martes, 8 de noviembre de 2011

A 15 años del fallecimiento de Adolfo Silenzi de Stagni

A 15 años del fallecimiento de Adolfo Silenzi de Stagni

ESTATIZAR DESDE EL SUBSUELO HASTA EL SURTIDOR...

El 20 de agosto se cumplieron 15 años del fallecimiento de Adolfo Silenzi de Stagni: Su lucha sigue vigente...

Por Horacio Micucci

Miembro del Foro Patriótico y Popular y ex integrante del Movimiento Nacional de Defensa del Petróleo Argentino (MONADEPA).

“...la experiencia de las luchas incesantes que la organización fiscal ha debido soportar con las compañías privadas durante todo el tiempo en que la hemos dirigido, nos condujo a la conclusión de que tales organizaciones, la fiscal y la privada, no pueden coexistir, pues representan dos intereses antagónicos destinados a vivir en lucha, de la cual sólo por excepción saldrá triunfante la organización estatal. Resulta inexplicable la existencia de ciudadanos que quieran enajenar nuestros depósitos de petróleo acordando concesiones de explotación y exploración al capital extranjero, para favorecer a éste con las ganancias que de tal actividad se obtienen, en lugar de reservar en absoluto tales beneficios para acrecentar el bienestar moral y material del pueblo argentino. No queda otro camino a adoptar que el monopolio del Estado pero en forma integral, es decir, en todas las actividades de esta industria: la producción, elaboración, transporte y comercio.”
General Enrique Mosconi.
Extractado del Boletín Nº 1 de MONADEPA. Enero-Febrero de 1987.

El Dr. Silenzi de Stagni perteneció a esa pléyade de hombres que fueron símbolos de la defensa del patrimonio nacional en esta Argentina dependiente y desgarrada por la opresión de las potencias imperialistas y de sus aliados nativos. Su nombre es sinónimo de la defensa del patrimonio petrolero. Lo mismo que tantos otros patriotas como Alejandro Olmos, Jorge del Río, Juan Sábato, Raúl Scalabrini Ortiz, para nombrar a algunos de ellos, no tendrá sucesores individuales. El pueblo argentino y los patriotas y luchadores populares surgidos en su seno, serán sus continuadores y cumplirán los objetivos por los que luchó durante toda su vida.
Hoy, ante la vigencia de sus ideas, queremos transcribir en este artículo, de manera profusa, partes sustanciales, a nuestro juicio, de sus escritos y discursos, para recuerdo de veteranas generaciones y conocimiento imprescindible para los jóvenes luchadores de la causa patriótica.

SUS IDEAS

En sus textos, siempre en polémica con los defensores de todas las formas del privatismo, hay respuestas a la política petrolera actual. En su discurso junto a la tumba del General Mosconi, el 12 de diciembre de 1987, explicando ese homenaje, decía: “Lo hacemos no sólo para recordar su memoria, para destacar que ha sido el militar más preclaro que han tenido las FF.AA. en el curso del siglo, sino también, porque creemos que éste es el recinto adecuado para comprometernos a luchar por la defensa de lo que hemos sostenido en toda una vida, sin ningún tipo de claudicación ni de descanso: el petróleo que se encuentra yacente en nuestro subsuelo es propiedad exclusiva e inalienable del pueblo argentino y sólo debe ser explotado en beneficio del pueblo argentino que está representado por Yacimientos Petrolíferos Fiscales.”. Y continuaba: “No admitimos ningún tipo de transacción con este principio. No creemos en la “ayuda” de las compañías privadas, sean extranjeras o nacionales, y es por ello que estamos enfrentados a toda la política económica y petrolera del actual gobierno. La defensa del petróleo no es más que un frente de lucha por la liberación nacional de manera que no parcializamos lo que debe ser una auténtica liberación política, económica y social del pueblo argentino. Si concentramos nuestro esfuerzo en esta sola trinchera es porque la consideramos, sin duda alguna, la más importante.”. (1).
Se opuso a todo tipo de privatismo petrolero: el contrato de la California en el primer período del General Perón, los contratos de Frondizi-Frigerio, las políticas de las Dictaduras, la política alfonsinista, la menemista, etc..
Hoy, la crisis energética demuestra el fracaso del privatismo, en sus formas extremas o moderadas, ya que todas se aplicaron.
Silenzi de Stagni tenía razón.

EL CAPITAL SE FORMA EN CASA...
Ante las propuestas de quienes sostenían que era preciso achicar el Estado, desregular y abrir la economía para que ingresaran las inversiones extranjeras y los empréstitos de los organismos financieros internacionales, transcribía en su libro Claves para una política petrolera nacional, de 1983, su intervención en la Sexta Conferencia Nacional de Abogados en 1959: “¿Cómo se capitaliza un país?. (...) La explotación del petróleo puede ser uno de los caminos más rápidos para capitalizar el país, por cuanto es la actividad de mayor lucratividad que se conoce en el mundo. ¿Pero que ha ocurrido? En lugar de extraerlo por cuenta nuestra a través de YPF, entregamos a empresas extranjeras  las mejores áreas localizadas y cubicadas por esta repartición oficial, firmando contratos leoninos y sin precedentes en el extranjero. La última edición de una publicación norteamericana sobre los negocios en Latinoamérica: la Hanson´s Latin American Letter sostiene lo siguiente: El día que los argentinos se den cuenta de cuan pequeña era la inversión necesaria para desarrollar la explotación del petróleo habrá indignación y creciente ira.”. (2)
Escribió en 1986: “Corresponde a todas las agrupaciones e individuos que militan en las filas de una autentica liberación nacional, y en particular a los que forman parte de las dos más importantes corrientes políticas del país –peronismo y radicalismo-, analizar con espíritu crítico y con plena honestidad sus debilidades y contradicciones (en torno al problema del petróleo) y replantear una nueva metodología de acción política. Los radicales tienen a Yrigoyen que luchó por la nacionalización del petróleo y los peronistas tienen a un hombre que en vida logró como ningún otro la fervorosa adhesión de la clase trabajadora. Es el General Perón el que el 9 de julio de 1947 declara en Tucumán que se compromete a cumplir con el segundo ciclo de nuestra independencia política, al afirmar: Nada haríamos con ufanarnos de la independencia política si ésta representa un vasallaje económico...”. Y agrega más tarde: “El proceso de acumulación de capital no puede provenir de la `ayuda´ externa, el capital se forma en casa. Hoy, lamentablemente, por causas que no corresponde analizar en esta ocasión, existe un gran número de legisladores, economistas, dirigentes sindicales y estudiantiles, radicales y peronistas, que reniegan de esta bandera de luchar por la independencia económica en torno a la cual no debiera haber divergencias políticas, sobre todo después de los devastadores resultados de la gestión económica que vivió el país durante el período autotitulado Proceso de Reorganización Nacional.” (3).
Referido al papel del capital extranjero decía: “La experiencia demuestra que el capital extranjero genera en el mediano y largo plazo un flujo mayor de salida de divisas del que realmente ingresa. En otros términos el efecto de las inversiones directas de las transnacionales es el de la transferencia neta de recursos hacia el país de origen de esos capitales y, por tanto, el de una descapitalización incesante de los países subdesarrollados.” (3)

