miércoles, 21 de abril de 2021

Una orientación para encarar la producción de la Vacuna Argentina para COVID 19.

Una orientación para encarar la producción de la Vacuna Argentina para COVID 19.

Por Horacio Micucci / 21-04-2021

 

“Veo lo que me dice sobre el punto de la independencia no es soplar y hacer botellas. Yo respondo a V., que mil veces me parece más fácil hacerla que el que haya un solo americano que haga una sola botella”

General José de San Martín. Carta al diputado Tomás Godoy Cruz.

24 de mayo de 1816

Muchos dicen que no se puede. Que no hay insumos. Que no estamos capacitados, que hay patentes que respetar…

También lo dijeron antes de que organizáramos la producción de respiradores, o reactivos, o barbijos de alta protección, ante la pandemia…

Sin embargo, pudimos.

Los enemigos de Argentina, de adentro y afuera, nos imaginaban entregados y sin vacunas. Pero, de una u otra manera, lo vamos consiguiendo. Los ejemplos que ellos daban de lucha contra la pandemia, ya no lo son. Mienten y no se autocritican de sus mentiras cuando quedan al descubierto. Lo que aportó el gobierno fue necesario pero aún no es suficiente. Lo que sí fue y es esencial es la participación protagónica del pueblo.

Argentina tuvo el segundo avión a reacción de América (el Pulqui II), produjo trenes, aviones, automóviles, utilitarios, el misil Cóndor, barcos, desarrolló su energía atómica, etc.

Los golpistas represores de 1955 (los que no vacilaron en bombardear la Plaza de Mayo en junio de ese año) despreciaban la industria argentina. Despectivamente la llamaban “industria flor de ceibo” en alusión a la flor nacional. Daban por sentado que era mala. Sin embargo, si hubiéramos seguido desarrollando la Estanciera, hoy tendríamos una 4x4 nacional, por dar un ejemplo. O aviones. O barcos (los astilleros los tenemos).

La dictadura de 1976 también despreciaba lo nacional. Es recordado aún, un spot televisivo de la época de Martínez de Hoz, mostrando como se rompían las sillas nacionales y exaltando la calidad de las extranjeras. Un funcionario dijo, entonces, que era lo mismo producir caramelos que acero, sosteniendo que no era importante industrializar en sectores básicos y estratégicos, como la Siderurgia o la Petroquímica.  O el Litio, o las vacunas, hoy.

Sin embargo, los insumos sanitarios, hoy son vitales para nuestra existencia como país. Porque lo sanitario, y las vacunas en particular, se han demostrado como de importancia geoestratégica.

Así, por ese camino de los golpistas y los represores, de los Menem y los De la Rua, de los Macri y los radicales que traicionaron a Alem e Yrigoyen, Argentina se desindustrializó y aumentó su dependencia. Se cumplió lo que había advertido la Sra. de Perón, sosteniendo que el Golpe del 76 “venía a destruir las chimeneas”. O como ha expresado el Dr. Julio C. González: vinieron a destruir la Argentina Científica, Tecnológica e Industrial, en un verdadero “asalto a la Argentina”, como se titula uno de sus libros.

No producimos porque no nos dejan, no porque no podamos…

Un ejemplo a estudiar…

Tener o no una Argentina Independiente de toda dominación extranjera, como dice el Acta de nuestra Independencia, está muy ligado a la Independencia Política e indisolublemente relacionado a la Independencia Económica. Y a la Defensa Nacional de esa Argentina Independiente.

Pero lo primero a definir es si estamos decididos a encarar una Política de Independencia Nacional. Como lo demuestra el siguiente ejemplo histórico.

Transcurrían la primera mitad de los años ´60, épocas de la Revolución Cultural China. Mao vivía y China Popular era muy distinta de la actual que es socialista de palabra e imperialista en los hechos. Y que hoy es social fascista, socialista de palabra y fascista de tipo hitleriano en el plano interno. Como se vio en la represión de la Plaza de Tiananmen, en 1989.

En la China Popular, encabezada por Mao, se impulsaba un desarrollo independiente. En el campo y en la ciudad.

Los ejemplos fueron la Brigada Tachai en el campo y la brigada Taching en la industria, en este caso, en la producción petrolera.

Se buscaba producir petróleo y se organizó una Brigada para hacerlo: La Brigada Taching, parte de la organización en Comunas, Brigadas y Equipos, de esa época, en ese país

Los partidarios de que China dependiera de la URSS (que ya había dejado de ser socialista), pusieron todo tipo de obstáculos y objeciones. En China no había experiencia en producción de petróleo y los países imperialistas siempre habían dicho que no había petróleo allí.

Sin embargo, el líder de Taching, Wang Chin-Si (el hombre de hierro) sostenía:

“nuestro país tiene un vasto territorio. No creo que el petróleo se halle sólo en el subsuelo de países extranjeros”.

Lo que Wang Chin-si decía nos sirve a nosotros hoy, para producir la vacuna argentina: “Debemos comenzar el trabajo si tenemos las condiciones, y lo haremos asimismo creándolas si no las poseemos."

Lo cierto es que Taching logró extraer petróleo. Y aún hoy persiste, en la China Imperialista.

En la China imperialista actual hay una política energética que ellos llaman “las seguridades de abastecimiento petrolero”:

1) el petróleo que proviene de Irán,

2) el que proviene de Kasajistan,

3) el que accede por vía marítima. En términos geopolíticos, el trazado de la nueva Ruta de la Seda, tanto terrestre como marítima, se explica en parte para poder paliar un posible shock interno causado por la alta dependencia externa del petróleo y el gas. Un alto porcentaje del petróleo que importa China pasa a través del Estrecho de Malaca, un corredor de 800 kilómetros que une los océanos Pacífico e Índico entre Indonesia y Malasia. Si cabe hablar de una “yugular de las economías de China e India”, esa es precisamente el Estrecho de Malaca, de la misma manera que es el Estrecho de Ormuz o el Atlántico Sur, para las potencias occidentales.

