martes, 28 de agosto de 2018

APUNTES PARA UN PROGRAMA: DESARROLLO INDUSTRIAL, EDUCACIÓN TÉCNICA Y DEFENSA NACIONAL. LAS CINCO GRANDES RELACIONES.


APUNTES PARA UN PROGRAMA


DESARROLLO INDUSTRIAL, EDUCACIÓN TÉCNICA Y DEFENSA NACIONAL. 

LAS CINCO GRANDES RELACIONES.

Puntos industrialistas claves para una Defensa Nacional Patriótico-Popular, Integral e integrada.


Por Horacio Micucci

¿Qué tipo de industria haría falta?
Hay, al menos cinco contradicciones a superar en el desarrollo industrial argentino. Ello determinará también la amplitud y el contenido de la Educación Técnica que se promueva La cuestión integra aspectos conflictivos como la Educación Pública, el Desarrollo Industrial y la Defensa Nacional que sucesivos gobiernos (y éste en particular) han abandonado o se empeñan en destruir con sus políticas.

1.- Relación entre Industria y Agricultura
Industrializar no significa abandonar la agricultura. Todo lo contrario, exige también, hacer real la propuesta de: Reforma agraria con un millón de chacras mixtas con campesinos propietarios.
Además, deberá atenderse a la comercialización de sus productos.
Decía el General Perón en sus primeros años:
“Es indudable que una coordinación acertada de las operaciones de comercialización e industrialización es también un factor fundamental en la valorización de los productos. Los chacareros saben lo que cuesta conquistar de la tierra un quintal de maíz. Y es penoso que cuando ese quintal de maíz ha producido la suma de diez pesos, vaya a través de los ferrocarriles o la hornalla de una fábrica o al pesebre de unos cerdos muriendo también en la misma suma. En cambio, una industrialización conveniente evita que ese quintal nacido en diez pesos muera en diez pesos, pues obteniendo de él todos los subproductos que contiene su valorización puede llegar hasta cuatro veces su precio primitivo. Con eso... puede mejorarse a productor, puede obtener mayor ganancia el industrializador y puede quedar un remanente para pagar mejor la mano de obra... Es menester realizar lo que la economía moderna exige: no exportar nuestro trabajo agrario, sino exportar los productos ya industrializados para que la riqueza de la producción y del trabajo queden en nuestro propio país.” (1)
Todo lo contrario al actual impulso de la primarización de nuestra economía, del extractivismo contaminante y depredador, de la destrucción del ambiente que es parte del patrimonio nacional, y la destrucción de nuestra potencialidad industrial.
La agricultura no debe ser contrapuesta al desarrollo industrial ya que produce materiales necesarios para la vida de lo más importante de las fuerzas productivas del país, que es la mujer y el hombre argentinos y, también, es fuente de materias primas para la industria. Entonces, es preciso desarrollar la industria sin abandonar la agricultura, y ayudar a tecnificarse a un millón de pequeños campesinos propietarios surgidos de la Reforma Agraria que termine con ese latifundio que impide el acceso a la tierra del verdadero productor agrario. La escuela técnica deberá apoyar la capacitación de la mano de obra de ese millón de chacareros propietarios surgidos de la reforma agraria necesaria.