OPOSICIÓN A LA ENTREGA DE ÁREAS A EMPRESAS PRIVADAS

Se opuso a todos los contratos y concesiones hechas a empresas privadas por todos los gobiernos.
Referido a los llamados “contratos especiales” escribió: “Este tipo de contratos se suscribieron el Argentina durante los gobiernos de los presidentes Arturo Frondizi (1958-61), del General Juan Carlos Onganía (1967-68) y del General Jorge Rafael Videla (1976-68). ¿Por qué se los califica de especiales a estos contratos?. Son especiales porque a ningún país del mundo se le hubiera ocurrido entregar la explotación de áreas ya descubiertas, con reservas cubicadas, con pozos en producción y planes de desarrollo en marcha.” (4). Sostenía que, de todo el capital necesario para extraer petróleo, el 85% corresponde a los gastos de exploración y puesta a punto de la extracción. El resto es sólo un 15%. Por eso ninguna empresa del mundo entrega áreas ya exploradas y puestas en producción ya que efectuada la mayor parte del gasto, lo que viene luego es el momento de recuperar lo invertido. Hacer concesiones o contratos de explotación en ese momento es regalar las ganancias.
Se opuso a esos contratos y su renegociación posterior, entre otros, por Alfonsín y que llegaron hasta la privatización total menemista, a la cual también enfrentó. ¿Qué tenían todos estos contratos en común?. Que se asentaban en áreas exploradas y puestas en explotación por YPF. De esa manera crecieron grandes fortunas: Pérez Companc, Bridas, Pluspetrol, Astra, Compañía General de Combustibles, etc. Y aumentaron sus ganancias otras como Occidental Petroleum, heredera de un contrato de la Banca Loeb de la época de Frondizi. Los “contratistas” extraían el petróleo explorado y puesto en condiciones de extracción por YPF y se lo vendían a ésta a precios muy superiores a los costos que tenía YPF en áreas próximas y similares. Por eso YPF perdía. (5)
Silenzi escribía en diciembre de 1987, en el Boletín Nº 2 del MONADEPA, refiriéndose a  los contratos de Locación de Obra en la época de Alfonsín: “Supongamos que tengo un campo (...) pero necesito un pozo para tener agua. Llamo a un pocero (...) El hombre termina la obra, yo le pago y se va. No se queda al lado del pozo y me vende el agua por veinte años. En los contratos  petroleros que el Gobierno dice que son de locación de obra las empresas contratistas se quedan al lado del pozo y le venden a YPF el petróleo. ¡Y encima al precio internacional!.” (6)
Se opuso a la privatización menemista. En publicaciones de la época la fustigó firmemente señalando que las irregularidades eran tales que violaban hasta la propia ley de Onganía Nº 17.319, a la que siempre denunció. Esta situación persiste en la actualidad dado que las concesiones vigentes superan los límites impuestos por esa ley surgida de un gobierno dictatorial. (7)
Hoy, muchos defienden el otorgamiento de beneficios económicos a las empresas privadas para que exploren, ante la disminución de reservas petroleras y gasíferas.
ENARSA se convierte en cobertura de la entrega de áreas marítimas redituables al precio actual, ya que a valores que oscilan, en el momento de escribir estas líneas, entre 90 y 100 dólares el barril (con posibilidades ciertas de valores aún mayores por el agotamiento de las reservas mundiales) la posibilidad de explotación a altas profundidades se vuelve un negocio válido. Hay quienes creen en reediciones del Plan Houston de Alfonsín y postulan variables similares. Cabe recordarles que, en una carta al SUPE de fecha 9 de setiembre de 1987, Silenzi de Stagni decía: “Se necesita una oposición firme y clara en contra de la política que ha puesto en marcha el actual gobierno con el Plan Houston, el Plan Olivos y la reestructuración de YPF.” Y en otra carta, con su firma, dirigida a la Mesa Nacional del Plenario de Organizaciones Clasistas Combativas y Tercermundistas, de fecha 15 de diciembre de 1987 invitaba a considerar la aprobación de los siguientes puntos: “1º.- La industria del petróleo por ser la actividad económica de más alta lucratividad está dominada por un pequeño grupo de transnacionales que han sido un factor de perturbación política dentro de los países del Tercer Mundo, y por ello debe ser una industria nacionalizada y puesta al servicio de la liberación social y política del pueblo argentino. 2º.- Se repudia toda la legislación vigente en la materia: la ley 17.319 que aprobó el gobierno de Onganía y que fue redactada por un conocido especialista en petróleo que integra el cuerpo científico de la CIA, Walter Levy, y la ley 21.778 de contratos de riesgo aprobada por Videla durante la gestión de su Ministro de Economía, José A. Martínez de Hoz. 3º.-Se repudia la política económica y petrolera del actual gobierno (el de Alfonsín, nota de H.M.) que ha sido dictada acatando las exigencias de los organismos financieros internacionales, Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial y de los Bancos acreedores, como también, todos los decretos del Poder Ejecutivo y los contratos con empresas privadas que se derivan de la aplicación del Plan Austral, Plan Houston y Plan Olivos.”.