4) el interno. En este último, todavía es importante Taching, en el norte de China.

A partir de 1949, siguiendo la línea "independencia, autodecisión y autoabastecimiento", el Gobierno de la China de MAO estableció gradualmente organismos encargados de la investigación y exploración petrolera, además de centros docentes superiores para ese fin. En todos los campos petrolíferos se instalaron institutos, departamentos y laboratorios científicos destinados a servir de apoyo al proceso productivo, conformando así un verdadero "triángulo científico-tecnológico" (gobierno, infraestructura científico-tecnológica, aparato productivo) como el que postuló, sin éxito, el tecnólogo desarrollista argentino, profesor Jorge Sábato, en su trabajo Ciencia, tecnología, desarrollo y dependencia.

Taching hizo realidad ese triángulo, porque no se trataba de tener un desarrollo industrial en condiciones de dependencia como, de fondo, implicaba el concepto de Sábato.

Se trataba triunfar poniendo, primero, una política de independencia al mando, para sobrellevar los obstáculos. “La política al mando”, dirían los maoístas. Y sostenían, además, que nada se podría realizar sin el protagonismo del pueblo. Eso vale para nosotros hoy, en plena lucha contra la pandemia. La vacuna argentina es parte de esa lucha.

La vacuna contra el COVID nos está enseñando cuánto cuesta, en vidas, la dependencia.

La dependencia mata…

Las patentes y los convenios

La dura situación de la pandemia nos ha obligado a aceptar duras condiciones para proveernos de vacunas. En la emergencia debimos actuar como quien, amenazado con una pistola en el vientre, entrega su dinero para salvar la vida.

Pero debemos prepararnos para que no se repita una situación similar. Porque seguramente deberemos seguir vacunando y aplicar refuerzos en futuros años.

Es curioso lo que pasa hoy:

a) ASTRAZENECA-OXFORD-SIGMAN producen, en Argentina, el líquido de las vacunas para ser envasado. Éste se envía a México para ello. Muchos partidarios de EEUU ocultan que este país dejó de enviar a México un insumo necesario para el envasado (¿para boicotearlo?). Entonces se envió el líquido a la planta de ASTRAZENECA de EE.UU. y de allí, EEUU no lo deja salir usando una vieja ley suya. O sea, está el líquido, pero no lo podemos envasar, ni rescatar, ni aplicar.

b) La SPUTNIK VIDA, se envasará acá.

O sea, tenemos toda la capacidad de línea de producción completa o podemos ampliar la que tengamos. Podemos producir y envasar. ¿Se nos dirá que la planta de producción es de Sigman? Que el Estado la subordine a su conducción, en esta situación de guerra sanitaria. Ni siquiera hace falta expropiarla. Si las reglas de juego impiden que hagamos posible lo necesario, rompamos las reglas de juego. Se juegan muchas vidas en ello.

Se impone una decisión política:

a) Dar todo el apoyo de fondos y estructura para completar el desarrollo de los proyectos de vacuna nacional y fabricarlos completos por el Estado o con empresas del empresariado nacional subordinadas y bajo conducción del Estado. Relevar ya toda nuestra capacidad de producción y envasado y ampliarla, invirtiendo en ello, ya mismo. Fomentar y sostener, bajo la conducción y coordinación del Estado y dando prioridad a ello, a los proyectos argentinos de vacuna propia, en curso. Establecer fondos del presupuesto destinados a tal fin.

b) Impulsar el proyecto en curso en varios países de que se liberen las patentes de las vacunas por ser un bien de la humanidad. En determinadas circunstancias debemos tener la decisión de desconocer las patentes. Ya que más arriba se citó al tecnólogo desarrollista Jorge Sábato, es bueno recordar que alguna vez escribió: “… la tecnología se compone de conocimientos nuevos y viejos, originados en la investigación, en la copia y hasta en el robo; propios o ajenos”.

c) Hugo Sigman no ha cumplido su convenio. No debe salir un envío más de lo producido por su empresa en Argentina. Envasaremos acá lo que podamos y acordaremos con países hermanos el envasado del resto. De paso, esto debe servirnos de lección. Una cosa es un empresario nacional que tiene interés en el desarrollo argentino y otra es un empresario que vive de nuestra dependencia y tiene lo fundamental de sus empresas en el extranjero. Y al que le da lo mismo lo que suceda en Argentina.

d) Lo anterior exige fondos que provendrán de los que se benefician y beneficiaron de la entrega y la indefensión nacional y de la miseria del pueblo  

A modo de epílogo

Producir la VACUNA ARGENTINA es cuestión de emergencia sanitaria, de desarrollo industrial, de seguridad y soberanía para la Defensa Nacional.

Debemos impedir en este y otros temas, ser chantajeados por las potencias que reclaman retazos de nuestro país.

La situación es grave y reclama decisiones inmediatas. Bancos y timberos de las finanzas, latifundistas en su mayoría extranjeros, empresarios que figuran entre los más ricos del mundo según la revista FORBES, tienen el dinero que hace falta. Hay una deuda fraudulenta, ilegítima, usuraria y odiosa que no debemos pagar. Debe ser investigada. Se nos escurre entre los dedos la riqueza minera, petrolera, del litio, etc. Se nos filtra por la Hidrovía la producción cerealera. Esos fondos deben ser para paliar el sufrimiento y el sacrifico del pueblo. Y para tener nuestra vacuna. Debemos volver a fabricar por el Estado lo fundamental de nuestras vacunas.

