempo se escucha hablar a dirigentes varios de la necesidad de un Pacto de la Moncloa para acordar el rumbo futuro.
Es decir; un ajuste pactado con acuerdo de oficialistas y opositores...

Los Pactos de la Moncloa (formalmente fueron dos, denominados Acuerdo sobre el programa de saneamiento y reforma de la economía y Acuerdo sobre el programa de actuación jurídica y política) fueron los acuerdos firmados en el Palacio de la Moncloa, el 25 de octubre de 1977, después de la muerte de Franco, tomando conocimiento y comprometiéndose a su desarrollo el Congreso de los Diputados dos días después, y el Senado el 11 de noviembre, entre el Gobierno de España de la legislatura constituyente, presidido por Adolfo Suárez, los principales partidos políticos con representación parlamentaria en el Congreso de los Diputados, con el apoyo de las asociaciones empresariales y el sindicato Comisiones Obreras (excepto algunas secciones sindicales del mismo) y el rechazo de la Unión General de Trabajadores (que finalmente lo firmaría) y de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), con el objetivo de procurar la estabilización del proceso de transición al sistema democrático, así como adoptar una política económica que contuviera la gran inflación.

En materia económica se reconoció, en esos Pactos, entre otras cosas, el despido libre para un máximo del 5 por 100 de las plantillas de las empresas, el límite de incremento de salarios se fijó en el 22% (con una inflación del 40%), se estableció una contención de la masa monetaria y la devaluación de la peseta (fijando el valor real del mercado financiero) para contener la inflación; reforma de la administración tributaria ante el déficit público, así como medidas de control financiero a través del Gobierno y el Banco de España ante el riesgo de quiebras bancarias y la fuga de capitales al exterior.

Es bueno destacar que ese Pacto no evitó la crisis en ESPAÑA como resultado de la crisis mundial y que provocaría el surgimiento del movimiento de los indignados.

Es obvio el parecido de los Pactos de la Moncloa con el ajuste que se aplica y se quiere profundizar en Argentina.

Los que quieren un Pacto de la Moncloa para Argentina, no confiesan que quieren un ajuste similar, que ya están aplicando. Y quieren que el pueblo se someta a ese ajuste de manera silenciosa. Con complicidad general...

¿Qué les parecería, señores, si en lugar de ajustar salarios, jubilaciones y pensiones, dejamos de pagar el precio de 67 dólares el barril de petróleo a los monopolios internacionales radicados en el país cuando el precio internacional oscila entre 45 y 50 dólares en barril?
Único caso en el mundo en que se paga más que el precio internacional.
Dejar de pagar ese sobreprecio sería muy importante si se tiene en cuenta que el costo argentino del barril de petróleo no supera los 20 dólares el barril. Podríamos ahorrarnos unos 6.000 millones de dólares al año.

¿Y si les cobramos impuesto a las ganancias y bienes personales a los beneficiarios de las LEBAC que ganan 25% anuales en dólares (único caso en el mundo de ese rendimiento financiero)?.

¿Y si se hace una Reforma Agraria para crear un millón de chacras de campesinos propietarios para los jóvenes, los pueblos originarios y los campesinos que trabajan en realidad, la tierra?. ¿No sería aquello de la tierra para el que la trabaja, de los primeros gobiernos del General Perón?

Empezaríamos a ahorrarnos millones de dólares de renta terrateniente, que repercuten en los precios de alimentos que compramos todos los días, que benefician en gran medida a latifundistas extranjeros... como el inglés Lewis, amigo del actual Presidente y al que el Gobierno anterior otorgó un aeropuerto en el paralelo 42 donde pueden desembarcar los ingleses que ocupan Malvinas en 2 horas, para partir en dos la Argentina continental.

¿Y si pactamos disminuir la ganancia de los monopolios de distribución e hipermercados que pagan al productor agrario diez o veinte veces menos que el precio de venta en la góndola?.

¿Y si dejamos de pagar la deuda externa usuraria, ilegítima y fraudulenta? ¿Porqué no hacer un "Pacto de la Moncloa" para eso?