UN NACIONALISTA REVOLUCIONARIO

En una carta de fecha 25 de abril de 1988, dirigida a Saúl Ubaldini, Secretario de la CGT en ese momento, indicaba que el capital necesario para resolver los problemas del pueblo, “se forma en casa”. “Y lo único que falta es que el Congreso se decida a sancionar la nacionalización integral de la industria del petróleo con el monopolio exclusivo de Yacimientos Petrolíferos Fiscales. Tenemos conciencia de que ésta es una medida revolucionaria pero sin medidas revolucionarias no hay liberación nacional. Si no se cortan de cuajo todas aquellas ataduras que han consolidado la dependencia política, económica, financiera y aún cultural y militar, los gobiernos democráticos o de facto de turno serán dóciles instrumentos de las directivas que nos impongan desde los centros del poder político y económico mundial.”

LA DEUDA EXTERNA Y LA DEUDA INTERNA. VIGENCIA ACTUAL.

Otro patriota, Alejandro Olmos, en su ciclópeo estudio para demostrar la ilegitimidad y el carácter fraudulento de la deuda externa argentina, recuerda que “al producirse el golpe militar del 24 de marzo de 1976, la deuda externa de YPF ascendía a 372 millones de dólares, trepando a 2.930 millones en 1980 y a 4.050 millones en 1981. En 1982, la deuda subió a 4.800 millones, para alcanzar -en la última etapa del Proceso en 1983-  a 6.000 millones de dólares”. La política de desangre de YPF fue continuada por gobiernos posteriores y, dice Olmos, “cuando se presenta ante la opinión pública a YPF como una empresa deficitaria e ineficiente, para justificar su entrega al capital privado, cabe un interrogante: ¿qué empresa puede subsistir bajo un régimen de verdadera expoliación?”. El propio Alejandro Olmos recuerda que Silenzi de Stagni, cuyos conocimientos en la materia destaca, “dio al Juzgado una información técnica, económica y financiera de indiscutible valor, fustigando como es lógico, la conducta delictiva de quienes manejaron desde lo político los destinos de YPF.”. Más adelante Olmos transcribe las declaraciones de Silenzi ante el magistrado interviniente: “provocar un déficit a YPF es causar un grave daño a la economía nacional, por cuanto esa empresa es la principal palanca de capitalización del país. (...). A YPF, señalaba, “se le han restado recursos o incrementado egresos injustificados que dan por resultado una pérdida a YPF de aproximadamente 3.000 millones de dólares”. (8)
En el Prólogo de su libro Las Malvinas y el petróleo Volumen 2, el mismo Silenzi transcribe un reportaje que le realizara un periodista amigo después del 14 de junio de 1982. Su respuesta a una de las preguntas pinta en forma clara sus ideas al respecto: “Periodista: Algunos podrán afirmar que en política se debe ser realista y que en estos momentos gravita nuestra deuda externa lo que hace inevitable un acuerdo con Gran Bretaña y EE.UU. en el campo financiero... Silenzi de Stagni: Es un error bastante generalizado suponer que nuestra deuda externa es el problema más importante y urgente que debe enfrentar el país. Hay otros que tienen prioridad y que se relacionan con la grave situación económico-social. Lo primero que nos debe preocupar es apuntalar el frente interno: cuidar de no contraer aún más el nivel de vida de la clase salarial, impedir una regresiva distribución de los ingresos y recuperar paulatinamente los sectores de la producción más castigados por la política económica aplicada en estos últimos seis años.”. Y más adelante, después de destacar que, por ejemplo la deuda externa privada, en parte, sólo ingresó a la Argentina a los efectos de obtener su registro oficial, para retornar inmediatamente a su país de origen sin ninguna aplicación en nuestro país, por lo que era aconsejable investigar previo a todo pago el origen y la aplicación de los fondos, agregaba: “...Para evitar el colapso de nuestra economía el camino correcto sería que todos los países de América Latina unidos plantearan una moratoria colectiva por un plazo no inferior a cinco años, con el objeto de mejorar el nivel de vida de los 380 millones de habitantes de América Latina con la aplicación de una política económica que rompa con todos los factores de dependencia y colonialismo. Este es un hecho revolucionario y con relación a la Argentina debería orientarse a la nacionalización de dos sectores vitales: el bancario y el del petróleo”. (9)

PETROLEO, MALVINAS Y DEFENSA NACIONAL

En su libro Claves para una política petrolera nacional escribía: “Las Fuerzas Armadas no pueden ignorar que la seguridad y el desarrollo económico son términos ligados por una relación de mutua causalidad” (...) “En relación con el petróleo y la defensa nacional es obvio que no es lo mismo para el abastecimiento de las necesidades logísticas de la Fuerzas Armadas que ellas estén cubiertas por una empresa estatal que por una transnacional con casa matriz en EE.UU. o Gran Bretaña.” (10)
Defensor de la Reconquista de Malvinas en 1982, escribió en su libro Las Malvinas y el petróleo- Volumen 2: “Estoy convencido que la derrota militar no debe, de ninguna manera, invalidar la lucha contra el colonialismo iniciada el 2 de abril”. Opositor a la reiniciación de las relaciones diplomática y comerciales con Gran Bretaña y a lo que hoy llamamos desmalvinización decía: “Son muchos los que desean cubrir con un manto de olvido y de silencio lo acontecido entre el 2 de abril y el 14 de junio.” (...) “Es evidente que, en estos momentos hay un enfrentamiento ético e ideológico sobre el camino que debe seguir la Argentina: Llevar la empresa de la reconquista del 2 de abril hasta sus últimas consecuencias, o llevar la rendición del 14 de junio hasta sus últimas consecuencias.”. Por eso uno de sus artículos publicados en oposición al Acuerdo de Cooperación con Gran Bretaña, firmado el 27 de setiembre de 1995, se titulaba ¿Negociación o rendición?. (11)
Entre los aspectos positivos que extraía de la Reconquista de Malvinas estaba que “...permitió conocer con claridad cuáles son los amigos y los enemigos del país, y cuales fueron los aliados directos e indirectos de la potencia invasora. En otros términos, esta guerra ha permitido determinar con claridad que nuestro destino está unido al de América Latina.” (12)