Los conservadores de la dependencia argentina prometen volver, en un “segundo tiempo” de su gobierno de entrega y ajuste. Amenazan con la fractura nacional, como el presidente de la UCR macrista Alfredo Cornejo, que propuso la escisión de Mendoza, primero, y de Córdoba y Mendoza, después. Promueven la desobediencia ante las medidas contra la segunda ola de la pandemia. Bordean el delito de sedición en CABA y en algunos municipios. Intentan desestabilizar de todas las maneras posibles en busca de una crisis que abra camino a un golpe institucional (o abierto si les da la fuerza).

Se equivocan estos defensores de la dependencia. Los pueblos están en ascenso en sus exigencias y no lo permitirán.

No volverá a ocurrir. No pasarán.

El 27 de julio de 1819, el general José de San Martín escribió en la orden general al Ejército de los Andes:

"La guerra se la tenemos que hacer del modo que podamos: si no tenemos dinero, carne y un pedazo de tabaco no nos tiene que faltar. Cuando se acaben los vestuarios, nos vestiremos con la bayetilla que nos trabajen nuestras mujeres, y si no, andaremos en pelota, como nuestros paisanos los indios. Seamos libres, y lo demás no importa nada"

21 de abril de 2021


domingo, 18 de abril de 2021

LOS NÚMEROS HABLAN. DÍA 18 DE ABRIL DE 2021 – 15:05 hs

LOS NÚMEROS HABLAN. 

por Horacio Micucci

FUENTE: Our World in Data:  https://ourworldindata.org/coronavirus

DÍA 18 DE ABRIL DE 2021 – 15:05 hs

POSICIÓN DE MAYOR A MENOR

PAÍS

MUERTES POR MILLÓN DE HAB.

12º

ITALIA

1936

13º

REINO UNIDO

1867

14º

EEUU

1747

15º

BRASIL

1740

18º

ESPAÑA

1646

20º

MEXICO

1632

23º

FRANCIA

1541

29º

SUECIA

1359

33º

ARGENTINA

1300

 

POSICIÓN DE MAYOR A MENOR

PAÍS

CASOS POR MILLÓN DE HAB.

8º

EEUU

97343

12º

ISRAEL

91003

13º

SUECIA

88690

20º

FRANCIA

81894

27º

ESPAÑA

72853

40º

BRASIL

65028

41º

REINO UNIDO

64363

42º

ITALIA

64084

49º

ARGENTINA

58820

 

POSISIÓN DE MAYOR A MENOR

PAÍS

TESTEOS POR MILLÓN DE HAB.

13º

REINO UNIDO

2.067.680

19º

ISRAEL

1.515.636

25º

EEUU

1.288.101

113º

ARGENTINA

221.656

 

La mejor posición de Argentina se debe a las medidas tempranas, a que las personas de edad cumplieron el aislamiento, que se disminuyó el transporte y, sobre todo, a que el pueblo se organizó en muchos lugares. Si nos dejamos vencer y convencer por los conservadores de la dependencia y la miseria argentinas, el pueblo sufrirá mucho. El gobierno dio mucho pero no es suficiente. Hacen falta más fondos para paliar el sufrimiento del pueblo

Sesudos panelistas y opinadores proponen el testeo masivo (muy distinto al testeo dirigido).

Que lo que dicen es falso se demuestra en que Argentina, que ocupa el número 113º en número de testeos por millón de habitantes (muy debajo del Reino Unido, EEUU e Israel) tiene menos muertes por millón y casos por millón que el REINO UNIDO, ISRAEL, EEUU y otros países.

Esto es así porque la epidemiología demuestra que, para cualquier enfermedad con prevalencia baja, el testeo masivo (no así el testeo dirigido) da muchos falsos positivos. Imaginan los negacionistas que los positivos serán enviados a un gueto o leprosario para que la economía de la entrega nacional y la miseria continúe.

sábado, 17 de abril de 2021

NUEVE PROPUESTAS Y SUS FUNDAMENTOS - ANTE LA SUSPENSIÓN DE LA PRESENCIALIDAD EN LA ESCUELAS

NUEVE PROPUESTAS Y SUS FUNDAMENTOS

ANTE LA SUSPENSIÓN DE LA PRESENCIALIDAD EN LA ESCUELAS
Aprovechar los 15 días de no presencialidad

Por Horacio Micucci - 17 de abril de 2021


La suspensión de la presencialidad en escuelas es una medida prudente ante el próximo tsunami pandémico. Hasta ahora retardamos esa posibilidad, pero Suramérica lo está sufriendo.

Los niños de 0 a 18 años de edad se contagian y contagian, aunque sus tasas de mortalidad y letalidad, hasta ahora, son menores, pero no nulas.

Debe dejarse claro que no sabemos las secuelas que pueden quedar en niños contagiados (en la gripe española se descubrieron, 20 años después, consecuencias cardíacas y de estatura, en los estudios vinculados al Servicio Militar, en EEUU).

Ciertas informaciones de EEUU y de Brasil indican un aumento de casos en niños que ha sido atribuido al aumento general de contagiados en la población total pero, también, se abre la posibilidad de que se deba a la situación socio-económica-ambiental de muchos de ellos. Esta circunstancia debiera ser considerada en Argentina, más comparable al resto de Latinoamérica y a los pobres y discriminados hispano parlantes y afroamericanos de EEUU. que a Inglaterra o Suecia, por ejemplo.

