jueves, 20 de septiembre de 2012

(Difundir) CARTA ABIERTA DE JUAN CARLOS ALDERETE A LA PRESIDENTA


(Recibido con pedido de difusión)
CARTA ABIERTA DE JUAN CARLOS ALDERETE A LA PRESIDENTA

Presidenta:
Mire, no tenga ceguera con la realidad, escuche nuestros reclamos, porque la estamos pasando muy mal, ni siquiera podemos sobrevivir: no tenemos trabajo y queremos trabajar, se lo hemos demostrado a ustedes.
Hoy se nos castiga por pensar distinto a ustedes, pero como tenemos mucha dignidad, no pensamos cambiar.
Hemos construido en varias provincias más de 5000 viviendas sociales, hemos construido distintas obras públicas en diversas provincias.
Hoy hay 5.000 cooperativas sin tener la posibilidad de llevar un pedazo de pan a su casa.
No se deje llevar por la platea que aplaude y festeja sus discursos. Seguramente a ellos les van bien. Empresarios que hacen negocios con el Estado, diputados y senadores que tienen un sueldo importante (será verdad que ganan como $ 50.000 por mes) festejan y aplauden hasta cuando la presidente los reta públicamente.
¿Tendrán miedo de quedar desocupados?.
No se burlen de nosotros ¿quién puede comer con $6?.
No mientan con la indigencia y pobreza: es lo que dice el INDEC.
Yo vivo igual y sufro igual que mis compañeros que represento. Vivo la realidad, no lo que me quieren mostrar….
 JUAN CARLOS ALDERETE
20 de setiembre de 2012


miércoles, 19 de septiembre de 2012

DECLARACIONES DE JUAN CARLOS ALDERETE DEL 19 DE SETIEMBRE


DECLARACIONES DE LA MAÑANA DE HOY, 19 DE SETIEMBRE, DE JUAN CARLOS ALDERETE EN SU PÁGINA DE FACEBOOK



Un hecho de mucha trascendencia e importancia al movimiento obrero, la reunión CTA Michelli Moyano en la unidad de acción contra el ajuste, la inflación y la crisis.

No hay ninguna posibilidad de abrirle la mano a Cristina K en cualquier reclamo sectorial, si no existe una amplia unidad.

No se donde estuvo el secretario de cultura antes del golpe de estado de 1976, luego del golpe y en la lucha antidictatorial. Yo estuve en la lucha antigolpista del 76, tengo compañeros muertos, estuve luchando contra la dictadura y fui un detenido de la dictadura. Y apoyo y voy a volver a apoyar las movilizaciones como la del día jueves 13/9.

martes, 18 de septiembre de 2012

JUAN CARLOS ALDERETE: NUEVAS DECLARACIONES


Nuevas declaraciones de Juan Carlos Alderete en contra de la división de la sociedad que impulsa el gobierno y llamando al paro nacional, campesino, estudiantil y popular del 11 de octubre


“Todos los dirigentes que somos del campo nacional, popular, progresista y de la izquierda, tenemos que dejarnos de mirar nuestro propio ombligo y discutir que tipo de país queremos para solucionar los problemas que tienen los trabajadores y el pueblo.
El error esta que primero nos diferenciamos y decimos tener mas fuerza de la que tenemos. Mi humilde opinión es que para unirse tiene que ser con un programa que contemple a todos los sectores posibles de unir. Estoy en contra de que quieran dividir a la sociedad.
Cada vez más sectores enfrentan la política de ajuste, inflación, crisis, represión y re-reelección.
Convocatoria a paro nacional obrero, campesino, estudiantil y popular el 11 de octubre.”
JUAN CARLOS ALDERETE

lunes, 17 de septiembre de 2012

La gran movilización del jueves 13 en todo el país. Juan Carlos Alderete


La gran movilización del jueves 13 en todo el país

El gobierno descalifica los reclamos de la clase media y media empobrecidas. El mal humor también está en un gran sector de obreros y jubilados.
A nosotros como clase social nos cuesta un poco más demostrar el mal humor, pero le aseguro que en nuestra clase social cada vez somos mas que estamos con bronca.
¡QUÉ COCTEL JUNTARNOS!: los trabajadores sin trabajo, los trabajadores, con la clase media que esta enojada.
Tenemos que unirnos con un programa, que nos contemple a todos los sectores que reclamamos.
Juan Carlos Alderete

sábado, 15 de septiembre de 2012

De amos imperiales y de gerentes de la dependencia...


Tuvimos muchos señores,
tuvimos hienas y tigres,
tuvimos águilas y cerdos.
Y a todos los alimentamos

Mejores o peores era lo mismo:
la bota que nos pisa es siempre una bota.
Ya comprendéis lo que quiero decir:
No cambiar de señores sino no tener ninguno.

Bertold Bretch; Canción de la rueda hidráulica.

Actualidad de Lope de Vega


El Juez al Rey

A Fuenteovejuna fui
de la suerte que has mandado,
y con especial cuidado
y diligencia asistí.
Haciendo averiguación
del cometido delito
una hoja no se ha escrito
que sea en comprobación
porque conformes a una,
con un valeroso pecho,
en pidiendo quien lo ha hecho,
responde: "Fuenteovejuna"

Fuenteovejuna. Lope de Vega
Madrid 1618

jueves, 13 de septiembre de 2012

Las aguas bajan turbias, porque la correntada arrastra de todo.


Cambios en el humor popular.
Las aguas bajan turbias, porque la correntada arrastra de todo.
Pero los patriotas y luchadores populares no le tienen miedo a las movilizaciones ni a la correntada.
Hay que atreverse a nadar en la corriente.
Lo que está pasando en Buenos Aires y otras ciudades del país viene precedido de protestas y luchas obreras y populares.
En Lanús se juntaron más de 5000 personas después del asesinato de dos jubilados y el intendente tiembla por lo que pueda pasar mañana viernes 14.
La inflación castiga los bolsillos populares. Las consecuencias de una política de entrega y sumisión nacional irritan, la crisis golpea también a Argentina, aunque el gobierno la niegue. Argentina es frágil en esta crisis económica porque los distintos gobiernos gerentes de la dependencia (incluido éste) han profundizado la sumisión e indefensión nacional.
Digan lo que digan los “relatos” de los gobiernos, Argentina es un país dependiente, desgarrado por la rapiña de distintas potencias imperialistas y con una parte de su territorio colonizado por los ingleses.
Distintos sectores populares vuelven a los métodos y caminos que aprendieron en el 2001 y antes. Argentina es un país de puebladas.
Hubo luchas de los trabajadores de distintas áreas. También las capas medias están afectadas. Ellas también son parte del pueblo.
La CTA decidió impulsar una jornada de paro y movilización nacional en la primera quincena de octubre. La CCC apoya la convocatoria; también otras organizaciones. Hay conversaciones con Federación Agraria Argentina, la Federación Nacional Campesina y la Federación Universitaria Argentina. También con la CGT de Moyano. Hay un amplio acuerdo que recoge reclamos de los trabajadores, los campesinos, los estudiantes y otros sectores populares.
Los sectores populares buscan ir por más, y no aceptan seguir pagando el ajuste, la inflación y la crisis consecuencias de la sumisión nacional a que nos han llevado.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Posición de Plataforma 2012 sobre la re-reelección y la reforma constitucional en los dos siguientes documentos