2.- Relación entre Industria concentrada o diseminada: Grandes empresas estatales integrando a PYMES e industriales verdaderamente nacionales.
Aquí aparece la necesidad de contemplar la defensa nacional. Se presentan varios prototipos industriales posibles.
¿Una Industria grande y centralizada (¿cómo el pino, que crece rápido y alto pero que es frágil ante una tormenta?). Desde el punto de vista de la Defensa Nacional este prototipo es difícil de defender ante un ataque externo a una Argentina Independiente. Ataques aéreos a grandes centros industriales localizados y concentrados podrían colapsar a Argentina rápidamente.
Una alternativa sería una industria descentralizada, pequeña y diseminada, como el césped, que si se lo quema siempre queda una porción capaz de volver a crecer.  Ésta es una mejor alternativa para la defensa nacional pero no permite desarrollos que respeten escalas adecuadas.
Una respuesta superadora podría ser, entonces, un modelo combinado de industria diseminada que incluya centros de mayor escala. Una industria como el hongo, que se disemina debajo de la tierra y tiene algunas setas que afloran al exterior. Este último prototipo “tipo hongo” combina la necesidad de la escala, con centros mayores, unido a lo diseminado que es menos vulnerable a una agresión (pensado desde la Defensa Nacional). Del mismo modo podría pensarse la producción de energía. La combinación de la energía del petróleo y el gas con las fuentes alternativas (eólica, solar, de mareas, atómica, etc.), diseminadas según las características regionales, podría ser la solución. De manera que pueda impedirse que la caída de un punto frágil de la red energética produzca un “apagón energético” general. Todo lo anterior significa verdadero federalismo.
Se deben tener en cuenta e integrar a las PYMES, por lo anterior, porque son grandes empleadores, en conjunto, y son un aporte a la lucha contra la desocupación. Significan no menos del 68% del empleo argentino.
La Educación técnica que se promueva debe, entonces, extenderse por el país, alcanzar al conjunto de la población en sus distintas áreas y combinar técnicas simples con avanzadas y necesidades nacionales con particularidades locales.

3.- Relación entre Industria pesada e Industria liviana.
Con centro en la industria pesada (que es clave para la independencia y es productora de medios de producción) se debe desarrollar la liviana, que produce los elementos esenciales para el sustento para el ser humano (principal elemento de las fuerzas productivas). La Industria liviana, además, producirá una mayor ampliación del capital, que puede luego ser reinvertido en el desarrollo de la industria pesada que, a su vez, es base de la independencia y control del ciclo completo de la esfera productiva. La educación técnica debe contemplar contenidos que responda a las necesidades tanto de la industria pesada como de la liviana.

4.- Relación entre Industria de los grandes centros urbanos y la del interior.
Esto implica un verdadero desarrollo federal de autonomía local e integración nacional. Se corresponde a un país de desarrollo armónico sin áreas más oprimidas dentro de un país oprimido, indefenso y dependiente en general.
Federal y no unitario.
La política actual en el plano de lo impositivo, coparticipativo e industrial es cada vez más unitaria. Será necesaria una logística adecuada para favorecer el desarrollo industrial (y agrícola) del interior. Implica combinación de camión, ferrocarril y barcos y su producción. Y el avión como transporte de cargas y personas.
Esto incluye el desarrollo del transporte polimodal para favorecer a la industria y la producción agrícola más alejada, combinando el transporte automotor, con el ferrocarril y el transporte marítimo, fluvial y aéreo.
Entonces la logística y la mano de obra para la construcción y el manejo camiones, trenes, barcos y aviones debe ser incluida entre los contenidos de la escuela técnica.
Desde ya, esto implica la capacidad industrial, que tuvimos y aún conservamos en parte, de fabricar automotores, trenes, barcos y aviones.
La lucha por conservación de lo que resta de la Industria para la Defensa, del desarrollo científico y tecnológico, de los centros de investigación y docencia, es parte de este camino.
La defensa de la Universidad pública y, en general de la escuela pública (hoy cuestionada por este gobierno y anteriores), de Fabricaciones Militares y, en este momento, del Astillero de Rio Santiago son caminos previos necesarios e insoslayables.