Seis de cada diez niños son pobres en Argentina. Cuidado con eso y sus consecuencias en la pandemia. Esa pobreza implica un factor de riesgo. Un virus que pasa por un organismo débil puede generar variantes agresivas. Los virus evolucionan hacia mecanismos para mantener vivo al enfermo si atacan a un humano fuerte, pero un organismo débil facilita la subsistencia de las variantes agresivas. Esto es cierto desde antes de la pandemia y es la causa de lo que los microbiólogos llaman “viejos agentes infecciosos reemergentes”, muchas veces resistentes a los tratamientos.

No sabemos de los efectos de nuevas variantes del virus y qué ocurriría si se desarrollan en niños. La gripe española de 1918-1919, atacaba más a los niños. Evitemos llegar a esa situación. Es necesario seguir trabajando para comprender el efecto de las nuevas variantes en los entornos educativos. No sabemos las consecuencias de las nuevas variantes del virus.

Se debe prestar atención a las escuelas con niños de mayor edad y adolescentes, porque los niños mayores tienen un mayor riesgo de infección y enfermedad que los niños más pequeños, con mayor propensión a la transmisión del SARS-CoV-2 y brotes en las escuelas secundarias en comparación con las escuelas primarias. Las tasas de seropositividad similares indican que los estudiantes tienen la misma probabilidad de infectarse que el personal, pero más probabilidades de tener una enfermedad asintomática o leve. Se necesitan estudios similares en escuelas secundarias y entornos de educación superior, en los que es probable que el riesgo de infección, transmisión y enfermedad sea diferente. Se debe reparar en que, en Argentina, consideramos a niños en edad a los de 0 a 18 años, incluyendo al secundario. Y que, en la mayoría familias, conviven niños con adolescentes y preadolescentes y con mayores de 60 años.

En nuestro país, hasta ahora, evitamos un colapso que produzca fosas comunes y muertos sin atención, como hemos visto en algunos países, incluido EEUU y Brasil. Pero es muy probable que ello ocurra si no actuamos bien. Por el momento se retardó el Tsunami de la segunda ola, que vemos en otros países latinoamericanos. La causa de ello fueron las medidas tomadas. Pero es preciso no descuidarse.

Es cierto que los niños se contagian menos, pero se contagian y contagian. La escuela obliga a circular a padres, docentes y alumnos. La presencialidad de las clases pone en movimiento a varios millones de personas en un transporte deficiente que no ha sido mejorado y que significa uno de los principales lugares de contagio.

Precisamente, un acierto de las medidas de aislamiento del año pasado fue la disminución del transporte público. Pero la pésima situación del mismo no se ha resuelto. Eso obliga a poner especial atención en esta cuestión.

Una intensa campaña anti medidas de protección, anti vacuna, de confusión pública, está en curso. Utiliza argumentos anticientíficos, desarrolla un mecanismo goebeliano de desinformación (“miente, miente, que algo siempre queda”), rodea una verdad de un cúmulo de mentiras, apela al egoísmo, inventa el mito de la cuarentena más larga del mundo que sabemos que no es cierto, incentiva el individualismo, boicotea de todas formas y, fundamentalmente, niega o minimiza la pandemia para mantener su economía y sus ganancias en pie, y oponerse a medidas contra ella, en un intento de provocar una conmoción social y una crisis política (ellos saben que el peligro de tsunami viral es grande e inminente) para aprovecharse e impulsar una economía de ajuste y entrega que postulan abiertamente desde el Canal de TV La Nación+ y otros medios y “comunicadores”. En fin, usan los métodos y las triquiñuelas que usaron en cada golpe abierto o institucional.

“No recuerdo que con el golpe del 76 hubiese prohibición de circular después de las 0 hs”, fue el tuit del economista Cachanosky. Se ve que estaba cómodo con la Dictadura.

El analista político Jorge Asís, que dijo el año pasado que se había hecho un aislamiento por algunas “muertes imaginarias”, se autocriticó, en Infobae, por esas palabras. Es que las muertes ocurridas por el COVID en Argentina son superiores a las que hubo por causas políticas desde los bombardeos de Plaza de Mayo, en 1955, hasta el fin de la Dictadura.

El negacionismo del Tsunami de la segunda ola, es para que no se tomen medidas que afecten los negocios de los beneficiados de siempre, caiga quien caiga y muera quien muera. Y para desestabilizar e imponer su proyecto de hambre y entrega.


PROPUESTAS


Que los siguientes temas sean incluidos en CLASES VIRTUALES en la pandemia donde participen alumnos (aún los más pequeños, respetando su nivel de comprensión), docentes y padres.


La pandemia nos impone suspender la presencialidad escolar. En ese lapso estudiemos como hacer posible la vuelta. Que los padres, los docentes y los alumnos observen lo que pasa, discutan lo que pasa, piensen y debatan sobre lo que pasa, para exigir los cambios necesarios para una educación segura y mejor, en la vuelta. La comunidad educativa (que incluye a docentes, padres y alumnos) debe ser impulsada activamente a analizar y controlar estas cuestiones. Y a exigir las soluciones, en comités de emergencia por escuela, constituidos al efecto.

Aprovechemos estos 15 días de no presencialidad para coordinar y exigir lo necesario. Las clases virtuales pueden contribuir a lograrlo. Mientras tanto se debe reforzar el apoyo alimentario y social a los que lo necesiten.