Plataforma 2012 sobre la re-reelección y la reforma constitucional

Difundimos la posición de Plataforma 2012 sobre la re-reelección y la reforma constitucional en los dos siguientes documentos:

 

MITOS Y REALIDADES SOBRE LA RE-REELECCIÓN Y LA REFORMA CONSTITUCIONAL

Las iniciativas del oficialismo sobre la reforma constitucional, cuyo núcleo duro, que trata de ser disimulado o encubierto, es la propuesta de re-reelección presidencial, pretenden fundamentarse en la necesidad de consolidar el modelo de transformación nacional que, según la “narrativa” oficial, caracterizaría el proyecto político del actual gobierno. A la manera de la construcción de los mitos, que recogen necesidades y formas de elaboración colectiva de la historia y de los orígenes, se instala laidea de una refundación de la Argentina desde el punto de vista económico y social, que exigiría cambios constitucionales que den cuenta de este proceso, mientras se consolida el modelo dependiente agroexportador y extractivista y se niega la responsabilidad del Estado – y más concretamente del gobierno – allí donde el Estado manifiesta su ausencia o su complicidad.
Desde Plataforma 2012 sostenemos una posición clara al respecto, sin pretender apelar a eufemismos ni a retóricas ocultadoras: nos oponemos a la re-reelección así como también a cualquier estrategia “pactista” o de “negociación” que conlleve la habilitación de un tercer mandato presidencial, a través de una reforma constitucional. Sigue leyendo >

FUNDAMENTOS. LA PROPUESTA DE REFORMA CONSTITUCIONAL.
Para abordar la cuestión Constitucional el presente documento de Plataforma 2012 propone reflexionar sobre cuatro áreas fundamentales que pueden ser resumidas en las siguientes proposiciones: 
I- El principal problema constitucional que hoy enfrenta el país no se relaciona con lo que la Constitución incluye u omite incluir en su texto, sino con las violaciones a derechos fundamentales que sufre día a día nuestro pueblo, con las acciones que el actual gobierno ha llevado adelante para desvirtuar la Constitución, y las omisiones en que ha incurrido, impidiendo cumplirla.
II- La Constitución vigente ya incluye la mayoría de las reformas que el gobierno demanda.
III- La Constitución vigente no es ni ha sido un freno a políticas reformistas.
IV- Existen razones para cambiar la matriz del modelo constitucional que tenemos, pero en una dirección muy diferente a la propuesta por el gobierno.
Veamos cada una de estas proposiciones: Sigue leyendo >

Para adherir a los documentos escribir a plataforma.2012@yahoo.com.ar
Plataforma 2012

martes, 4 de septiembre de 2012

La ciencia social del doble discurso


La ciencia social del doble discurso
SOBRE LA CÁSCARA DEL RELATO KIRCHNERISTA
Un análisis de la pretensión de construir la realidad desde el “relato”.
Escribe: Víctor Hugo Sartori

Publicado por Río Bravo el 25 de julio de 2012.
Reproducido por periódico HOY Nº 1433 y Nº 1432

Hasta ahora nunca se había presentado una forma de conducir donde la realidad, como método, pretenda ser construida desde lo discursivo. Sabemos que desde siempre en general los sectores de poder que acceden a la dirección del Estado suelen hacer lo de Cristina Kirchner, pero nunca en el grado de perfeccionamiento y sistematización deliberada que actualmente esgrime.