5.- Relación entre desarrollo industrial y Defensa Nacional.
También en la defensa nacional el hombre es más importante que el arma. El General Vo Nguyen Giap que comandó las tropas vietnamitas que derrotaron a los franceses en la Batalla de Dien Bien Phu y luego a los norteamericanos, sostenía esto. (2)
Todo lo que contribuya al bienestar físico e intelectual del hombre argentino es clave para una Defensa Nacional Patriótico-Popular Integral e Integrada (3), que siga el ejemplo de 1806 y 1807 y de nuestra Guerra de la Independencia, integrando a oficiales y suboficiales profesionales con un pueblo preparado para la Defensa Nacional. También lo será para la reconquista indispensable de nuestras Malvinas y mares e islas colonizadas por el imperio británico, para lograr muestra integridad territorial completa.
Pero Defensa Nacional no es sólo tener balas, barcos, aviones y cañones (condición necesaria pero no suficiente). También es industria para la Defensa de la Patria y el Patrimonio Nacional.
Desarrollos y multiplicación de ejemplos como el Astillero de Río Santiago (hoy atacado por una política que quiere “dinamitarlo” y que continúa siendo estatal por la lucha de sus obreros) son claves para la industria naval, la construcción de una Flota Mercante del Estado, marítima y fluvial y el control de la riqueza pesquera. También lo es el control de toda la cadena productiva del petróleo, desde el subsuelo al surtidor. Lo anterior es indispensable para recuperar Malvinas y para repeler toda agresión externa.
Lo mismo ocurre con el desarrollo de una química pesada, petroquímica y farmacoquímica. Esto es base, por ejemplo, para una política independiente de medicamentos, accesibles al pueblo (y a las tropas de unas Fuerzas Armadas que no sean reducidas a mera policía interior, como ahora se pretende). El antibiótico fue secreto de guerra de EE.UU. hasta 1945. Esa fue la base del predominio de la industria farmacéutica estadounidense posteriormente.
Estas áreas deberán, entonces, ser contempladas en la formación técnica necesaria, en la investigación científica básica, aplicada y en el desarrollo tecnológico de punta de organismos y centros universitarios, combinados con la actividad productiva en las Industrias del Complejo Estatal en áreas estratégicas  (petróleo, gas, energías renovables, aparatología médica de avanzada, medicamentos indispensables, comunicaciones, informática de punta, química pesada, etc.), en los sectores claves para la Independencia de toda dominación extranjera, que permita el desarrollo de un verdadero empresariado nacional con objetivos no contrapuestos a los intereses del Pueblo y de la Patria. Un empresariado distinto de aquel que, hoy mismo, intermedia y lucra con la dependencia argentina, entrelazado con los latifundistas, asociados, juntos, a distintas potencias que luchan por la tajada de la rapiña nacional, autores y promotores de viejas y nuevas corrupciones para utilizarlas como vía de acumulación y base social de la dependencia argentina.
Argentina es como un embudo: por arriba entran ingresos económicos. Por el pico de abajo sale poco o casi nada para el Pueblo. Este embudo de Argentina dependiente tiene, en sus costados, infinidad de agujeros por los que drena líquido: intereses de una deuda externa eterna e impagable, la renta de latifundistas parasitarios que oprimen al campesino productor y que paga toda la sociedad en sus compras diarias, sobrefacturación de importaciones por monopolios extranjeros, subfacturación de exportaciones por los mismos monopolios, retención en el exterior de los dólares de los monopolios exportadores, etc. etc... Y hasta coimas y sobreprecios. No sólo en obra pública. También en el petróleo, por ejemplo, con precios “legales” por barril en boca de pozo más de tres veces superiores a los costos internos.  Ese es el verdadero Déficit.
Monopolios extranjeros producen en Argentina el 64% del PBI, mientras que en Brasil es sólo el 24%. Esa es una de nuestras “patologías”

Ese Programa Industrialista no debe ser un papel escrito más, y nunca cumplido. No debe ser un buen deseo. O una aspiración inalcanzable.
Es preciso, desde hoy, que patriotas y luchadores populares se unan para iniciar ese camino; que pasa en este momento por impedir esta política de ajuste al pueblo, productora de pobres de toda pobreza, del desguace nacional, de la indefensión patria.
Como desde las calles del Buenos Aires de 1806 y 1807 se llegó al 25 de Mayo de 1810 y a los campos de Ayacucho y Tumusla, desde las calles de la lucha contra la dependencia, la entrega y la destrucción de la Argentina Científica, Tecnológica y Agroindustrial debe llegarse a un nuevo 9 de julio.
Un camino para hacer realidad el Acta de nuestra Independencia: “Independientes de toda dominación extranjera”.