SUS PROPUESTAS ESTÁN VIGENTES
Hoy, una suculenta renta petrolera enriquece a las petroleras privadas que operan en nuestro país. Se impulsan nuevos beneficios a las petroleras privadas, que seguirán sin cumplir lo que prometen, porque eso está en su misma esencia. Las concesiones violan, como se ha dicho (y hace largo tiempo advirtió el Dr. Adolfo Silenzi de Stagni), hasta la propia ley de Onganía Nº 17.319.
Por eso es necesario releer los escritos Silenzi de Stagni, que señalan caminos para el presente, que marcan a fuego los nuevos proyectos de entrega. Él era partidario de una empresa nacional, estatal, monopólica y eficiente para la exploración, explotación, distribución y comercialización de los hidrocarburos. En un comunicado del MONADEPA del 25 de mayo de 1987 proponía: “Anulación o rescisión, según el caso, de todos los contratos de explotación de áreas petroleras descubiertas por YPF y que fueron adjudicadas a empresas privadas nacionales (...), extranjeras o mixtas. Creación de una Comisión Nacional Investigadora sobre petróleo, similar a la que se constituyó en 1964, a los efectos de examinar la política petrolera practicada desde el gobierno del General Onganía hasta el presente. Nacionalización integral de la industria petrolera, otorgando a YPF el monopolio de la exploración, producción, transporte, destilación y comercialización del crudo y derivados. Rechazo de cualquier tipo de contrato de exploración y/o explotación, como también de empresas mixtas entre YPF y compañías privadas nacionales o extranjeras.”
Defendió la necesidad de nacionalizar la industria petrolera argentina, como paso previo a la creación de lo que él llamó un Ente Petrolero Multinacional Estatal Latinoamericano. Como se ve, el propio nombre muestra una concepción distinta a la de los que hoy creen que basta con una empresa fantasma como ENARSA, que es sólo tapadera de los negocios de empresas como REPSOL y PANAMERICAN, entre otras. Sostenía que la nacionalización de la industria petrolera contribuiría a despejar uno de los factores de los golpes de estado antidemocráticos en Latinoamérica  y que era clave para romper con la dependencia económica. (13).
Partidario de la unidad popular latinoamericana, el sábado 10 de diciembre de 1988, en el Homenaje a Mosconi en el Día del Petróleo, frente a su tumba, en nombre del MONADEPA, decía: “La modesta labor que hemos desarrollado ha merecido el aliento de instituciones similares del Brasil y se nos ha solicitado organizar un Movimiento que luche por la aplicación de estos objetivos, nucleando todas las entidades existentes en América Latina, siguiendo el ejemplo que dio la Alianza Continental fundada en Buenos Aires el 3 de mayo de 1927 por Arturo Orzábal Quintana, a la que adhirieron los Generales Enrique Mosconi y Alonso Baldrich y, entre otros, Diego Luis Molinari, Carlos Sánchez Viamonte, Arturo Orgaz, Domingo Derisi y Moisés Lebenshon”. (14)
Apoyó las nacionalizaciones en otros países latinoamericanos, en particular la de México en 1938. Tal vez convenga, para comprender el alcance de las propuestas de Silenzi de Stagni, transcribir el artículo primero del decreto de nacionalización mexicano, de cuatro artículos y firmado por el General Lázaro Cárdenas, que dice: “Se declaran expropiados por causa de utilidad pública y a favor de la Nación, la maquinaria, instalaciones, edificios, oleoductos, refinerías, tanques de almacenamiento, vías de comunicación, carros tanques, estaciones de distribución, embarcaciones y todos los demás bienes muebles e inmuebles de propiedad de la Compañía Mexicana de Petróleo "El Águila SA", Compañía Naviera de San Cristóbal SA, Compañía Naviera de San Ricardo SA, Huasteca Petroleum Company, Sinclair Pierce Oil Company, Mexican Sinclair Petroleum Corporation, Stanford y Compañía S y C, Penn Mex Fuel Company, Richmond Petroleum Company de México,  California Standard Oil Company of Mexico, Compañía Petrolera El Agwi SA, Compañía de Gas y Combustible Imperio, Consolidated Oil Company of Mexico, Compañía Mexicana de Vapores San Antonio SA, Sabalo Transportation Company, Charita SA, y Cacalicao SA, en cuanto sean  necesarios, a juicio de la Secretaría de la Economía Nacional para el descubrimiento, captación, conducción, almacenamiento y distribución de los productos de la industria petrolera.” (15)
Es que Adolfo Silenzi de Stagni comprendió, como Mosconi, que era necesaria la estatización total de la industria petrolera en nuestros países oprimidos como parte de la lucha para terminar con la expoliación de todas las potencias. Hoy sabemos que esto integra la lucha por la segunda independencia que barrerá con este Estado-Gerente de la entrega, la sumisión nacional y la opresión popular, y que parirá el nuevo Estado argentino de democracia grande para el Pueblo y soberanía para la Nación. (16)
Los patriotas y luchadores populares asumimos el compromiso de llevar al triunfo las banderas del Dr. Adolfo Silenzi de Stagni.