De cartón pintado
Algunos ejemplos que grafican lo expuesto, claramente los podemos ver en la presentación de los índices falseados que permanentemente publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos ocultando la inflación que corroe diariamente los bolsillos de los asalariados; en la catarata de anuncios que rápidamente la realidad se encarga de diluir; en la presentación de los males que nos aquejan a los argentinos sin hacerse cargo de responsabilidad alguna de su parte después de 9 años de gobierno y sobre lo que asume el rol de víctima de extrañas confabulaciones golpistas; en el pago de la deuda externa ilegítima al que eufemísticamente le llama “desendeudamiento”; en el pago de una asignación por hijo totalmente devaluada y arrancada a la fuerza por la lucha popular; en el sistema jubilatorio estatizado pero con base en los mismos mecanismos perversos que lo llevaron a entregarlo al sistema especulativo de las AFJP; a una estatización sui generis de YPF luego de haber sido junto a su entonces esposo principales impulsores de la privatización y el desguace; en el uso casi promiscuo de la bandera de los derechos humanos cuando a su vez hace sancionar una ley antiterrorista como elemento de control social que profundiza la criminalización de las luchas populares con más de 4.000 procesados; en la presentación de pretendidas fuerzas armadas modernas y democráticas cuando en realidad las ha convertido en simples fuerzas policiales puestas de taparrabos al servicio del apaciguamiento de cuanta tropelía provocada por los diferentes imperialismos, dejando al país en condiciones de virtual indefensión, etc., etc., etc. (podríamos analizar decenas de medias verdades vueltas en dobles mentiras en todos los órdenes: economía, política, historia).
También y como cosa novedosa el cristino-kirchnerismo, bajo el autodenominado modelo “nacional y popular”, ha encarado la reinterpretación de los hechos históricos acomodándolos a la ocasión (hasta creó un Instituto de revisionismo histórico con la dirección de Pacho O’Donnell). Parece inclusive que, desde su punto de vista, antes del 2003 solo existía la oscuridad, a lo sumo una protohistoria cuyos hechos vienen a rescatar y a interpretar. El relato hasta tiene rasgos religiosos con pretensiones de modelo fundacional (“Por eso decía que era necesario profundizar ese trabajo de recuperación de dignidad nacional, comenzado el 25 de mayo de 2003” -fragmento del discurso en conmemoración de la Independencia).
Una mega construcción desde lo publicitario-comunicativo intenta ser el vehículo adecuado para penetrar un mensaje masivo de falsa epopeya. El uso indiscriminado de los medios de comunicación, la cadena nacional, el montaje -a fuerza de la dilapidación de ingentes recursos- de espectaculares eventos artísticos culturales (¿?) abonan la intención de imponer en la conciencia colectiva el concepto de que asistimos a una suerte de “revolución imaginaria”, al decir de Jorge Asís.
¿Y la esencia?
¿Toda esta parafernalia discursiva es un invento caprichoso o tiene algún otro fundamento?. En realidad todo indica que los Kirchner, pero sobre todo la Presidenta (así gusta designarse) es una seguidora fiel de los postulados denominados posmarxistas que encarna principalmente el politólogo Ernesto Laclau, quien pretende darle entidad política estructurada a lo que llama “populismo”.
Esta teoría funciona tal cual caballo de Troya, mostrando un aspecto exterior revestido de supuestas posibilidades de libertades, realizaciones y felicidades, cuando el interior está conformado de esencias profundamente conservadoras del status quo y portadoras de encadenamientos, dependencia y frustraciones. Laclau juega con apariencia de superación de las teorías posmodernas, pero comparte con ellas varios de sus postulados para, finalmente, concluir dentro de los límites del modo de producción capitalista de una “democracia plural y radicalizada” , donde se combinan los mecanismos de mercado y la intervención del estado, éste como si fuese un árbitro.
Básicamente sus postulados devienen del estructuralismo e indican en común la imposibilidad de concebir la realidad como un todo, que ésta es fragmentaria y relativa, lo cual implica el impedimento de establecer centralidades. La objetividad de la realidad social no puede asirse ni es única, es construida desde lo discursivo.
Estas elucubraciones son derivaciones, quizá tergiversadas, de la teoría semiótica de Ferdinand de Saussure, de donde se desprenden dos consecuencias en referencia al análisis del lenguaje: 1º, que el signo lingüístico es arbitrario (la relación entre significante y significado es cultural) y 2º, que su valor es diferencial (adquiere significación en referencia a lo que no es). Llevado al campo de las realidades sociales, ellas serían construidas desde lo lingüístico por lo cual, y a consecuencia de la arbitrariedad de la relación entre significante y significado, se conforma un círculo vicioso de la cual no se puede salir. Entonces, se habla de “significantes vacíos” que se van llenando de forma contingente y que se articulan desde el discurso: si bien para esta corriente de pensamiento la realidad social es un hecho existente, ella adquiere significación política en cuanto es interpretada y articulada por quien tiene capacidad de conducción.
Mientras que los seguidores del posmodernismo sostienen que a lo sumo se pueden pergeñar luchas individuales por demandas concretas desde las diferentes identidades culturales (de género, raciales, ecológicas, ambientales, etc.), y por lo tanto sin sujeto central desde lo ontológico, el posmarxismo de Laclau en una vuelta de tuerca (coincidiendo si bien en que la realidad es fragmentaria y que las identidades son contingentes) se propone rescatar un nuevo tipo de sujeto, este es el “líder populista”, quien será el que tiene el papel de articular las demandas sociales insatisfechas originadas en las diferentes categorías identitarias. Este “líder populista” es el que logrará la hegemonía (en el sentido posgramsciano –pobre Gramsci que lo despanzurran, perdón, “decontruyen”- dejando la forma sin la esencia) del orden comunitario, satisfaciendo las demandas en un plano de equivalencias desde significantes aglutinantes de amplios sectores sociales que, reconociendo las diferentes identidades, en base a esta articulación tendría algún viso de universalidad.
Los teóricos posmarxistas (en consecuencia los prácticos también como Cristina) se mueven en el ámbito de los valores -”igualdad” y “libertad”- de la democracia liberal, en la imposibilidad de cambios sustanciales.
Ni trabajadores, ni peronistas: posmarxistas
Del partido del cual proviene Cristina, el Justicialismo (algunos diferencian del peronismo, sobre todo aquellos sectores que provienen del movimiento obrero), vale decir que en su génesis experimentó las influencias de los grandes movimientos de masas de principio del siglo 20 que coronaron, primero con la revolución socialista en la ex URSS y luego en China, en gobiernos de nuevo tipo, llevando a la práctica los postulados teóricos del marxismo, ello con diverso grado de desarrollo y que significaron en los hechos y en su momento un durísimo golpe al capitalismo en lo que era 1/3 de la humanidad.
Si bien en su conformación originaria se dan características particulares referidas al momento histórico y al contexto mundial, lo cierto es que en esencia este movimiento policlasista devino en un partido dirigido por sectores de burguesía nacional en fuerte alianza con la clase obrera. Es en esa época que en el país se expande exponencialmente la industria nacional (aunque de carácter liviano), los trabajadores alcanzan una participación en la distribución del PBI desconocido hasta entonces y se desarrolla el concepto de “tercera posición” a nivel político con consecuencias en la ubicación del país en el concierto de las naciones.
En este curso de acontecimientos se consolidaron derechos laborales como hasta ese momento no se había dado en ningún país de América, a su vez generando la estructuración de un poderoso movimiento obrero basado en delegados de fábrica que –entre otros aspectos- más tarde permitió sobrellevar la dura lucha por la resistencia en épocas de la dictadura de la fusiladora. En la confluencia entre esta burguesía nacional y el movimiento obrero, la dirección burguesa del peronismo estableció una relación de subordinación de la clase obrera, no obstante esta clase operaba con importancia tal que el peronismo no puede ser concebido sin ella, se decía –ahora no pasa de susurro- que el movimiento obrero era la “columna vertebral del justicialismo”.
Esta afirmación -debido a la evolución de la burguesía dominante en el justicialismo en dirección a asociarse en negocios vinculados con capitales imperialistas- hace tiempo que en todo caso es una manifestación vacía, por si alguno aún se atreve a pronunciarla.
Lo dicho tiene consecuencias prácticas: unas semanas atrás, en el programa “Palabras más, Palabras menos” que se emite por TN, el periodista Ernesto Tenembaum fue arrinconando a su entrevistado, Juan Carlos Smith (secretario Gral. del Sindicato de Dragado y Balizamiento, integrante del sector moyanista), inquiriéndolo sobre cuál había sido la causa real y de fondo de que los hasta ayer aliados, hoy se hayan convertido en los peores enemigos. Smith finalmente respondió que para el gobierno el movimiento obrero “ha perdido centralidad” siendo reemplazado por otros actores, como los jóvenes, La Cámpora, etc.
Smith ha dado en el clavo, pocas veces una respuesta más justa. Más allá de lo que signifique Moyano como burócrata sindical, lo cierto es que su fuerza depende de poder expresar los intereses de los trabajadores, especialmente de los camioneros. Moyano no es puesto por Cristina en la vereda de enfrente por sus presuntos negocios con fondos de la Obra Social o por sus lazos empresariales con Covelia, sino que lo hace cuando sale a expresar los intereses obreros: ganancias, asignaciones familiares, etc. Justamente esto de expresar (aún tibiamente) los intereses de los trabajadores, es lo que hizo que cientos de miles en todas las latitudes del país vieran con simpatía la marcha del 27 de junio.
Muchos concurrieron más allá de sus pertenencias. Inclusive se escuchaba: “Todos sabemos lo que es Moyano, pero en ésta tiene razón.”
Cristina, en tanto, es fiel a los postulados de que la realidad es la que ella pone de manifiesto a través de su liderazgo popular bajo el amparo de los “significantes vacíos” que va llenando y “articulando” de manera “equivalencial”. Lo que ella no significa es perturbador (o no existe) y se combate. Al no poder finalmente cooptar, ha decidido alentar una nueva fractura de la CGT, así como lo hizo con la CTA, con la UCR y lo intenta también con la FUA. Paradojalmente lo hace de la mano de los que en materia sindical fueron los adalides de las privatizaciones en la era menemista: los gordos de la CGT.
No es menor recordar que en aquella época, que los adalides del modelo “Nac. & Pop” dicen aborrecer calificándola de neoliberal, se había conformado la llamada Mesa de Enlace constituida por el Movimiento de Trabajadores Argentinos (integrado por el Sindicato de Camioneros, la UTA y Judiciales), el Congreso de Trabajadores Argentinos (luego CTA) y la Corriente Clasista y Combativa (CCC). Este centro coordinador constituyó la principal oposición en lucha al entreguista gobierno de Carlos Menem, justo cuando Néstor Kirchner -gobernador de Santa Cruz, por el contrario, decía que era el mejor presidente desde Perón.
No es demasiado difícil hilvanar –por otra parte- que Gerardo Martínez (UOCRA), que se ha reunido con la presidenta en evidente aval a ese grupo, era uno de esos gordos de la CGT menemista (sucesor de Antonio Cassia al frente de ella) y que es el mismo que está denunciado por organismos de derechos humanos de ser integrante de los agentes de inteligencia del Batallón 601.
La terca realidad se impone
Cristina –más allá de las características de personalidad que deberán en todo caso ser abordadas por los profesionales de las ciencias médicas que correspondan- pertenece a una clase que desde lo económico se encuentra fuertemente encadenada al capital imperialista, aunque no esencialmente yanqui (lo indica la cada vez más fuerte penetración extranjera, sobre todo china). Desde lo político adscribe al posmarxismo, donde las posibilidades (siempre hablan de lo posible) se mueven dentro de los márgenes que el capitalismo de la democracia liberal establece. Por lo tanto no es de esperar ninguna acción emancipadora real, su fuerza de sustento son los mismos sectores que oprimen al pueblo. Su retórica progresista termina en el momento en que la realidad objetiva se impone.
El gobierno cristinista no carece de cierto tipo de importantes iniciativas políticas, hasta es capaz de promover determinadas medidas que puede presentar aparatosamente como grandes avances democráticos –inclusive algunos pueden serlo, así lo ha hecho por ejemplo con algunas de las cuestiones de género- en beneficio de la sociedad.
No obstante lo dicho, lo que jamás admitirá será la disputa en el mando del capital. Por eso es lógico que no sólo no impulse ni hable de la participación de las inmensas ganancias con los trabajadores que los sectores concentrados han percibido fabulosamente (la misma presidenta ha reconocido que la han levantado “a palas”), aún siendo ello un mandato ínsito en la Constitución Nacional. Por el contrario, persiste en cobrar impuestos por este concepto sobre los salarios que apenas sobrepasan el límite de la canasta familiar. Esa es la causa principal por la que los acuerdos con sectores representativos de los trabajadores son siempre tramposos y nunca en dirección a cuestionar por ejemplo la inmensa concentración económica.
Ello es de esencia, porque si hay algo en el capitalismo que contiene una contradicción que es de su propia naturaleza, es la que se da producto del trabajo asalariado con el apoderamiento de la plusvalía, necesario elemento de acumulación cuya percepción ha fluido masivamente desde los países expoliados hacia las potencias denominadas centrales, dejando pingues beneficios a una burguesía que intermedia en los negocios a costa del saqueo de su propio país.
Cabe concluir entonces que la verdad de la realidad tarde o temprano, como siempre, se impondrá de la mano del pueblo, que en eso el argentino tiene amplia experiencia acumulada. Esta realidad hará caer la fachada de cartón sobre la que está montada la escena. En el desentrañamiento de esa realidad debemos estar vinculados todos los sectores que mínimamente estemos comprometidos en los grandes destinos de la patria, por un país que no sea llevado detrás de los cantos de sirena de los poderosos del mundo ni de los lacayos que le hacen coro, por una verdadera y real independencia. Por un país justo, federal, integrado y soberano.