1.  Otegui, José María. El General Perón fundador de las Escuelas Fábrica y de aprendizaje. Editorial FAC. Buenos Aires. 1982.
2.  Giap, Vo Nguyen. El hombre y el arma. Ediciones La Rosa Blindada. Buenos Aires. 1965.
3.   Micucci, Horacio. Resumen de la presentación efectuada en la Universidad Nacional de San Martín el 28 de julio de 2018. Defensa Nacional: Críticas y Propuestas.

martes, 29 de mayo de 2018

CARTA ABIERTA al Sr. Presidente Macri en el Día del Ejército Argentino


CARTA ABIERTA al Sr. Presidente Macri

Al Sr. Presidente Macri, en el Día del Ejército Argentino:

 

ARGENTINA, 29 de mayo de 2018
Al Sr. Presidente Macri, en el Día del Ejército Argentino:
Sr. Presidente Macri
De mi mayor consideración

¿Usted quiere reducir las Fuerzas Armadas a una Policía interior?
¿El papel de las FFAA sería, para Usted, defender una política de entrega del patrimonio nacional, de sumisión nacional y de indefensión nacional, contra el pueblo y los patriotas que se oponen a ella? ¿Sería defender la desindustrialización argentina, la primarización de su economía, la conciliación con las distintas potencias que se disputan el mundo, la destrucción de lo que queda de su desarrollo científico y tecnológico, el endeudamiento usurario, la destrucción de lo que queda de la Industria para la Defensa, la destrucción del Astillero de Rio Santiago?

Cuando Usted se refiere al mar sólo habla de la Prefectura.
¿Es porque no sabe para que es necesaria la Armada?
¿O es, directamente, para conciliar con los ingleses que usurpan nuestras Malvinas, cumpliendo a raja tabla los Acuerdos de Madrid y Londres, que impiden la existencia de nuestra Defensa Nacional y que firmó el ex presidente Menem?
¿O es porque, para Usted, es algo incomprensible la defensa del patrimonio marítimo argentino de la rapiña de las potencias?
¿O es porque ni siquiera comprende la importancia estratégica del Atlántico Sur, de nuestro Mar, del Pasaje de Drake, de la proyección a la Antártida?
¿O es parte de los acuerdos de cooperación militar con el Imperio Británico -que usurpa nuestras Malvinas- y que su ministro de Defensa estaba negociando en Canadá cuando se produjo la dolorosa desaparición del Submarino ARA San Juan?. Desaparición que tiene mucho que ver con la Indefensión Nacional.

Argentina es un país con una parte de su territorio ocupado y colonizado por la potencia (y la prepotencia) británica, le recuerdo con respeto.
Y con una base militar de control aéreo de China, en Neuquén.
Y con una Flota de EEUU en el Atlántico Sur.
Desde las Malvinas usurpadas, en conjunción con la isla Ascensión y la Isla Diego García (en el Océano Índico) se controla el Pasaje de Drake, que permite la confluencia Atlántico-Pacifico y se controla también la Confluencia del Atlántico con el Índico. Las Malvinas usurpadas son una pistola apuntando al corazón de una Argentina Independiente y con un pueblo con derechos sociales reales.
Todas las potencias se interesan en ello. Disputan y disputarán por ello. Y allí residen una parte de nuestros peligros y amenazas. ¿Usted cree que no tenemos Hipótesis de Conflicto o Hipótesis de Amenazas, como algunos dicen? Esas hipótesis exigen la necesidad de Fuerzas Armadas para ese objetivo. ¿No le sugieren nada las dos batallas navales que, en esa zona, disputaron las marinas británica y alemana, en la primera y en la segunda guerra mundial?.
Lea algo sobre el Almirante Guillermo Brown. Tal vez lo ayude.