1.- La presencialidad en las escuelas supone tomar medidas referidas a edificios y condiciones de protección. ¿Quién provee los barbijos en cantidad suficiente? ¿De qué calidad? ¿Hay elementos de protección personal, de antisepsia y desinfección en stock suficiente? ¿Las estructuras edilicias permiten la ventilación exigida? ¿Habrá un servicio médico próximo al que acudir si, como dice el protocolo para las escuelas ante la pandemia, hay un alumno con síntomas sospechosos? ¿O se lo dejará librado a su suerte? Y, si se llega al colapso sanitario que se avizora ¿a quién se recurrirá?   ¿No se debiera organizar a padres, docentes y alumnos para que sean los que controlen el cumplimiento de protocolos? ¿Qué reformas edilicias hacen falta para mejorar la presencialidad segura? Se deben mejorar los edificios existentes y construir otros nuevos. Crear fuentes de trabajo para esto, en cada lugar, con participación de la comunidad puede ser una medida.


2.- Si se defiende la presencialidad con protocolos de bioseguridad se debe pensar en más cargos docentes y auxiliares. Llamado a concurso de nuevos cargos con salarios dignos, es imprescindible.


3.- Se debe proveer conexión virtual gratuita y elementos de comunicación y enseñanza a todos. Sino la presencialidad y virtualidad no riesgosa será, a lo sumo y como máximo, para los cuatro de cada diez niños, que no son pobres.

Se debe establecer la COMUNICACIÓN VIRTUAL GRATUITA para vincular a los niños y adolescentes entre sí, para su necesaria socialización y para suplir la presencialidad, en la emergencia, creando condiciones para la vuelta. El gobierno de CABA desgarra sus vestiduras por la presencialidad en vísperas del Tsunami, pero CABA (y no es la única) carece de vacantes (y próximas a los domicilios), lo que obliga a viajar largos trechos, a padres y alumnos. Tampoco se ha cumplido la ley de Jardines Maternales aprobados en el gobierno de la Sra. de Perón y no promulgada aún, 45 años después. Ni hablemos de la doble escolaridad en las escuelas del Estado.


4.- Se debe ir preparando, en este período de no presencialidad, la contratación por pago de un monto de dinero y la eliminación del pago de impuestos y gastos de agua, luz y gas, a clubes de barrio al borde del cierre y a otros que quieran participar aportando sus instalaciones a sistema educativo. Y expropiar o alquilar edificios que sean usados para ampliar la capacidad educativa. Si creemos sinceramente que la educación es un derecho inalienable, no puede existir más el largo peregrinaje de los padres para encontrar vacantes próximas a sus lugares de vivienda y trabajo.


5.- Contratar el servicio de los transportistas individuales y pequeños (y paliar los perjuicios que sufren estos), para llevar a docentes y alumnos hacia y desde las escuelas, en condiciones seguras. Es imprescindible ya, para descongestionar el transporte y facilitar la vuelta a las escuelas.


6.- Las organizaciones de barrios y zonas rurales deben ser protagonistas de la elaboración y puesta en práctica de las medidas necesarias. También las organizaciones juveniles. Los jóvenes son los más aptos para ayudar a otros jóvenes. Alumnos y docentes saben lo que pasa en su lugar. La lucha por una educación pública, gratuita, de calidad y de acceso igualitario es una de las formas para que esos niños y jóvenes no se afecten psicológicamente. Que antes de la presencialidad los jóvenes trabajen para una presencialidad y virtualidad de excelencia. Es necesario incluir este debate en las clases virtuales de los niños y jóvenes, para que expresen sus opiniones, sus quejas, sus deseos, sus aspiraciones; aún los más pequeños. Escuchemos la voz del educando.

7.- La Escuela-Club de Enseñanza, Deporte y Esparcimiento, de proximidad a los lugares de vivienda y trabajo, estatal, pública y gratuita, de alta calidad educativa, con integración de la teoría y la práctica y vinculada a los centros de atención primaria de salud para aplicar una visión de promoción de la salud y prevención de la enfermedad, debiera ser el modelo estratégico. Empecemos a caminar en ese sentido. Pongámoslo en debate en las clases virtuales. Con los jóvenes, con los padres, con los docentes.


8.- Para eso hace falta dinero y ellos lo exigirán. Se debe poner en discusión este tema para escuchar propuestas de cómo obtenerlo. Los conservadores de la dependencia argentina quieren que los jóvenes no vean la realidad. Y eso sí que afecta su psiquis. Impulsemos su natural espíritu de cambio. Que vean lo que pasa, que critiquen lo que pasa y que cambien lo necesario. La socialización no es juntarse para tomar cerveza. Es ver la realidad social e intentar modificar lo que no funciona o está mal. Es comprometerse con los cambios necesarios. La felicidad de los jóvenes estará en esa lucha. Se deben analizar las medidas para que los que se enriquecieron con la miseria y la entrega nacional aporten los fondos necesarios.


9.- Que el debate empiece a incluir el contenido de la enseñanza y el modelo pedagógico. Escuchemos qué piensan los alumnos, aún los más pequeños, en las clases virtuales de los próximos quince días. Empecemos a debatir qué educación se necesita, en todos los niveles, para una Argentina Independiente de toda dominación extranjera y para que se cumplan los derechos del pueblo.

Parafraseando las palabras de Henry Sigerist en la Tercera Conferencia del Este de Estudiantes de Estados Unidos, en 1936: “Pasarla bien” es el ideal del animal, no del ser humano. Lo que importa en la vida es realizar un trabajo creativo, ser capaz de contribuir a la formación del mundo y a su mejoramiento. Se podría objetar que alumnos, docentes y padres no tienen experiencia. Eso es cierto pero lo que se necesita en este momento, además de experiencia, es entusiasmo, valentía y una voluntad de hierro para crear un mundo mejor.