miércoles, 1 de agosto de 2012



Dentro de mil años, los que estudien nuestro tiempo seguramente dirán: ¡que época tan extraña!. En lugar de ser un placer, estudiar era casi un castigo, una carrera de obstáculos para los pocos que llegaban a la Universidad…
El estudio no era un derecho inalienable de los seres humanos, se ponían toda clase de obstáculos a los estudiantes. Obstáculos económicos, geográficos, culturales, pedagógicos.
No se promovía el estudio y la investigación, necesario para la independencia nacional y el bienestar del las personas, sino que se lo desanimaba…
La pedagogía partía de las ideas y no de la práctica…
Los que debían trabajar (la mayoría) no podían o les era difícil estudiar. Debían viajar lejos para formarse, muchas veces alejarse de su familia y de su terruño en lugar de arraigarse en el lugar que los vio nacer para entregar el fruto de sus conocimientos nuevos allí...
Los que abandonaban el estudio, por las dificultades, eran culpados por ello y se los llamaba “desertores del sistema educativo”, en lugar de llamarlos como lo que en realidad eran: EXPULSADOS DEL SISTEMA EDUCATIVO.
Analizando esa expulsión los sesudos gobernantes del sistema educativo los culpaban de la expulsión… por vagos.
¡Las víctimas eran transformadas en culpables!
Dirán los historiadores del futuro: Era el reino del revés… “Me dijeron que en el Reino del Revés nada el pájaro y vuela el pez, que los gatos no hacen miau y dicen "yes" porque estudian mucho inglés.”.
Cuento contado a mis hijas, casi como un cuento antes de dormir, cuando eran pequeñas, hace algunas décadas…
¡Nada ha cambiado!