¿Qué les parece señores si hacemos un Pacto para cumplir con lo propuesto por el Papa de: Techo, Tierra y Trabajo?

Seguro que no es ese el Pacto que andan proponiendo...

miércoles, 9 de noviembre de 2016

EL TRIUNFO ELECTORAL DE DONALD TRUMP Por Martín Díaz

EL TRIUNFO ELECTORAL DE DONALD TRUMP
Por Martín Díaz

El mundo globalizado, interdependiente, y “razonable” del que habla Mauricio Macri no es tal. Es un mundo donde crecen los factores de disputa entre las potencias a expensas de países como el nuestro. Es un sueño más que irrealizable esperar de ese mundo el apoyo para nuestro desarrollo independiente. Sólo entregaremos hasta nuestra última gota de sangre y soberanía, en camino a un precipicio de dolor...
No existen los “países serios” de los que habla el Presidente...
Nuestra pregonada incorporación al mundo, lo es a ese mundo donde crecen los factores de guerra y de rapiña salvaje... en Europa y en China, en EE.UU y en Rusia...
Si alguien tiene la idea que nuestro país estará al margen de esta escalada bélica impulsada por los matones imperialistas, sólo hay que ver las maniobras militares que realizaron los colonialistas ingleses en Malvinas entre el 19 y el 28 de octubre, que incluyeron el disparo de misiles y tuvieron como “hipótesis de conflicto” una confrontación con Argentina. 

En la base de este fenómeno Trump está la persistencia de la crisis económica y social en la primera potencia imperialista, que acrecentó las diferencias entre los más ricos y los más pobres. Desde el inicio de esa crisis, que coincidió con el final del período de Bush, hubo una ingente movilización popular contra sus efectos más devastadores, como el movimiento "Somos el 99 por ciento". Las promesas electorales de Obama en el sentido de revertir esa situación social generaron expectativas en amplias franjas de la población e impulsaron una movilización, que culminó con grandes concentraciones históricas, como los centenares de miles que se congregaron en el cierre de su elección en Chicago.

También ahora en EE.UU.
Desde hace un tiempo, también en el Reino Unido con el BREXIT, como en otras potencias, sectores de sus clases dominantes preparan a sus países para un mundo en el que se multiplican los factores de guerra. También, son pasos hacia realineamientos de esos países en el nuevo reparto del mundo que está en curso. Gran Bretaña ya no es “la reina de los mares”, pero conserva un poderoso dispositivo estratégico mundial, apoyado en los lazos de dependencia que tejió en la descolonización que siguió a la Segunda Guerra Mundial, también en las posiciones coloniales que conserva. Por eso fue un delirio de rápido despertar, la idea de Macri y Malcorra de un diálogo con Inglaterra. Ni el apoyo a su candidatura en la ONU se consiguió.
La campaña electoral del BREXIT mostró una profunda división en las clases dominantes en el Reino Unido y sus componentes, en relación a los vínculos comerciales, políticos y empresariales con los distintos sectores de las clases dominantes de los demás 27 países integrantes de la Unión Europea, en particular con los sectores del capital financiero y monopolista de los países “rectores”, como Alemania, Francia e Italia. Contradicciones que ya se venían expresando en el mantenimiento de su soberanía monetaria por parte del Reino Unido y en la disputa entre Londres y Frankfurt por ser el centro financiero de la UE.
Este fenómeno de preparación para un mundo en el que se multiplican los factores de guerra se repite en EE.UU, con el triunfo electoral de Donald Trump.