El Ejército del Norte y el Ejercito de los Andes se conformaron con objetivos de Independencia Nacional. Se engendraron tempranamente en la Reconquista de 1806 y la Defensa de 1807.
Necesitamos una Defensa Nacional parte de un Programa para una Argentina Independiente de toda dominación extranjera, como dice el Acta de nuestra Independencia. ¿La recuerda Sr. Presidente?  

¿Usted cree que fuerzas extranjeras nos defenderán y por ello permite la presencia militar de EEUU en la Triple Frontera y ahora en el Norte, con la excusa de la lucha contra el narcotráfico?. Por lo que se ve, su gobierno no persigue el narcotráfico, más allá de pequeños “dealers de barrio”, en procedimientos destinados a la propaganda mediática.

Dijo Ud. en su discurso del hoy: "Necesitamos Fuerzas Armadas que dediquen mayores esfuerzos en colaboración de otras áreas del Estado, brindando apoyo logístico a las fuerzas de seguridad".
Sus palabras traen recuerdos. Recuerdan a la Doctrina de la Seguridad Nacional. Fue un concepto utilizado para definir ciertas acciones de política exterior de Estados Unidos, en el siglo pasado, tendientes a que las fuerzas armadas de los países latinoamericanos modificaran su misión para dedicarse con exclusividad a garantizar el orden interno, con el fin de combatir toda resistencia a la sumisión de esos países. ​La Hipótesis de Conflicto era el enemigo interior: el pueblo.
La aplicó el Dictador Onganía y sus sucesores Levingston y Lanusse. Y después el PROCESO. Y así estamos. Continuidad de políticas de Estado de dependencia nacional. Consiguieron destruir las chimeneas, parafraseando a la Sra. de Perón.

Una Doctrina de Defensa Nacional necesita identificar los conflictos y las amenazas posibles a un proyecto de Independencia Nacional. Se debe analizar el contexto internacional a fin de detectar aliados y adversarios de acuerdo con las hipótesis de conflicto que se manejan; se deben prever los recursos humanos y materiales necesarios, prepararlos previamente; etc. Prever para Proveer.

Pero Usted parece tener una visión equivocada del mundo actual. No existe el mundo de países respetuosos, sujetos a derecho. Es un mundo donde un puñado de potencias se disputan nuestra rapiña (a los países dependientes como el nuestro), entrando en guerras comerciales y, cada vez más, en conflictos militares, con los pueblos como víctimas. Es la tercera guerra mundial por etapas, dice Francisco.

Es necesario, como parte de la Defensa, conseguir la Seguridad Energética. ¿Lo hará con la segunda empresa petrolera por tamaño, en el país, PANAMERICAN ENERGY, mitad de los ingleses y la otra mitad de la estatal china CNOOC y de BULGUERONI, que explota en el Mar Caspio bajo la tutela de Putín?. Le sugiero que repase la historia del los Generales Mosconi y Baldrich.

Es necesario, como parte de la Defensa, conseguir la Seguridad Alimentaria de la población. ¿Lo hará con millares de hambrientos? ¿Cree que es suficiente lo que le aconseja el economista neoliberal Miguel Ángel Broda de mantener abiertos comedores comunitarios las 24 horas del día, durante siete días?.

También es necesaria la Seguridad Ambiental. ¿lo hará con una política que primariza nuestra producción, destruyendo y depredando al ambiente y sus habitantes? ¿lo hará con la ayuda de Megamineras inglesas y chinas?
Le sugiero leer la encíclica Laudato SI.

Techo, Tierra y Trabajo dijo Francisco.
Por eso es necesario un Programa de Defensa Nacional que sea parte de un Proyecto de Independencia Nacional. Un proyecto industrialista, que desarrolle el mercado interno (mercado es una palabra grata para usted, pero yo no hablo del mercado de la timba financiera).

Un proyecto que incorpore valor agregado a nuestras materias primas. Que integre la industria pesada a la liviana, que desarrolle la agroindustria. Y que permita la vida digna del pueblo. Porque, de los dos elementos que constituyen las fuerzas productivas de un país, las máquinas y el hombre que produce con ellas, el hombre es el más importante. En la paz y en la guerra.
Porque en él reside la verdadera Nación, al decir del Dr. Ramón Carrillo.