La educación es un derecho inalienable del ser humano.
El conocimiento debiera ser un placer.
Las teorías debieran partir de la Práctica y tener como único criterio de verdad la capacidad de transformar la realidad, en la Práctica y no la coherencia del "relato" o del método.
La foto muestra el criterio pedagógico de los "teóricos" del sistema.
En la Argentina, además, con malos libros o fotocopias de teóricos baratos. “Teóricos” que dicen frases altisonantes. Parafraseando a Federico Engels: “ruido a latón trascendental”.
Mucho “verso”, mucha “memoria” y... mucha desvinculación con la realidad y sus necesidades.

miércoles, 18 de julio de 2012


Un documental que debe ser visto…
…para aprender y reflexionar…para no ser embriagados por falsos “relatos” de una falsa realidad… para comprender que hay un camino para hacer posible lo necesario. Y empezar a transitarlo...
Las escenas que se ven en el video adjunto son apenas una parte, una muestra, de un documental que debe ser visto completo.
Es la historia de un pueblo del conurbano que va asumiendo en sus propias manos el derecho a la salud. Sus sufrimientos, sus carencias. Todo aquello que no muestran los "relatos oficiales" de ahora y de antes…
Es la historia de un médico ("el Chino" o el "Dr. Chino" como lo conoce la gente). Y de como a lo largo de muchos años se fue fusionando con el barrio y buscó soluciones con su gente. Es un ejemplo de una de las tantas  historias ocultas de los sufrimientos y la lucha de los pueblos, que un día serán muy conocidas. De sus héroes ignorados en la iconografía oficial. Y de sus pueblos, protagonistas principales, fuentes de toda razón y justicia…
Es apenas una prueba –cuyo conocimiento es imprescindible- de porqué, como decía en 1848 Rudolf Virchow, "la medicina es una ciencia social y la política es medicina en gran escala" y de porqué Ramón Carrillo, cien años después, dijo que "frente a la miseria y la incertidumbre social, los microbios, como causa de enfermedad, son una pobres causas".
Es un pequeño testimonio de esa corriente de la Salud, hoy casi aletargada pero con viviente futuro en la medida que rescate sus orígenes revolucionarios: el Movimiento de la Medicina Social Latinoamericana.
Es, en definitiva, la historia de un camino que indefectiblemente deberá recorrer el pueblo argentino en el proceso cuyo fin es hacer efectivo su derecho a la salud. Asumirla en sus propias manos, protagonizarla, y para ello luchar por el poder (y por otro Estado Patriótico y Democrático) en una Argentina verdaderamente Independiente y con Democracia Grande.
Y del papel de los científicos, profesionales y técnicos de la salud, poniendo sus conocimientos al servicio del pueblo, ayudando a que ese mismo pueblo programe, planifique, ejecute y evalúe las acciones necesarias.
Es decir, ayudar -poniéndose a sus órdenes- a los humillados y ofendidos, a los explotados y vilipendiados de nuestra tierra, en su largo camino, que ya han emprendido, hacia el Olimpo de los poderosos. Ayudarlos y ser parte indistinguible e indisoluble de ellos, para que ellos mismos construyan su historia, removiendo paso a paso, etapa por etapa, los obstáculos que impiden la realización de sus derechos conculcados.
El título del Documental: "Cuento chino clasista y combativo". Fue filmado en el Barrio María Elena del Partido de La Matanza, durante los años 2000-2001 y 2005-2006 con Cámara, Dirección, Música y Producción de Pepe Salvia, producido por INCAA (Instituto Argentino de Cine y Artes Audiovisuales), Universidad del Cine (Buenos Aires) y Doménica Films.

lunes, 25 de junio de 2012


No es progresista ni nacional y popular poner impuestos a los sueldos y jubilaciones.
Salario no es igual que ganancia.
Horacio Micucci

Uno de los reclamos más difundidos en la actualidad es que se termine con el impuesto a las ganancias a los sueldos y jubilaciones que superen un determinado valor.
Según el diario oficialista Pagina 12 del 17 de junio de 2012, CIFRA (Centro de Investigaciones Económicas de la ya virtualmente fantasmal “CTA de Yaski” ) dice:
…“el Impuesto a las Ganancias existe con diversas modificaciones desde 1933 en la Argentina y diferencia cuatro categorías de “rentas”:
1) del suelo: por el usufructo de los inmuebles;
2) del capital: por el rendimiento del capital;
3) por actividades agropecuarias, industriales, comerciales, o cualquier otra que no esté incorporada en las demás categorías, y
4) del trabajo personal.
Esta última categoría grava los ingresos que provienen del trabajo en relación de dependencia o de forma independiente y constituye el eje de la discusión en torno de la razonabilidad de que el salario deba tributar “ganancias”...”
Para defender este impuesto al salario y al trabajo personal, en el artículo del diario mencionado, se transcribe un párrafo del informe de la oficialista CIFRA:
… “más allá de la discusión sobre del ‘justo’ valor del tope a partir del cual se empieza a contribuir impositivamente, es decir acerca del mínimo no imponible, este tributo –la cuarta categoría del Impuesto a las Ganancias– es progresivo en un sentido doble: no afecta al conjunto de los trabajadores sino sólo a aquellos de más altos ingresos, y la tasa del impuesto se eleva a medida que las remuneraciones son mayores”. 
Y más adelante:
“Este tributo, además, no es una excentricidad argentina, sino que es una práctica extendida en otras economías. De hecho, el informe destaca que “el peso impositivo sobre los ingresos provenientes del trabajo es en Argentina inferior al que se registra en otros países de América latina y, fundamentalmente, respecto de países con mayor grado de desarrollo”.
Que otros lo hagan no quiere decir que nosotros lo debamos hacer o “mal de muchos consuelo de tontos” dice el refrán. Por lo tanto dejaremos de lado este último argumento ya que, como se sabe y es público y notorio,  los países “desarrollados” del mundo son potencias imperialistas (sean estas cuales fueran ya que no tenemos ni tuvimos preferencias ni confiamos en ninguna de ellas) donde se pretende hacer pagar la presente crisis a sus propios pueblos y a los pueblos, países y naciones oprimidas por esas potencias. Y lógicamente cuentan con la complicidad o la debilidad de gobiernos de los países dependientes que siguen, de forma abierta o solapada, esas políticas “regresivas”.
De forma abierta, reduciendo salarios y jubilaciones por decretos y leyes, como en España y Grecia.
De forma solapada, a través de la inflación, que es el caso argentino. Por ejemplo, asignando un tope salarial a las paritarias debajo del índice inflacionario: si la inflación es del 25% y se establece un tope del 18% se está imponiendo, de hecho, una rebaja salarial del 7%. De allí la famosa frase: “los precios suben por el ascensor y los salarios por la escalera”. Si este argumento parece demasiado “pedestre” recurriremos a la teoría.
Transcribiremos largamente un texto del prestigioso economista, ya fallecido, Horacio Ciafardini, definiendo la inflación:
“…No se trata simplemente de una tendencia generalizada de los precios a aumentar, sino de una tendencia de los precios a aumentar de manera despareja. Por eso se dice que varían los precios relativos. El ejemplo más notable de esto está contenido en la expresión según la cual “los precios suben por el ascensor mientras que los salarios lo hacen por la escalera”. En efecto: el salario es un precio también. Es el precio de la fuerza de trabajo, es decir de la capacidad de trabajar, que venden quienes no tienen otra forma de subsistir. Así, se trata de un caso de variación de los precios relativos, y de un caso muy importante social y económicamente, aunque esto no resulte evidente en razón de que, por lo común, se entiende por “precios” los de las mercancías “objetivas”, es decir de las mercancías distintas de la fuerza de trabajo. Pero la fuerza de trabajo asalariada es una mercancía, y su precio es el salario o el sueldo que se cobra comprometiéndose, como contrapartida, a trabajar durante cierto tiempo y en ciertas condiciones.”
“Al estar fijados los salarios, en dinero, de antemano, y al reajustarse tardíamente en el mejor de los casos, la inflación significa una reducción de la masa de bienes que puede comprarse con el salario mes tras mes, quincena tras quincena.”
“Esto conlleva una redistribución del ingreso a favor de quienes compran y venden mercancías “objetivas” y en detrimento de quienes tienen sus ingresos fijados en dinero, como los asalariados.”
Esto es lo que está pasando en la Argentina y no es nada “progresivo” ni “progresista”. Tampoco es distribuir el ingreso de manera “progresista”.
Es perjudicar a los que menos tienen, lisa y llanamente.