El gobierno de Obama
Durante su administración, resumidamente, se acentuó la concentración social de la riqueza y las dos principales minorías étnicas (negros e hispanoamericanos) continuaron padeciendo la discriminación y el maltrato económico y social: nunca como en esos años hubo tantas deportaciones de ilegales y se repitieron los hechos de violencia racial, como los tristes episodios de Baltimore. Los puestos de trabajo destruidos en la agonía de Bush, por la relocalización de industrias en el exterior, principalmente China, fueron sustituidos por otros de escasa especialización y muy baja paga, que no alcanza para una cobertura de las necesidades más importantes. Fueron timoratas las reformas en salud y se encareció la educación superior, dejando fuertemente endeudados a centenares de miles de jóvenes de clases medias. En EEUU todas las universidades son pagas y los estudiantes y sus familias sacan créditos para pagarlas después de recibidos.
Impulsó el TPP (Tratado Transpacífico de cooperación económica), que entre otras cosas, le da autoridad a las compañías por encima del Estado. Que no podría, por ejemplo, fijar normas sanitarias de determinados productos sin riesgo de ser demandado por restricción al comercio. 
 El reverso de aquella movilización inicial, fue una oposición sistemática en el Congreso a toda iniciativa reformista y un recrudecimiento del racismo en los sectores más reaccionarios. Los republicanos, encarnación cabal de esta tendencia, contaron con una mayoría en el Senado que les permitió una labor obstruccionista.
 No fue sólo Obama quien incumplió las expectativas que despertó. Tampoco hubo respuestas del partido Demócrata, que responde a sus mandantes, las petroleras y Wall Street.

El triunfo de Trump
Trump expresa a las fuerzas más oscuras de la sociedad norteamericana. Representa a fuerzas no religiosas y las cuestiones religiosas han dejado de tener peso en la campaña. Ese es uno de los elementos por los que prevalece sobre los otros sectores conservadores del Partido Republicano. Dice más directamente lo que el público republicano quiere oír: “no a los musulmanes”, “vamos con más tortura”; aunque después se retracte, lo primero que le sale es lo más troglodita. Dijo que iba a ser neutral en el conflicto palestino-israelí, pero después fue a la Conferencia American Israeli Political Action Comitee, una especie de lobby proisraelí recalcitrante y dijo que “estoy con Israel todo el tiempo”.
Trump es una figura autoritaria. Hay aspectos que parecen contradictorios: critica la guerra de Irak: “¿para qué gastar tantos millones que se podrían haber usado en infraestructura?”. Es un gran oportunista y demagogo, va captando lo que va emergiendo de la gente. También recoge los temas que preocupan a los más pobres. Dice “yo voy a traer los trabajos de vuelta”, y manda fabricar cosas en China. Para hacer un edificio en Atlantic City, Trump trajo obreros polacos para pagarles salarios más bajos. Recoge el efecto en la población de las campañas contra los musulmanes y dice que les va a cerrar la frontera. 
En la campaña apareció la cuestión de Israel y Medio Oriente. Es sabido que el apoyo a Israel es una política de estado en EEUU. En AIPAC (American Israel Public Affairs Committé, Comité de Asuntos públicos Estados Unidos Israel) fueron a hablar todos los precandidatos, menos Sanders, que es el único judío de todos ellos. Se abstuvo de ir a esa reunión. Adujo un conflicto de horario pero hizo declaraciones en el sentido de que es muy difícil un plan de paz si los palestinos no tienen voz.

¿Quién paga la crisis?
Dice Marcelo Cantelmi en Clarín: “EE.UU. ha vivido ya la irrupción de un dirigente imprevisible y de discurso desorientado cuando George W. Bush alcanzó casi sorpresivamente la presidencia en 2000. (...) El legado de Bush es central porque es allí donde es posible hallar las huellas de este presente. El oportunismo y la opacidad en esa presidencia produjo, apenas llegado al Salón Oval, las dos mayores quiebras de las historia del capitalismo. Fue el prólogo de la pesadilla final en el cierre de su segundo mandato, con la bancarrota de todo el mercado en 2007 y 2008 origen de una desigualdad social sin precedentes desde inicios del siglo pasado. La cereza sobre esa torta es el rudimentario frente externo, donde Estados Unidos libra en Afganistán la guerra mas larga de su historia. La irrupción terrorista sanguinaria de la banda de presunto perfil religioso ISIS nace en la caldera inexplicable que abrió ese gobernante con el ataque a Irak en 2003.”
“Todo ese descalabro de deuda social interna y fracaso externo produjo una crisis de identidad. Su primera consecuencia fue el nacimiento del fundamentalista y primitivo Tea Party, que se tornó en el ala más poderosa del partido. Esa dinámica se corona ahora, en un grado superior, con el desembarco en el tope del poder de Trump”