 

viernes, 16 de abril de 2021

Los niños, el cierre de escuelas, el Tsunami pandémico y un artículo de THE LANCET, desde una visión solidaria y colectiva

 Los niños, el cierre de escuelas, el Tsunami pandémico y un artículo de THE LANCET, desde una visión solidaria y colectiva

Por Horacio Micucci

16 de abril de 2021

 

Ante comentarios referidos a un artículo de la revista THE LANCET, del 16 marzo de 2021, que está siendo utilizado tanto para justificar la apertura de escuelas en nuestro país como el cierre de las mismas, debe decirse que:

a) Los niños de 0 a 18 años de edad se contagian y contagian, aunque sus tasas de mortalidad y letalidad, hasta ahora, son menores, pero no nulas. El CDC de EEUU afirma:

“Los niños y adolescentes pueden contraer el COVID-19. Aunque pocos niños se han enfermado con COVID-19 en comparación con los adultos, los niños pueden ser infectados por el virus que causa el COVID-19, pueden enfermarse a causa del COVID-19 y pueden propagar el virus que causa el COVID-19 a otras personas. Los niños, al igual que los adultos, que tienen COVID-19 pero no presentan síntomas ("asintomáticos") igualmente pueden propagar el virus a otras personas. La mayoría de los niños con COVID-19 tienen síntomas leves o no han presentado síntomas en absoluto. Sin embargo, ciertos niños pueden enfermarse gravemente a causa del COVID-19. Podrían necesitar hospitalización, cuidados intensivos o asistencia mecánica que los ayude a respirar (respirador). En casos poco frecuentes, incluso podrían morir. Los CDC y sus socios están investigando una afección rara pero grave asociada al COVID-19 en niños denominada síndrome inflamatorio multisistémico en niños (MIS-C). Aún se desconoce qué causa el MIS-C y quiénes tienen mayor riesgo de desarrollarlo.”  FUENTE: https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/daily-life-coping/children/symptoms.html

Debe dejarse claro que no sabemos las secuelas que pueden quedar en niños contagiados (en la gripe española se descubrieron, 20 años después, consecuencias cardíacas y de estatura, en los estudios vinculados al Servicio Militar, en EEUU).

Ciertas informaciones de EEUU y de Brasil indican un aumento de casos en niños que ha sido atribuido al aumento general de contagiados en la población total pero, también, se abre la posibilidad de que se deba a la situación socio-económica-ambiental de muchos de ellos. Esta circunstancia debiera ser considerada en Argentina, más comparable al resto de Latinoamérica y a los pobres y discriminados hispano parlantes y afroamericanos de EEUU. que a Inglaterra o Suecia, por ejemplo.

El barrio Itatí, en los límites de Quilmes y Avellaneda (Pcia de Bs.As.) es la segunda Villa de América, después de La Rosinha de Brasil. Tal es la desigualdad y la miseria en nuestro país.

Seis de cada diez niños son pobres en Argentina. Cuidado con eso y sus consecuencias en la pandemia. Esa pobreza implica un factor de riesgo. Un virus que pasa por un organismo débil puede generar variantes agresivas. Los virus evolucionan hacia mecanismos para mantener vivo al enfermo si atacan a un humano fuerte, pero un organismo débil facilita la subsistencia de las variantes agresivas. Esto es cierto desde antes de la pandemia y es la causa de lo que los microbiólogos llaman “viejos agentes infecciosos reemergentes”, muchas veces resistentes a los tratamientos.

No sabemos de los efectos de nuevas variantes del virus y que ocurriría si se desarrollan en niños. La gripe española de 1918-1919, atacaba más a los niños. Evitemos llegar a esa situación.

b) El artículo de THE LANCET en cuestión (“Infección y transmisión del SARS-CoV-2 en las escuelas primarias de Inglaterra en junio-diciembre de 2020: un estudio de vigilancia prospectivo activo” publicado el 16 de marzo de 2021), confirma la baja sintomatología en niños pero aclara, respecto al alcance del trabajo, que “…se reconoce que los niños contribuyen solo a una pequeña proporción de los casos confirmados de COVID-19 y rara vez desarrollan una enfermedad grave o mortal, y que su papel en la infección y transmisión asintomáticas es incierto. La proximidad de los niños pequeños en los entornos educativos podría conducir a una transmisión rápida entre los niños y el personal, sus contactos domésticos y, potencialmente, la comunidad en general.”

c) También, el artículo de THE LANCET dice que “Encontramos tasas muy bajas de infección por SARS-CoV-2 sintomática o asintomática en los estudiantes y el personal después de la reapertura parcial y total de las escuelas primarias en Inglaterra. Las tasas de infección comunitaria por SARS-CoV-2 fueron bajas durante la mitad del período de verano y altas durante el período de otoño. Nuestros resultados indican que las escuelas primarias no eran sitios de transmisión significativa, antes de la aparición de nuevas variantes de SARS-CoV-2 en el Reino Unido. Es necesario seguir trabajando para comprender el efecto de las nuevas variantes en los entornos educativos.” El artículo llega hasta diciembre de 2020 y no abarca los picos y efectos de la llamada Segunda Ola en Europa.