El problema del impuesto a salarios y jubilaciones
Según se sabe, pagan Impuesto a las Ganancias los que, luego de los descuentos de jubilación, salud y otros (es decir ingreso neto), ganan más de $ 5.782 y los casados con 2 hijos que cobran neto más de $ 7.998 mensuales.
Desde ya que no es lo mismo $ 7.000 en Buenos Aires que en el sur, donde el costo de vida es mayor. Pensar lo contrario sería tener una visión muy “porteña” (y unitaria) del asunto.
El porcentaje de retenciones varía a medida que aumenta el salario. Va desde el 14% y sigue con el 19%, el 23% y hasta del 35%, según una escala de origen nada progresista: la escala que estableció Machinea cuando era funcionario del gobierno de De la Rua. Esta escala no ha sido actualizada y es la que se aplica en la actualidad.
El artículo de Página 12, continúa: “…si el salario neto es de 7800 pesos, debe aportar 3484 pesos anuales, el 40 por ciento de un salario. Si el ingreso, en cambio, es de 10 mil pesos, el aporte pasa a 9911 pesos por año, casi un sueldo completo. La proporción en relación al salario es mayor aún si el ingreso mensual neto es de 15 mil pesos, en cuyo caso ese trabajador debe tributar 28.448 pesos, casi dos sueldos. Para un trabajador casado con dos hijos el mínimo no imponible es de 7998 pesos, y la progresividad antes descripta se mantiene.”
Es decir, un trabajador con $ 7.800 por mes paga casi medio aguinaldo. Y los de $10.000 un aguinaldo entero. De hecho, está en cuestión el derecho al aguinaldo.
Parece lamentable que a un periodista supuestamente “progresista” se le “filtre” el viejo argumento gorila de Jorge Luis Borges (más allá de sus capacidades literarias) acerca de que Argentina “es el único país del mundo donde se trabajan doce meses y se cobran trece”.
Lamentamos tener que explicárselo: El trabajador, al principio, cobraba un jornal al fin de su día de trabajo (adelantaba su trabajo del día, antes de cobrar). Después pasó a cobrar la semana (siete días, no había domingos ni feriados) al final de la misma (adelantaba su trabajo antes de cobrar, siete días después).
Luego apareció la quincena. Al llamarla quincena parecía equivalente a quince días pero se había constituido retrasando el pago de catorce días, al fin de dos semanas y, por lo tanto, le pagaban por catorce días. Los más viejos hemos escuchado de niños a nuestros abuelos esperar, ansiosamente, el cobro de la quincena.
Y al final, apareció el equivalente a dos quincenas vencidas (o sea catorce días de trabajo por dos, equivalente a veintiocho días del sueldo inicial diario, independientemente del mes). Pero no todos los meses tienen veintiocho días: febrero tiene veintiocho y otros treinta y treinta y uno. Tómese el lector el trabajo de hacer los cálculos y encontrará que le fueron “robando” al obrero  28 días de labor al año. Mucha lucha y mucha sangre consiguieron jornadas de ocho horas (que en Argentina no se cumplen), domingos y feriados, y…el aguinaldo (la recuperación del mes robado) que muchos, que hoy se creen progresistas, parece que consideran “progresista” eliminar.
Lo anterior ha ido en incremento desde el período de De la Rua hasta la actualidad. En el mencionado documento de la oficialista CIFRA se reconoce un aumento de la proporción que paga este impuesto. Transcribimos extensamente a Página 12:
“El trabajo (de CIFRA) advierte que el salario nominal se incrementó entre 2008 y 2011 un 96,6 por ciento, y el índice de precios al consumidor lo hizo en 75,9 por ciento, mientras que el mínimo no imponible tuvo un aumento del 44 por ciento. De esta forma, la porción de asalariados registrados que pagan ganancias pasó de un rango del 8 al 10 por ciento desde la salida de la convertibilidad hasta 2008, a un 17 por ciento en la actualidad, mientras que los que tributan sobre el total de los ocupados, de un 4,5 por ciento al 8,5 por ciento, valores que no contemplan la suba salarial de las negociaciones paritarias del corriente año. “Para que el mínimo no imponible recupere los valores de 2008, debería actualizarse en un 22,2 por ciento si se pretende mantener el poder adquisitivo de ese año, y 36,5 por ciento en función de los salarios nominales”, indica el trabajo.”.
Más aún: el 20% de los jubilados del Instituto de Previsión Social de la Provincia de Buenos Aires paga… ¡impuesto a las ganancias!. No hace falta aclarar que las jubilaciones tampoco son ganancias. El dinero proviene del aporte descontado, en años de trabajo, al trabajador.
En 2001, 437.492 trabajadores en relación de dependencia (menos del 10% del total) estuvieron alcanzados por el impuesto a las Ganancias y casi ningún jubilado tributaba ese impuesto. En 2012 pagan por Ganancias unos 1.850.000 (más del 20% del total). Y más de 200.000 jubilados.
O sea, en criollo, más trabajadores pagan este impuesto. Curiosa redistribución de la riqueza, mientras el juego y las ganancias financieras están exentas de pagar ganancias y, tampoco, las megamineras como Cerro Vanguardia, en Santa Cruz, que se lleva el oro pagando 3% de lo que ellos declaran que sacan. Y si sacan por puertos patagónicos, como Cerro Vanguardia, pagan 1%.
Es una forma de ajuste contra los trabajadores en actividad o jubilados, disfrazado, curiosamente, de “nacional y popular”. El salario nunca puede ser considerado ganancia. Las principales fuentes recaudatorias del gobierno provienen de dos impuestos que castigan al pueblo: los impuestos al trabajo y el IVA. Es bueno recordar que, al estar gravados con IVA los artículos de primera necesidad, hasta los desocupados pagan impuesto en Argentina. ¿Cómo puede ser que el juego no pague impuestos, que las transacciones financieras no paguen impuestos y que un desocupado tenga que pagar el 21% de IVA de todo lo que consume?.
Todo este ajuste tiene como objetivo principal el pago de la deuda externa argentina, la importación de combustible producto de la nefasta política energética de este gobierno que continuó, hasta ahora, la política privatista de los anteriores, los déficit del presupuesto, los jugosos subsidios como los del transporte, en la que se van 70 mil millones de pesos por año (una gran estafa, un gran robo, donde han cooperado funcionarios del gobierno junto con gente como Cirigliano que acumularon fortunas inmensas) y la profundización de un modelo económico que ha agravado la dependencia argentina de las metrópolis imperiales. 
Dice Martín Scalabrini Ortiz (nieto del patriota) en su Blog:
“…en 2010, los costos laborales eran aún un 7,7% inferiores a 1993, siendo en promedio un 28,4% menores en la post convertibilidad (2003-2010) que el promedio de la década del noventa. En términos de índices, si el costo laboral en 1993 era 100, en 2010 fue de 92,3 según INDEC y de 66,7 según Salarios/IPC 9 Provincias de CIFRA. Por otra parte, la productividad, es decir, el valor producido por cada trabajador, fue un 34,4% mayor que en 1993, debido principalmente al aprovechamiento de las capacidades instaladas ociosas. La diferencia entre la productividad y el costo laboral es el beneficio apropiado por el capitalista.
Es decir, luego de la devaluación, con una caída estrepitosa del costo laboral, la recuperación del salario no llegó a alcanzar los niveles de 1993. Además la productividad aumentó respecto de este año, con lo cual el excedente producido (plusvalía) fue a parar a los bolsillos del capital”.
En síntesis la productividad laboral aumentó y el costo salarial disminuyó. Luego, no es que haya altos salarios que deban pagar impuestos como ganancias sino que hay disminución del costo de la mano de obra con mayor productividad. En ese contexto de salarios mayoritariamente bajos, hay otros que “parecen” altos.
Ni hablemos de las jubilaciones, donde el 70% de las mismas rondan el límite de la pobreza, se niega el 82% móvil y se desconocen las resoluciones de la Corte Suprema a favor de los jubilados, esperando que se mueran antes de cobrar lo que les corresponde.
¡Y, encima de lo anterior, se impone un tributo al salario!.
En el fondo, cuando se argumenta que sólo tributan los salarios altos, como si esto fuera justo (porque lo real es que hay muchos salarios muy bajos), se esconde que se saca de los de abajo para transferir a los de arriba. Igual que en el reciente plan de préstamos para la vivienda donde se dice que los fondos de los jubilados (ANSES) se usan para préstamos para que se construyan viviendas los que no las tienen (entre ellos muchos jubilados), cuando en realidad tiene como objetivo reactivar el negocio inmobiliario. Plan de vivienda real es que sea el Estado el que construya casas y se las de a los que no las tienen como ocurrió en el Gobierno del General Perón.
De los fondos del ANSES sale también dinero para Fútbol para Todos, con el beneplácito de Grondona y los suyos. Lentamente se vuelven a vaciar las Cajas de los jubilados y el día menos pensado la crisis nos llevará a situaciones que ya conocimos.