En el mismo diario Clarín, otra editorialista, Paula Lugones, escribe:
“En las grandes ciudades de Estados Unidos y también en todo el mundo se preguntan cómo un personaje intempestivo como Trump, que dijo que los inmigrantes mexicanos son violadores o narcotraficantes, que se burló de discapacitados, que prohibirá el ingreso de musulmanes y que admitió en un video que manosea a las mujeres sin su consentimiento puede ser votado masivamente. Es que Trump logró sintonizar con el malestar de las clases medias industriales, rurales, sin estudios universitarios de ciudades pequeñas de la "América profunda" que está frustrada porque hace años y años que no puede progresar. Hombres y mujeres que se quedaron sin trabajo porque las fábricas se van a otros países con costos más bajos o porque su tarea fue remplazada por la de una máquina. Esa gente, si consiguió un nuevo empleo, gana la mitad. Crecen las deudas, los problemas con las drogas, el malestar. Ven a los inmigrantes como enemigos, como el "otro" que invade su trabajo y su identidad estadounidense.”

Ese es el futuro que nos espera a los globalizados. De adentro y de afuera. En estos días se supo que hacer una carrera universitaria en EE.UU cuesta 60.000 dólares al año. Ni hablemos de su sistema de salud. A ese mundo nos integran los administradores de nuestra dependencia. Los de antes y los de ahora.
Continúa Paula Lugones:
“Es que la supuesta recuperación económica no benefició a todos por igual. Mejoró el ingreso de los más ricos y sumergió a la clase media. La desigualdad fue el gran trasfondo del malestar. Además, es evidente que las minorías, que supuestamente se inclinan por los demócratas, no votaron automáticamente por Hillary. Ella perdió en Florida, inundada de latinos. Muchos hispanos son conservadores y también votan con el bolsillo. Ellos también quieren un cambio supuestamente para estar mejor. Tampoco salieron en masa los afroamericanos, que no vieron mejoras en sus vidas con el primer presidente negro de la historia. En una visita a Macon, Mississippi, la ciudad más pobre de Estados Unidos, con un 80% de afroamericanos, esta corresponsal detectó fácilmente a varios que votaban por Trump.”

Hace pocos días, el Papa Francisco dijo:
“Hay fuerzas poderosas que pueden neutralizar este proceso de maduración de un cambio que sea capaz de desplazar la primacía del dinero y coloque nuevamente en el centro al ser humano. Ese «hilo invisible» del que hablamos en Bolivia, esa estructura injusta que enlaza a todas las exclusiones que ustedes sufren, puede endurecerse y convertirse en un látigo, un látigo existencial que, como en el Egipto del Antiguo Testamento, esclaviza, roba la libertad, azota sin misericordia a unos y amenaza constantemente a otros, para arriar a todos como ganado hacia donde quiere el dinero divinizado. ¿Quién gobierna entonces? El dinero ¿Cómo gobierna? Con el látigo del miedo, de la inequidad, de la violencia económica, social, cultural y militar que engendra más y más violencia en una espiral descendente que parece no acabar jamás. ¡Cuánto dolor, cuánto miedo! Hay -lo dije hace poco-, hay un terrorismo de base que emana del control global del dinero sobre la tierra y atenta contra la humanidad entera. De ese terrorismo básico se alimentan los terrorismos derivados como el narcoterrorismo, el terrorismo de estado y lo que erróneamente algunos llaman terrorismo étnico o religioso. Ningún pueblo, ninguna religión es terrorista. Es cierto, hay pequeños grupos fundamentalistas en todos lados. Pero el terrorismo empieza cuando «has desechado la maravilla de la creación, el hombre y la mujer, y has puesto allí el dinero» (Conferencia de prensa en el Vuelo de Regreso del Viaje Apostólico a Polonia, 31 de julio de 2016). Ese sistema es terrorista.”