EN EL CAMINO DE MOSCONI, BALDRICH Y SILENZI DE STAGNI.
En un mundo en profunda crisis económica los pueblos empiezan a poner sobre el tapete la discusión esencial: ¿quién pagará la crisis?.¿Los que se enriquecieron rapiñando a los pueblos, países y naciones oprimidas o estos últimos?
Indignados del mundo en Grecia, Italia, España, Inglaterra, EE.UU., Israel, los pueblos árabes, y los humillados y vilipendiados de América Latina, etc., empiezan a hacer tronar su voz y escribir ellos mismos la historia. 
De los bolsillos de los petroleros privados que esquilmaron el patrimonio nacional deben salir fondos para que sean efectivos los derechos de los pueblos.
La política petrolera de este gobierno, como la de anteriores gobiernos gerentes de la dependencia, es de entrega del patrimonio hidrocarburífero argentino.
Españoles, rusos, ingleses, chinos, yanquis, franceses, asociados a los “amigos de siempre” como Ezquenazi, Cristóbal López, Lázaro Báez, etc. pastorean sobre nuestros yacimientos en la tierra, en el mar y en los territorios usurpados por la colonialista Inglaterra.
Nosotros pensamos que debemos recuperar el lema de los hombres de Mayo:

“Ni amo viejo ni amo nuevo. No queremos tener amo”

Continuaremos nuestra lucha por la reestatización de YPF y Gas de Estado y por la propiedad y gestión estatal, monopólica y eficiente, en todos los eslabones de la cadena productiva, desde la exploración a la comercialización, con control de sus obreros y técnicos y del pueblo argentino, de todos los hidrocarburos líquidos y gaseosos de la Argentina.
Seguiremos la senda iniciada por el General Mosconi y el General Baldrich y el camino marcado por el Dr. Adolfo Silenzi de Stagni.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1.       Silenzi de Stagni, Adolfo. Homenaje al General Mosconi. 12 de diciembre de 1987. Buenos Aires.
2.       Silenzi de Stagni, Adolfo. Claves para una política petrolera nacional. Pág. 19. Distribuidora y editora Teoría S.R.L.. Buenos Aires. 1983.
3.       Silenzi de Stagni, Adolfo. En defensa del petróleo y la soberanía nacional. Revista Síntomas en la ciencia la cultura y la técnica. Págs. 26-28. Nº 9. Buenos Aires. Mayo de 1986.
4.       Silenzi de Stagni, Adolfo. Claves para una política petrolera nacional. Pág. 110-111. Distribuidora y editora Teoría S.R.L.. Buenos Aires. 1983.
5.       Micucci, Horacio. Volver a Mosconi. Fracaso total del privatismo energético. Cuadernos para el encuentro en una nueva huella argentina Nº 17. Págs. 11-16. Buenos Aires. Junio-julio-agosto de 2004.
6.       ¿Qué es una locación de obra?. MONADEPA Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo Argentino. Boletín Nº 2. Noviembre - Diciembre de 1987.
7.       Silenzi de Stagni, Adolfo. La privatización de YPF. Riesgo público, ganancia privada. Realidad Económica Nº 118. Págs. 19-31. 1993.
8.       Olmos, Alejandro. Todo lo que usted quiso saber sobre la deuda externa y siempre se lo ocultaron. 3ª Edición. Pág. 181-190. Editorial de los argentinos. Buenos Aires. 1995.
9.       Silenzi de Stagni, Adolfo. Las Malvinas y el petróleo. Volumen 2. Págs. 23-24. Distribuidora y editora Teoría S.R.L.. Buenos Aires. 1983.
10.   Silenzi de Stagni, Adolfo. Claves para una política petrolera nacional. Pág. 155. Distribuidora y editora Teoría S.R.L.. Buenos Aires. 1983.
11.   Silenzi de Stagni, Adolfo. Islas Malvinas I. ¿Negociación o rendición?. Análisis crítico del Acuerdo de Cooperación firmado con el Reino Unido. Realidad Económica Nº 137. Págs. 8-24. 1996.
12.   Silenzi de Stagni, Adolfo. Las Malvinas y el petróleo. Volumen 2. Pág. 204. Distribuidora y editora Teoría S.R.L.. Buenos Aires. 1983.
13.   Silenzi de Stagni, Adolfo. Claves para una política petrolera nacional. Págs. 275-281. Distribuidora y editora Teoría S.R.L.. Buenos Aires. 1983.
14.   Periódico Hoy servir al pueblo. 14 de diciembre de 1988.
15.   Silva Herzog, Jesús. La expropiación del petróleo en México. Cuadernos Americanos. Pág. 94. México. 1963.
16.   Foro Patriótico y Popular. Declaración Fundacional.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Programa universitario: “el trípode reivindicativo”.