Salario no es ganancia
Pero vayamos a la razón teórica de fondo que diferencia al salario de la ganancia, independientemente del monto del primero.
El objetivo de un empresario que contrata empleados u obreros, al invertir su dinero, es obtener una ganancia o mayor valor que lo invertido, lo que técnicamente se llama plusvalía. Pero esa plusvalía no puede surgir del aumento del precio de las mercancías entre su compra y su venta. Si todos pretendieran ganar aumentando sus precios, lo que uno recibe de más al vender lo perdería al comprar, y para el conjunto de los empleadores no habría ganancia; solo una elevación general de los precios. Sin embargo, observamos cotidianamente que los que invierten capital obtienen ganancias, obtienen un excedente de valor. ¿De dónde sale ese plusvalor o plusvalía?.
La solución para el que contrata mano de obra (sea un empresario para producir un producto o aún el propio Estado) está en comprar una mercancía cuyo uso tenga la particularidad de crear valor. Esa mercancía es la capacidad o fuerza de trabajo que disponen los obreros asalariados. Los obreros no tienen maquinas o, en forma más genérica, medios de producción. Sólo tienen su fuerza de trabajo para venderla a los que la necesitan. Y estos son aquellos que disponen de los medios de producción (materias primas y equipos y herramientas de trabajo).
Los obreros venden al empresario su fuerza de trabajo a cambio de un salario. El salario es el precio, la expresión en dinero, del valor de la mercancía fuerza de trabajo. Este valor también se determina por el tiempo de trabajo socialmente necesario para producirla: los bienes que necesita el obrero, dentro de las condiciones socio-históricas en que vive y se reproduce, para estar en condiciones de trabajar.
Simplemente, para poder trabajar el asalariado necesita los medios de subsistencia mínimos (comida, vestido, su educación para tener una determinada destreza en lo cual invierte tiempo, casa para vivir, etc.) y los bienes necesarios para mantener a su familia ya que al propio sistema le interesa la reproducción de la fuerza de trabajo (que siga habiendo aquellos que necesitan vender su fuerza de trabajo para vivir).
Es decir, el hombre, al igual que la máquina, se desgasta y tiene que ser reemplazado por otro. Además de la cantidad de artículos de primera necesidad requeridos para su propio sustento, el hombre necesita otra cantidad para criar determinado número de hijos, llamados a reemplazarle a él en el mercado de trabajo y a perpetuar la raza obrera. Además, es preciso dedicar otra suma de valores al desarrollo de su fuerza de trabajo y a la adquisición de una cierta destreza. Según lo que dejamos expuesto, el valor de la fuerza de trabajo se determina por el valor de los artículos de primera necesidad exigidos para producir, desarrollar, mantener y perpetuar la fuerza de trabajo.
El empresario dueño de los medios de producción compra el derecho a usar la capacidad de trabajo durante el tiempo que pague al obrero. Compra también materias primas y maquinarias. Usa todas estas mercancías para obtener un mayor valor. Pero este mayor valor no proviene de las materias primas, cuyo valor se incorpora directamente al producto; ni de las maquinarias, que transfieren sólo una parte del valor que significa su desgaste en el proceso de elaboración del producto; sólo puede surgir de esa mercancía tan especial que es la fuerza de trabajo que aplicada a todo lo anterior produce algo de más valor.
Si el obrero produce –digamos en dos horas– un valor equivalente a lo que recibe como salario, los valores creados en las 6 horas restantes constituyen el plusvalor, mayor valor o plusvalía.
Las 2 horas de trabajo necesarias para cubrir el valor de la fuerza de trabajo, que el empresario paga con el salario, es el tiempo de trabajo necesario.
Las 6 horas posteriores, que ya no le cuestan nada al contratante, es el tiempo de trabajo excedente. Este plustrabajo produce la plusvalía, es la fuente de la ganancia y de la acumulación de capital por parte del empresario contratante.
Desde ya que en estas sociedades se trata de que el trabajador viva y se reproduzca con lo mínimo indispensable. Se reduce al máximo la necesidad de atención médica, de acceso educativo y de satisfacciones culturales, de diversión, esparcimiento, etc. Y si hay exceso de mano de obra para la capacidad productiva de un país, se crea un ejército de desocupados (dispuesto a vender su fuerza de trabajo por cada vez menos). Eso provoca la existencia de lo que las estadísticas agrupan como pobres e indigentes y… una presión a la baja salarial. O sea, la desocupación no es una “error” del modelo, es una necesidad para presionar a la disminución de lo que se paga por la fuerza de trabajo: el salario.
Según datos oficiales, el 53,6% de la fuerza laboral está en situación precaria (INDEC). Hay un 35% que trabaja en negro, Hay 8.800.000 personas que tienen ingresos inferiores al salario mínimo, que están contratados por un plazo o están desocupados. Según la UCA casi un 20% es pobre y un 5,4% es indigente (o sea que tiene sólo $ 36 para dar de comer a su familia de cuatro personas).
Pensar que los salarios más altos deben pagar ganancias es intentar hacerles pagar a los trabajadores gastos de mantención del Estado que ellos no generaron y que no los benefician. En la época actual del imperialismo la radicación de industrias en nuestros países, dados los bajos salarios que aquí se pagan, es para aumentar las ganancias de los monopolios extranjeros y de sus socios nativos: el empresariado de intermediación y los terratenientes asociados a cada potencia, para pagar la deuda externa ilegítima, usuraria y fraudulenta, tal como lo demostró el patriota Alejandro Olmos, los gastos energéticos y los beneficios del capitalismo de amigos.  Sugerimos releer de nuevo ahora el párrafo de Martín Scalabrini Ortiz transcripto más arriba. Como se ve la mano de obra se hace cada vez más productiva pero ello no se refleja en un mejor estado de los trabajadores ni en mejores salarios sino todo lo contrario.
¿No es un descaro sacarle a los salarios y jubilaciones y no tocar antes al juego (recordar que Cristóbal López, amigo del gobierno y hoy petrolero dueño de OIL M&S, es empresario del juego), las megamineras inglesas, los terratenientes como Benetton que declara en su página WEB 1.250.000 hectáreas, o la timba financiera exenta de impuestos?.