Este dato es sumamente importante, porque alerta sobre las nuevas variantes y su implicancia futura. Y lo es, también, para Argentina donde nos encontramos ante una nueva ola con variantes nuevas (Manaos, Británica, etc.) de mayor contagiosidad cuyos efectos deben ser considerados con seriedad. Es sabido que el aumento de los contagios implica una mayor replicación del virus. El virus es una máquina de “replicación en serie”. A mayor multiplicación, como en las cadenas de producción de mercancías, se producen replicaciones idénticas y otras con “defectos”. Esos defectos son, en su mayoría, malos (deletéreos) para el virus. Pero algunos cambios (mutaciones) producen efectos favorables para el virus, originando variantes con aptitudes de mayor contagio y ataque y mortalidad diferencial, como se ve en las inglesas, de Brasil, de EEUU, etc.

d) El artículo de THE LANCET, además, informa sobre las limitaciones del trabajo en cuestión: “La aparición y rápida propagación de una nueva variante preocupante del SARS-CoV-2 (VUI-202012/01; VOC B.1.1.7) desde diciembre de 2020, que es más transmisible que las variantes que circulaban anteriormente, requerirán un seguimiento cuidadoso ahora que las escuelas han reabierto [en Inglaterra, el 8 de marzo de 2021] después del último cierre nacional.” Es decir que el estudio se limita al periodo anterior a la ola reciente de contagios y no mide las consecuencias de la misma (que es lo que interesa ahora en Argentina).

e) El artículo agrega: “Finalmente, nuestros hallazgos no se pueden extrapolar a las escuelas superiores, porque los niños mayores tienen un mayor riesgo de infección y enfermedad que los niños más pequeños, con mayor propensión a la transmisión del SARS-CoV-2 y brotes en las escuelas secundarias en comparación con las escuelas primarias.” (…) “Las tasas de seropositividad similares indican que los estudiantes tienen la misma probabilidad de infectarse que el personal, pero más probabilidades de tener una enfermedad asintomática o leve. Se necesitan estudios similares en escuelas secundarias y entornos de educación superior, en los que es probable que el riesgo de infección, transmisión y enfermedad sea diferente.”. Se debe reparar en que, en Argentina, consideramos a niños en edad a los de 0 a 18 años, incluyendo al secundario. Y que, en la mayoría familias, conviven niños con adolescentes y preadolescentes y con mayores de 60 años.

En Argentina, hasta ahora, evitamos un colapso que produzca fosas comunes y muertos sin atención, como hemos visto en algunos países, incluido EEUU y Brasil. Pero es muy probable que ello ocurra si no actuamos bien. Por el momento se evitó el Tsunami de la segunda ola que vemos en otros países latinoamericanos. La causa de ello fueron las medidas tomadas. Pero es preciso no descuidarse.

Una intensa campaña anti medidas de protección, anti vacuna, de confusión pública, está en curso. Utiliza argumentos anticientíficos, desarrolla un mecanismo goebeliano de desinformación (“miente, miente, que algo siempre queda”), rodea una verdad de un cúmulo de mentiras, apela al egoísmo, inventa el mito de la cuarentena más larga del mundo que sabemos que no es cierto, incentiva el individualismo, boicotea de todas formas y, fundamentalmente, niega o minimiza la pandemia para mantener su economía y sus ganancias en pie, y oponerse a medidas contra ella, en un intento de provocar una conmoción social y una crisis política (ellos saben que el peligro es grande e inminente) para aprovecharse e impulsar una economía de ajuste y entrega que postulan abiertamente desde el Canal de TV La Nación+ y otros medios y “comunicadores”. En fin, usan los métodos y las triquiñuelas que usaron en cada golpe abierto o institucional.

“No recuerdo que con el golpe del 76 hubiese prohibición de circular después de las 0 hs”, fue el tuit del economista Cachanosky. Se ve que estaba cómodo con la Dictadura.

El analista político Jorge Asís, que dijo el año pasado que se había hecho un aislamiento por algunas “muertes imaginarias”, se autocriticó, en Infobae, por esas palabras. Es que las muertes ocurridas por el COVID en Argentina son superiores a las que hubo por causas políticas desde los bombardeos de Plaza de Mayo, en 1955, hasta el fin de la Dictadura.

f) Es cierto que los niños se contagian menos, pero se contagian y contagian. La escuela obliga a circular a padres, docentes y alumnos. La presencialidad de las clases pone en movimiento a varios millones de personas en un transporte deficiente que no ha sido mejorado y que significa uno de los principales lugares de contagio.

Precisamente, un acierto de las medidas de aislamiento del año pasado fue la disminución del transporte público. Pero la pésima situación del mismo no se ha resuelto. Eso obliga a poner especial atención en esta cuestión.

Las medidas de restricción escolar tienen también que ver con esto. Los que niegan el grave peligro que nos acecha se detienen en el tema de las escuelas para ocultar los otros. El negacionismo del Tsunami de la segunda ola, es para que no se tomen medidas que afecten los negocios de los beneficiados de siempre, caiga quien caiga y muera quien muera. Deberemos ir pensando en terminar con aspectos de un transporte que, en muchos casos, (y por eso nada hablan de ello los negacionistas), fueron una excusa para negociados otorgados como prebendas. Y, tal vez, ir pensando en transportes públicos estatales. Mientras tanto, las grandes empresas debieran ser obligadas a contratar el servicio de los transportistas individuales y pequeños (y paliar los perjuicios que sufren estos), para llevar a su personal. Es imprescindible ya, para descongestionar el transporte y facilitar la vuelta a las escuelas.

g) La presencialidad en las escuelas supone tomar medidas referidas a edificios y condiciones de protección. ¿Quién provee los barbijos en cantidad suficiente? ¿De qué calidad? ¿Hay elementos de protección personal, de antisepsia y desinfección en stock suficiente? ¿Las estructuras edilicias permiten la ventilación exigida? ¿Habrá un servicio médico próximo al que acudir si, como dice el protocolo para las escuelas ante la pandemia, hay un alumno con síntomas sospechosos? ¿O se lo dejará librado a su suerte? Y, si se llega al colapso sanitario que se avizora ¿a quien se recurrirá?  