Esto hace que el Proyecto de Defensa Nacional sea parte de un Proyecto de Independencia Nacional que también incorpore los derechos sociales del pueblo. Del obrero laborioso. Del campesino dueño de tierra propia, parte del millón de chacras fruto de una reforma agraria necesaria. Del comerciante, del empresario verdaderamente nacional, de los científicos, de los intelectuales, de los artistas . En fin, del productor verdadero de la ciudad y el campo.
De aquel que defenderá esta Patria, diciendo esta tierra es mía, esta herramienta es mía, esta casa es mía, este trabajo y su producto son míos. Patria proviene de patrimonio, suele recordar el Dr. Julio C. González, eminente patriota al que Usted seguro no conoce...

Y no defenderán esta Patria, nuestra Patria, ni el usurero ni el rentista latifundista, ni aquel empresario que lucra con nuestra dependencia. Como nunca lo han hecho.

Sr. Presidente, dicen que Usted es poco emocional, poco sensible, porque es ingeniero. No lo creo. El Ingeniero Álvarez Condarco, por orden del General San Martín, recorrió los Pasos de Los Patos y Uspallata, haciendo planos minuciosos que servirían a la epopeya de Los Andes. Tengo la íntima convicción que el corazón del Ingeniero Álvarez Condarco vibraría y latiría más fuerte con los sones del Himno Nacional.
¿Siente Usted lo mismo en su corazón y en esas circunstancias, Sr. Presidente?.

Lo saludo con mi consideración más distinguida

Horacio Micucci
DNI 4644318

miércoles, 16 de mayo de 2018

Ante el Gran Acuerdo Nacional del presidente Macri los “Gran Acuerdo Nacional” anteriores...


RECUERDOS PARA EL PRESENTE

Ante el Gran Acuerdo Nacional del presidente Macri, los “Gran Acuerdo Nacional” anteriores...