Programa universitario: “el trípode reivindicativo”.
Horacio Micucci

Hace unos 40 años, siendo estudiantes universitarios, pensábamos que había un trípode en el que se asentaba el proyecto universitario. Las patas de ese trípode eran: la cuestión democrática, la cuestión pedagógica y científica y la cuestión presupuestaria.
La cuestión democrática: la limitación.
La limitación es la consecuencia de todas aquellas medidas que impiden el acceso a la universidad por razones económicas, geográficas, culturales, organizativas, etc. y es el principal problema democrático en la educación.
Son los exámenes de ingresos, horarios que no contemplan a los que trabajan, cátedras filtro que impiden el ingreso y permanencia en la Universidad, etc.
La lucha por la participación estudiantil en el gobierno de universidades y por la conducción de los centros de estudiantes es una forma (que no debe ser despreciada) de incidir en las decisiones para impedir esa limitación e imponer una docencia e investigación ligadas a las necesidades del Pueblo y de la Nación, con el presupuesto necesario.
Plantear la participación estudiantil en el gobierno de la universidad separada de la lucha contra la limitación, por un contenido de la enseñanza y la investigación popular, patriótico, democrático y científico y por el presupuesto para ello, es alejarla del interés de la mayoría. Hace que los estudiantes no la vean como propia sino como el objetivo de un grupo de activistas.
La cuestión pedagógica: docencia e investigación.
Comprende el contenido de la enseñanza y la investigación. Y aquí aparece la cuestión de la política científica y educacional. Si política es la ciencia (para ubicar causas, efectos y leyes) y el oficio (o capacidad para llevar a la práctica un plan) para hacer posible lo necesario; una política científica y educacional es hacer posible la educación para las necesidades del pueblo en una Argentina independiente.
Es la política universitaria del pueblo liberado y la patria independiente.
Es la política universitaria de la Revolución de Nueva Democracia, de la etapa democrático popular, agraria y antiimperialista. No es socialista de inicio sino la primera etapa en el camino ininterrumpido al socialismo.
En los setenta teníamos un ejemplo que, decíamos, si se resuelven las contradicciones que encierra se resuelve el proyecto educacional que deseamos. El ejemplo era el siguiente:
En Florencio Varela estaba el Centro de Investigación en petróleo (de la YPF estatal) más grande de Suramérica. En Ensenada estaba una de las destilerías más grandes de Suramérica. Y en la Universidad Nacional de La Plata no había ingeniería en petróleo. Nosotros pensábamos que los científicos que trabajaban en el Centro de Investigación debían ser los docentes de esa carrera de ingeniería, la carrera debía integrarse con la práctica en la destilería y los obreros de ella también podrían estudiar allí. Era nuestra idea de la integración de la producción, la docencia y la investigación. Y del acceso de los obreros a la universidad.
Hoy se dirá que esto era “utópico”, pero nosotros nos basábamos en ejemplos reales nacionales y extranjeros. El Astillero de Río Santiago tenía (y tiene) una escuela secundaria donde se formaban hijos de los obreros de la empresa que después entraban a trabajar en ella y, por esos años, en la China de Mao, la Fábrica de Máquinas Herramientas de Shangai formaba como ingenieros a sus obreros y eran mejores, se decía, que los de la Universidad de Pekín.
Por esos años se destacaba el método de evaluación de los ingenieros electrónicos que se recibían en China: debían armar una computadora para recibir el título. Esto era lo que nosotros queríamos decir cuando planteábamos que la práctica es la madre de la teoría y que la capacidad de transformar la realidad es el criterio de verdad de cualquier teoría.
Es preciso investigar qué relación hay entre la teoría y la práctica en educación, qué enseñanza debe haber en ciencias físicas, químicas y biológicas y en ciencias sociales. ¿Qué enseñanza en cultura y arte?. ¿Plantear la filosofía como una suma de debates abstractos de ideas?. ¿Plantear la historia como una sucesión de hechos memorables con individuos destacados?. O, todo lo contrario, relacionarlas con la historia de las formaciones económico sociales y la lucha de clases en cada momento. En suma: ¿cómo enseñar…?
Esta era una gran preocupación para nosotros, jóvenes estudiantes, profesionales y científicos de los setenta.
¿Cuántos temas se estudian sin haber visto jamás aquello de lo que se habla y alejados de toda práctica?. ¿Cuántas definiciones generales sin ni siquiera haber visto el objeto de estudio?
Es una forma de enseñanza que no parte de la práctica. Por lo tanto es difícil y mala.
La cuestión económica.
Es el presupuesto necesario para todo lo anterior buscándolo en los bolsillos de los principales enemigos del Pueblo y de la Patria en cada momento. 
Esto vincula las reivindicaciones universitarias con el proyecto de país y con las reivindicaciones patrióticas y democráticas del conjunto del pueblo.
Las mineras pagan ínfimas regalías.
Los buques factoría extranjeros rapiñan nuestro mar. Se entrega el petróleo. Se extranjerizan nuestras tierras fértiles. Se paga una deuda externa ilegítima y fraudulenta. Las ganancias financieras no pagan impuestos, etc. etc.
Es la depredación del pueblo y de la patria.
En estos y otros lugares está el dinero necesario.
El sistema educativo actual tiene como víctimas a los que no pueden acceder a él y a los que lo sufren en él: los alumnos y los docentes. Sus reivindicaciones (no sólo lo salarial o las mínimas y esenciales soluciones cotidianas) son parte del programa de lucha. Incluyen lo pedagógico y lo científico: a quiénes enseñar, qué enseñar, cómo enseñar y con qué condiciones enseñar. Y con que dinero hacerlo.
El protagonismo del estudiante
Este trípode reivindicativo está atravesado por una concepción de la enseñanza que parte de la práctica y termina en la práctica transformadora como criterio de verdad.
Y tiene al alumno como eje. En el acto educativo hay un proceso dialéctico donde se unen y se oponen dos polos inseparables: el docente y el alumno. El proceso es exitoso si el alumno empieza aprendiendo y el docente enseñando y termina con la inversa; el alumno enseñando y el docente aprendiendo.
El método de evaluación también debe cambiar. Ya no será ese examen con “zancadillas y preguntas capciosas” o el “Múltiple Choice”. La evaluación deberá hacerse en base al trabajo anual y la capacidad de labor en equipo. Y el equipo incluye al docente.
La medida del conocimiento no es la respuesta del alumno a una pregunta. Es la capacidad del alumno de hacer la mejor pregunta, investigar las respuestas posibles y concretarlas en una práctica colectiva organizada.
Esta enseñanza es una enseñanza cuestionadora, para la libertad, y contraria a la represión y a todo formalismo.
Es una enseñanza para la democracia grande con el estudiante como protagonista.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Desde la bioseguridad a la política ambiental - (Presentación realizada en el III CONGRESO INTERNACIONAL SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO Y DESARROLLO SUSTENTABLE)



Desde la bioseguridad a la política ambiental

(Presentación realizada en el III CONGRESO INTERNACIONAL SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO Y DESARROLLO SUSTENTABLE)
Horacio Micucci

“No debemos lisonjearnos demasiado de nuestras victorias humanas sobre la naturaleza.
Esta se venga de nosotros por cada una de las derrotas que le inferimos...
Todo nos recuerda a cada paso que el hombre no domina, ni mucho menos, la naturaleza a la manera como un conquistador domina un pueblo extranjero, es decir, como alguien que es ajeno a la naturaleza, sino que formamos parte de ella con nuestra carne, nuestra sangre y nuestro cerebro, que nos hallamos en medio de ella y que todo nuestro dominio sobre la naturaleza y la ventaja que en esto llevamos a las demás criaturas consiste en la posibilidad de conocer sus leyes y saber aplicarlas”
Federico Engels. (1876)

Las palabras del epígrafe, escritas hace ciento treinta y cinco años, tienen vigencia. Se explota al ambiente como un conquistador extranjero, ajeno a la naturaleza…
Desde ya, no se trata de no producir, ni de volver a la vida primitiva. Se trata de hacerlo aplicando las leyes de las ciencias ambientales con una producción sustentable que no afecte a las personas actuales ni futuras…
Nos interesa explicar cómo transitamos nosotros, en el Programa BIOSEGA de la Fundación Bioquímica Argentina, desde la bioseguridad a la comprensión de la cuestión ambiental.