Me consta personalmente que muchos dueños de escuelas privadas no querían presencialidad, en septiembre de 2020, porque no estaban dadas las condiciones para cumplir los protocolos. ¿Qué los hizo cambiar? ¿Tal vez el hecho que decidieron no cumplirlas si nadie los obliga? ¿No se debiera organizar a padres, docentes y alumnos para que sean los que controlen el cumplimiento de protocolos? Aprovechemos estos 15 días de no presencialidad para coordinar esto.

Las viejas escuelas preparadas para enfermedades respiratorias (como la tuberculosis) tenían grandes ventanales y banderolas (que ya muchos ni saben qué son). Las escuelas actuales no tienen esas condiciones. Ni siquiera las privadas, construidas con otro criterio arquitectónico o adaptando casas compradas que no las tienen, en función del “costo-beneficio”. ¿Pueden cumplir las condiciones de ventilación? ¿Alguien inspecciona estas cuestiones? Los padres son presionados sobre la condición psíquica en las que quedan sus hijos. Pero los que provocan esto, desde una posición desestabilizante y pensando en volver a ser gobierno, se oponen a que se ponga el dinero que hace falta para adecuadas condiciones de educación. Se niegan a ello y a que los que se han enriquecido en estos años aporten una parte.

h) Si se defiende la presencialidad con protocolos de bioseguridad se debe pensar en más cargos docentes y auxiliares, en mejorar los edificios existentes y en construir nuevos. La comunidad educativa (que incluye a docentes, padres y alumnos) debe ser impulsada activamente a vigilar y analizar estas cuestiones. Y a exigir las soluciones en comités de emergencia por escuela.

Mientras tanto se debe reforzar el apoyo alimentario y social. Se debe proveer conexión virtual gratuita y elementos de comunicación y enseñanza a todos. Sino la presencialidad y virtualidad no riesgosa será, a lo sumo y como máximo, para los cuatro de cada diez niños, que no son pobres.

Se debe permitir y favorecer que la comunicación virtual gratuita vincule a los niños y adolescentes entre sí para su necesaria socialización y para suplir la presencialidad, en la emergencia, creando condiciones para la vuelta. El gobierno de CABA desgarra sus vestiduras por la presencialidad en vísperas del Tsunami, pero CABA (y no es la única) carece de vacantes (y próximas a los domicilios), lo que obliga a viajar largos trechos, a padres y alumnos. Tampoco se ha cumplido la ley de Jardines Maternales aprobados en el gobierno de la Sra. de Perón y no promulgada aún, 45 años después. Ni hablemos de la doble escolaridad.

i) Se debiera ir preparando, en este período de no presencialidad, la contratación por pago de un monto y la eliminación del pago de impuestos y gastos de agua, luz y gas, a clubes de barrio al borde del cierre y a otros que quieran participar aportando sus instalaciones a sistema educativo. Y expropiar o alquilar edificios que sean usados para ampliar la capacidad educativa. Avancemos en un proyecto que podríamos llamar “Luna de Avellaneda”, como la película argentina.

Las organizaciones de barrios y zonas rurales debieran ser protagonistas de la elaboración y puesta en práctica de las medidas necesarias. También las organizaciones juveniles. Los jóvenes son los más aptos para ayudar a otros jóvenes. Alumnos y docentes saben lo que pasa en su lugar. La lucha por una educación pública, gratuita y de acceso igualitario es una de las formas de que esos niños y jóvenes no se afecten psicológicamente. Que antes de la presencialidad los jóvenes trabajen para una presencialidad y virtualidad de excelencia. Para eso hace falta dinero y ellos lo exigirán. Los conservadores de la dependencia argentina quieren que los jóvenes no vean la realidad. Impulsemos su natural espíritu de cambio. Que la vean y la cambien. La socialización no es juntarse para tomar cerveza. Es ver la realidad social e intentar cambiarla. Es comprometerse con los cambios necesarios. La felicidad de los jóvenes estará en esa lucha.

La Escuela-Club de Enseñanza, Deporte y Esparcimiento, de proximidad a los lugares de vivienda y trabajo, estatal, pública y gratuita y vinculada a los centros de atención primaria de salud debiera ser el modelo estratégico. Empecemos a caminar en ese sentido. Con los jóvenes, con los padres, con los docentes.

A MODO DE EPÍLOGO

Los conservadores del modelo de dependencia, entrega nacional y miseria para el pueblo impulsan el individualismo del sálvese quien pueda. Y que el pueblo sufrido se las arregle.

Pero la batalla contra la pandemia, que afectará como siempre a los más pobres social, sanitaria y económicamente, es una guerra cuya arma es la solidaridad activa.

La pandemia nos impone suspender la presencialidad. En ese lapso estudiemos como hacer posible la vuelta. Que los padres, los docentes y los alumnos observen lo que pasa, discutan lo que pasa, piensen y debatan sobre lo que pasa, para exigir los cambios necesarios para una educación mejor en la vuelta.

“La vieja lógica rezaba: quiero ser feliz, los demás no me incumben. La nueva lógica: quiero ser feliz, pero el mejor camino es actuar de forma que los demás sean dichosos. Entonces también lo será. En cada uno de nuestros actos debemos pensar en la colectividad, en la victoria general, en el éxito de todos. Por ello es repugnante ver al avaro, al egoísta que trata de acumular y acumula para sí, olvidando que, por ese camino, en lugar de alegrías, cosechará en ciertos casos infortunio.”

La colectividad y la educación de la personalidad. A. Makarenko.