Seguramente muchos votaron contra sus reales intereses. O contra sus derechos. Pero tampoco Hillary Clinton, del establishment financiero y del sistema tradicional, expresaba sus derechos.
Los pueblos buscan sus caminos de manera sinuosa. Como en el siglo pasado, antes de la Segunda Guerra Mundial, estos grotescos personajes pululan en el mundo. Desde Trump a Putin, desde Xi Jinping a sus emuladores en Europa. Sus planes son de ajuste, como el que Angela Merkel impuso a Grecia. Quieren hacer pagar la crisis a los pueblos y los países como el nuestro.
Es lo que dice Francisco:
“En nuestro último encuentro, en Bolivia, con mayoría de Latinoamericanos, hablamos de la necesidad de un cambio para que la vida sea digna, un cambio de estructuras; también de cómo ustedes, los movimientos populares, son sembradores de ese cambio, promotores de un proceso en el que confluyen millones de acciones grandes y pequeñas encadenadas creativamente, como en una poesía; por eso quise llamarlos “poetas sociales”; y también enumeramos algunas tareas imprescindibles para marchar hacia una alternativa humana frente a la globalización de la indiferencia:
1. poner la economía al servicio de los pueblos;
2. construir la paz y la justicia;
3. defender la Madre Tierra.

Ese día, en la voz de una cartonera y de un campesino, se dio lectura a las conclusiones, los diez puntos de Santa Cruz de la Sierra, donde la palabra cambio estaba preñada de gran contenido, estaba enlazada a cosas fundamentales que ustedes reivindican:

trabajo digno para los excluidos del mercado laboral;
tierra para los campesinos y pueblos originarios;
vivienda para las familias sin techo;
integración urbana para los barrios populares;
erradicación de la discriminación, de la violencia contra la mujer y de las nuevas formas de esclavitud;
el fin de todas las guerras, del crimen organizado y de la represión;
 libertad de expresión y comunicación democrática;
ciencia y tecnología al servicio de los pueblos.

Escuchamos también cómo se comprometían a abrazar un proyecto de vida que rechace el consumismo y recupere la solidaridad, el amor entre nosotros y el respeto a la naturaleza como valores esenciales. Es la felicidad de «vivir bien» lo que ustedes reclaman, la «vida buena», y no ese ideal egoísta que engañosamente invierte las palabras y propone la «buena vida».
 Quienes hoy estamos aquí, con orígenes, creencias e ideas diversas, tal vez no estemos de acuerdo en todo, seguramente pensamos distinto en muchas cosas, pero coincidimos en esos puntos. Supe también de encuentros y talleres realizados en distintos países donde multiplicaron los debates a la luz de la realidad de cada comunidad.”

"...En estos tiempos de parálisis, de desorientación y propuestas destructivas, la participación protagónica de los pueblos que buscan el bien común puede vencer, con la ayuda de Dios, a los falsos profetas que explotan el miedo y la desesperanza, que venden fórmulas mágicas de odio y crueldad o de un bienestar egoísta y una seguridad ilusoria. Sabemos que «mientras no se resuelvan radicalmente los problemas de los pobres, renunciando a la autonomía absoluta de los mercados y de la especulación financiera y atacando las causas estructurales de la inequidad, no se resolverán los problemas del mundo y en definitiva ningún problema. La inequidad es raíz de los males sociales»"
 

Es hora de unidad de luchadores del pueblo sufriente, de soldados de la patria oprimida, de combatientes de la libertad y los derechos conculcados y pisoteados diariamente de mil maneras. Que desechen caminos trillados mil veces que conducían a sufrimientos indecibles.
En busca de construir una huella de democracia grande, verdadera soberanía popular e Independencia de toda dominación extranjera.
Como dice el Acta de nuestra Independencia.