Llamados de atención
Ciertas circunstancias, algunas desgraciadas, impulsaron en nuestro país el desarrollo de normas de Bioseguridad, contribuyendo en distinto grado a su difusión masiva en distintos momentos. Ellas fueron: la pandemia de SIDA, la epidemia de cólera, la aparición de la legislación de residuos biopatogénicos y de transporte de material biológico y las recientes epidemias de Dengue y Gripe A.
Lentamente, se fueron aprendiendo y difundiendo los peligros de manipular material biológico y las maneras de protegerse. Esto se hizo en medio de carencias crónicas de materiales y de presupuesto y de errores de variado origen. Errores muchas veces surgidos de las conducciones sanitarias que daban indicaciones alejadas de la realidad o formales, estableciendo normas de las que no podían asegurar el cumplimiento. Y lamentablemente, a veces, más desde una visión comercial que sanitaria.

La bioseguridad como triple derecho.
Cumplir normas de bioseguridad es un deber. Pero, en BIOSEGA, preferimos destacar algo también cierto, pero olvidado: que la bioseguridad también es un derecho. Encarar esta disciplina como derecho era necesario para convencer a los que corren riesgo biológico de la necesidad de protegerse, reclamando prácticas bioseguras como parte de sus condiciones de trabajo y de vida.
Predicamos que la bioseguridad es un triple derecho:
·         Derecho del trabajador de la salud y el operador de material biológico
·         Derecho del paciente a que la atención sanitaria no lo contamine
·         Derecho del habitante a que no se lo afecte directamente o indirectamente con el riesgo biológico.
El derecho del habitante común, nos empujó a considerar el ambiente.
Comprendimos que el riesgo biológico trasciende las puertas del laboratorio en dos formas principales: el residuo biopatogénico y el espécimen para diagnóstico transportado a través del territorio nacional.
Cuando empezamos a prestar atención a los efectos externos, advertimos que los residuos (como todos los residuos de cualquier actividad humana) afectan al ambiente. Que es preciso gestionarlos adecuadamente, recuperar lo posible y reducirlos lo más drásticamente que se pueda.

Uso de descartables: necesario pero no suficiente…
Sabíamos que el uso de material descartable era beneficioso desde el punto de vista de la bioseguridad. Al principio sólo reparamos en este aspecto, hasta que en 1998, tomando contacto con la Organización Salud sin Daño (Health Care Without Harm) escuchamos de la necesidad de reducir el descartable a lo necesario. El abuso del descartable es perjudicial para el ambiente, donde se deposita finalmente. Y eso nos introdujo en la cuestión ambiental.
Es bueno lo descartable pero no es bueno que todo sea descartable. No es signo de mayor calidad, como creíamos. Supimos que en Canadá se reciclan los pañales. Un niño genera ocho kilos de pañales por día y, en ese país, se considera que recuperarlos es ambientalmente más racional que eliminarlos. La Lic. María Constanza Munitis realizó una pasantía en Italia y allí encontró los mismos criterios.

Gestión de residuos y reducción de los mismos.
Comprendimos la necesidad de la gestión de residuos y de la reducción de los mismos y, desde nuestra especialidad, arribamos a la concepción del reciclado y del reuso.
Hay dos formas de gestión de residuos biopatogénicos:
·         La Gestión Clásica, simple pero que produce “residuos de residuos” sólidos, líquidos y gaseosos, a veces más peligrosos que aquellos de los cuales provienen, aplicada en Francia, Inglaterra y en nuestro país.
·         La Gestión Avanzada, que integra los biopatogénicos en las distintas cadenas de residuos (España, Alemania).
Con esta visión ampliada de la bioseguridad que va más allá del análisis del riesgo interno y su prevención, extendiéndose al riesgo externo para impedirlo, llegamos a demostrar que la población general produce más material biológico que los laboratorios. Era evidente, entonces, la necesidad de enmarcar los residuos (los biopatogénicos y los generales de la población) en una política ambiental integral.
Pero política es ciencia y oficio de hacer posible lo necesario, es integración de un Proyecto Ambiental y la capacidad de llevarlo a cabo. No es el arte de lo posible que nos deja siempre atrás de las necesidades ni es sólo “Gestión” como ha sido moda en las últimas décadas; moda que significa reducirse sólo a administrar lo que no se tiene la decisión de cambiar.
La OMS, comprendiendo la necesidad de una política sanitaria y ambiental adecuada, consensuada y acordada, ya hace más de treinta años que ha aconsejado una serie de pasos previos al dictado de una legislación de residuos de establecimientos de salud. Ese plan comprendía, antes del dictado de la legislación, el compromiso y responsabilidad nacionales para las políticas a definir, el relevamiento nacional de las prácticas efectuadas hasta el momento, discutir ampliamente los lineamientos políticos y técnicos y contemplar métodos regionales, cooperativos y alternativos. Recién después, aconsejaba, se debe dictar una legislación, y dictada ésta proceder a la capacitación y a un re-examen permanente. Releyendo esos sabios consejos se advierte que en nuestro país se dictó la legislación sin el estudio y el debate publico que debieron precederle y esto causa innumerables dificultades en su aplicación.