Los cuentapropistas
Los cuentapropistas, que en nuestro país pagan monotributo, también son perjudicados. Un cuentapropista en realidad explota su propia fuerza de trabajo. Se extrae plusvalía a él mismo. De allí sale su ingreso.
Veamos la más baja categoría de monotributista de los profesionales, categoría A. Si tiene un ingreso bruto anual de hasta $ 24.000 (o sea ingreso bruto de hasta $ 2000.- al mes) pagará $ 468 de impuesto al año. Recalcamos: se calcula sobre su ingreso bruto, no sobre su salario o ganancia. De ese ingreso bruto pagará sus gastos jubilatorios y de obra social a que lo obliga su categoría de monotributista, más los gastos de su actividad y la mantención de su familia.
Si vamos a la categoría F (que supone un ingreso bruto mensual de $6.000 a $8.000) pagará un impuesto anual de $ 4.800.
En la categoría G, con un ingreso bruto mensual entre $8.000 y $10.000 (reiteramos Ingreso Bruto no es salario neto ni ganancia neta) pagará $ 6.600.- al año.
En la parecida situación se encontrará un plomero, un gasista, un electricista.

El campo
Se habla del campo (y este gobierno acostumbra a usar ese término), pero el campo no es homogéneo ni plano. Hay terratenientes, campesinos ricos, campesinos medios, campesino pobres, semiproletarios, y obreros rurales, en una primera aproximación.
Sin embargo impositivamente no se los diferencia. En la Argentina, de 170 millones de hectáreas agrícola-ganaderas y forestales, sólo 4.000 propietarios tienen 74 millones de hectáreas (44% de la tierra), y el resto está esparcido en una cantidad inmensa de pequeños y medianos productores. Por lo tanto, está claro que es correcto hacer un revalúo inmobiliario. Porque estos grandes propietarios tienen que pagar la crisis. Y el revalúo inmobiliario es necesario, pero para los grandes, no para los pequeños que ya pagan retenciones igual que los grandes. Esta es una de las consecuencias directas de la crisis, que se evidencia en este impuesto.
En la soja, algo más del 2% de los productores se adueña del 60% de la soja pero los restantes, más pequeños, pagan los mismos niveles de impuestos y retenciones que los grandes terratenientes y no los pueden aguantar.

Propuesta
Se debe eliminar todo impuesto al trabajo y a las jubilaciones y eximir de impuestos a las escalas más bajas de monotributistas estableciendo un mínimo no imponible de ingresos brutos mayor para ellos. Apoyar y promover el verdadero empresariado nacional liberándolo de cargas, favoreciendo el crédito y eliminando el trato preferencial al capital extranjero que recibe créditos que se les niegan al empresario nacional. Se deben anular los tratados que dan trato preferencial al capital imperialista. Argentina tiene 58 de esos tratados, Bolivia 25 y Brasil ninguno.
El 82% móvil a los jubilados y la universalización del salario familiar sin distinciones, son imprescindibles.
Es necesaria la segmentación de las retenciones, eliminándolas a los pequeños productores del campo hasta 300 toneladas. Se debe liberar de impuestos a los pobres del campo y a los pequeños y medianos productores, y hay que apoyarlos con créditos baratos, por la sequía y por las inundaciones. Aquí se está haciendo al revés. 
Se deben imponer impuestos especiales a los monopolios, a la megaminería, a la renta financiera, al juego, etc. Se deben aumentar las valuaciones a los terratenientes del campo y el impuesto inmobiliario diferencial a ellos. Se deben eliminar a los monopolios de exportación (como Nidera, Cargill y otros) volviendo al IAPI de los primeros gobiernos del General Perón.
En suma es necesaria una política tributaria verdaderamente patriótica y popular que haga pagar esta crisis a los que la causaron y se beneficiaron con ella, a los que se enriquecieron y se enriquecen con la entrega del patrimonio nacional, la sumisión nacional y el sufrimiento del pueblo.