En Argentina no hay un problema de Residuos Biopatogénicos.
En Argentina hay un problema con los residuos de la población general y, recién entre ellos, un problema con los residuos biopatogénicos. El problema de los residuos biopatogénicos es imposible de resolver si no se los encara integrados y en el contexto de los residuos generales. La población general produce más material biológico en su vida cotidiana que los establecimientos de salud. La gestión de residuos biológicos debe ser, por lo tanto, integral, caso contrario quedaría sin control una gigantesca fuente de ellos.
Y, ya en el campo de los residuos generales, debe decirse que no basta con reducir la cantidad de residuos y su peligrosidad con una buena gestión. Hace falta introducir los conceptos de reuso y reciclado.
Esto supone ir más allá de la fase de eliminación de los residuos para concentrarse en fabricar menos descartables y más productos durables y reusables (REUSO) y en lograr que los residuos sean materia prima para otros productos (RECICLADO).
Lograr un manejo del medio que nos rodea en el sentido indicado por las necesidades de la población presupone una Gestión Ambiental correspondiente. Esta Gestión, en orden de importancia, comprenderá:
·                Una producción de bienes y servicios no depredatoria, conservativa y sustentable.
·                Un consumo coherente con lo anterior que se base en una mayor proporción de bienes durables y no descartables y que evite el exceso de consumo de materiales no reciclables o no biodegradables.
·                Un manejo de desechos de producción y consumo que no sea contaminante para las personas y el medio. Promoción del reciclado, el reuso y un procesamiento final no contaminante.
Es decir, hay una unidad entre las esferas productivas, de distribución y de consumo. Quien se detiene sólo en el residuo olvida la esfera productiva y distributiva. Y en la decisión de qué y cómo se produce hay decisiones de política ambiental. A veces los costos aumentarán pero se evitarán otros costos en la forma de males sociales, viviendas destruidas, enfermedades evitables.
Lo anterior implica la necesidad de una legislación y gestión de residuos basada en la educación del generador y en normas de fácil cumplimiento y de costos reducidos promoviendo las acciones colectivas por sobre las individuales.
La gestión de residuos no debe ser una fuente de buenos negocios para algunos. Debe ser parte de una Política Ambiental y Sanitaria Nacional.

Desde la Bioseguridad a la Política Ambiental y las condiciones de vida.
Ingresamos así en la cuestión ambiental, entendiendo que había que superar la visión de aquellos que reducen el tema a una gestión y eliminación de residuos. Es necesario entonces, entrar de lleno en las fases de producción y distribución de las mercancías para controlar los residuos desde el origen.
Se arriba así al concepto actualísimo de RESIDUO CERO, que supone una visión integral, que abarca producción, distribución, consumo y eliminación y también condiciones distintas de vida para amplios sectores de la población.
Es bueno recordar un dato de la reciente Conferencia Internacional Minimización y Reciclado de Residuos (2). Allí se expresó que la Ciudad de San Francisco recupera y recicla el 65% de sus residuos pero su sistema de cloacas, agua corriente y eliminación de residuos húmedos por trituración domiciliaria no es comparable a la de nuestro país. Por lo tanto no son comparables los resultados. Para llegar a ese nivel de reciclado son necesarias iguales condiciones sanitarias para la población. Por eso en dicha Conferencia, tanto representantes de áreas específicas de la ONU, como de organismos oficiales de países asistentes pusieron énfasis en la integración de los que, en lenguaje de la ONU, son “recicladores” (cartoneros).
En esta moderna concepción que vincula el RESIDUO CERO a la situación social de vastos sectores, el Ministerio de Desarrollo Social de Uruguay tiene la consigna “CLASIFICAR PARA INCLUIR, INCLUÍR PARA RECICLAR”, considerando que las condiciones de vida de aquellos a quienes nosotros llamamos cartoneros son inseparables de un proceso exitoso de reciclado. Cartoneros que, como dijo José Henrique Penido Monteiro del Municipio de Río de Janeiro, en la misma Conferencia, están hoy “lejos de los ojos, lejos del corazón”. Ese reciclado en Chile, en la comunidad de La Pintana, permite obtener biocombustible de aceite usado domiciliario a 23 centavos de dólar el litro.

 Dos cuestiones adicionales finales.
1.             Atender al principio precautorio (que en el caso de la bioseguridad es la responsabilidad del generador de la cuna a la tumba) que significa que ese residuo (igual que un automóvil) es lo que legalmente se llama “cosa riesgosa”. Y así como un conductor de vehículos no puede causar riesgo a un tercero si puede evitarlo, aunque ese tercero sea culpable, el generador de residuos peligrosos es responsable de su eliminación adecuada. El posible contaminador es el que debe asegurar que no habrá riesgo y no el contaminado el que deba demostrar la contaminación, después de que ocurra. Es Botnia la que debe asegurar que no contaminará y no Gualegaychú la que debe demostrar la contaminación.
2.             La necesidad (previa a toda acción que modifique el medio ambiente) de planes estratégicos de objetivos y fines de los ambientes implicados. El reciente desastre petrolero del Golfo de México puso esto a la orden del día. El objetivo destinado a un área es el que regula el riesgo aceptable. Se debate hoy que, en un área crítica como el Golfo, en la que se espera un riesgo cero, el riesgo debe ser menos de uno en un millón. Es decir, iguales condiciones probabilísticas que las que se fija para la esterilidad biológica.

Así llegamos a una visión integral, donde la bioseguridad sale del laboratorio y se amplia al control de la contaminación en el ambiente exterior, integrándose a la vigilancia epidemiológica regional y de fronteras y a la Defensa Nacional y donde la defensa del ambiente es parte de la defensa del Patrimonio Nacional.

Referencias bibliográficas.

1.              Salud sin daño. En Internet: http://www.noharm.org/salud_sin_danio/sobre/ . Salud Sin Daño es una coalición internacional de hospitales y sistemas de salud, profesionales de la salud, grupos de la comunidad, sindicatos y organizaciones ambientalistas que se proponen transformar mundialmente el sector de cuidado de la salud — sin comprometer la seguridad o el cuidado del paciente — para que sea ecológicamente sustentable y deje de ser una fuente de daño para las personas y el ambiente.
2.              Conferencia Internacional Minimización y Reciclado de Residuos. Buenos Aires. 21 y 22 de junio de 2011. En Internet: http://www.beacon2011.com.ar/index.html .