Por Horacio Micucci

Se denominó Gran Acuerdo Nacional (GAN) a la propuesta política que dio a conocer en las primeras semanas de julio de 1971 el dictador Alejandro Agustín Lanusse (Dictadura Onganía-Levingston-Lanusse), ante el agotamiento de la llamada “Revolución Argentina” que encabezaba y en busca del acercamiento y subordinación de la dirigencia política de ese entonces.  
La propuesta despertó oposición entre los sectores más firmes de la lucha popular
Juan Domingo Perón, exiliado en España, rechazó la propuesta y organizó un frente político, el FREJULI (Frente Justicialista de Liberación Nacional).
El Gran Acuerdo Nacional y todo el trabajo de Lanusse tenían como eje lograr que Perón claudicase. Lanusse partía de una caracterización de Perón que repite en su libro (Protagonista y Testigo, Buenos. Aires., 1989),  y que se graficó en aquella frase de “no le va a dar el cuero para venir”, y le puso todo tipo de trabas, siendo la última el decreto que redactó Julio Oyhanarte – Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en los períodos 1958-1962 y 1989-1991 y, en 1989 Secretario de Justicia designado por el presidente Carlos Menem, aunque radical de origen– por el cual no podían participar como candidatos en las elecciones quienes no estuviesen en el país para agosto de 1972, cuando Perón estaba en España y no podía volver por los procesos pendientes. Perón resistía; concedía un poco, forcejeaba y volvía a conceder otro poco. Empleó una expresión muy gráfica entonces para referirse a esto cuando dijo que Lanusse quería “retorcerle el cuello a la gallina y que después ponga huevos”; como diciendo: “Yo en estas condiciones no voy a acordar”. Balbín empleó una expresión similar en una convención que hizo el radicalismo en 1972; dijo: “Quieren que negociemos cuerpo a tierra”.
Posteriormente (1980) asumido Viola para encabezar la dictadura después de Videla, se intentó un nuevo Gran Acuerdo Nacional. Era una reedición del GAN (Gran Acuerdo Nacional) de Lanusse, con el frigerismo (Rogelio Frigerio, abuelo del actual Ministro), el peronismo con Isabel proscripta, y fuerzas que habían apostado a la Dictadura de Videla, (como la dirección del PC). En cuanto a la UCR, integraría este acuerdo, o una oposición moderada. El objetivo era imponerle a la UCR una dirección afín al violismo. Sectores peronistas y radicales, en tanto, trabajaban la idea de un acuerdo radical-peronista para restablecer un sistema democrático. En definitiva –decían esos sectores– Balbín y la dirección del radicalismo debían definir: si preferían ser segundones en una dictadura fascista con un mascarón pseudodemocrático, u oposición en un parlamento democrático.
Aquí también la propuesta despertó oposición entre los sectores más firmes de la lucha anti dictatorial.
Posteriormente, en 2001, el entonces presidente Fernando de la Rúa adelantó a los banqueros que su gobierno estaba "definiendo los términos de un gran acuerdo nacional que sirva de base para implementar las reformas que faltan", y les reclamó confianza en su política, en un discurso que ofreció para declarar clausurada la versión 2001 de la Reunión Anual de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA).
El presidente Macri propone un nuevo “Gran Acuerdo Nacional” para aplicar el ajuste al pueblo, continuar la entrega del patrimonio nacional, reducir salarios y jubilaciones, aplicar un nuevo acuerdo con el FMI (que asegure el pago de la deuda ilegítima y usuraria contraída antes y ahora), la flexibilización laboral, profundizar la indefensión nacional, y entrar al mundo por la puerta de servicio. Y busca cómplices sumisos para ello.
Y para los que protesten propone la constitución de nuestras Fuerzas Armadas en una Guardia Interna (la teoría de la Seguridad Interior del dictador Onganía y de la segunda dictadura: donde el enemigo está adentro y son el pueblo y los patriotas que se oponen a la entrega.
"Creemos que el marco para un gran acuerdo nacional es el Presupuesto 2019", señaló Marcos Peña después de una reunión de gabinete en la Casa Rosada.
"Allí nos tendremos que sentar todas las partes, con una enorme apertura, generosidad y responsabilidad para no mentirle más a la gente, porque no podemos seguir pensando eternamente que la culpa es de otros", agregó el jefe de Gabinete, casi en tono autocrítico.
"Esta nueva situación, ese nuevo piso de confianza, se produce por dudas que se han generado por el compromiso del conjunto de la dirigencia argentina para llegar al equilibrio fiscal", argumentó el funcionario.
Este nuevo “Gran Acuerdo Nacional” es, entonces, para consensuar recortes presupuestarios y estar a la altura de las exigencias del FMI.
Estos planes de “Grandes Acuerdos Antinacionales”, para realizarse, no dependen solo de la voluntad de los que promueven la entrega y la sumisión nacional. Dependen también del pueblo y sus protestas (a menudo no tenidas en cuenta por los ajedrecistas de la política) y de las fuerzas patrióticas y democráticas, de todas las ideologías y creencias, dispuestas a oponerse y confluir en una amplia unidad patriótico-nacional y democrático-popular.

jueves, 26 de abril de 2018

REFORMA AGRARIA Y DEFENSA NACIONAL La tierra para el que la trabaja, un tema vital para la Defensa Nacional


REFORMA AGRARIA Y DEFENSA NACIONAL
La tierra para el que la trabaja, un tema vital para la Defensa Nacional

Por Horacio Micucci

Para los chinos, los ingleses, los estadounidenses, aprovisionarse de fuentes de alimentos es un tema de importancia en su seguridad nacional. Por lo tanto, el dominio de tierras en producción no es sólo una cuestión de negocios. Es un tema de seguridad nacional para esas potencias.
Es que el reparto definitivo de la Tierra obliga a las potencias imperialistas, al proceder a un nuevo reparto, a tender la mano hacia toda clase de territorios. El imperialismo genera inevitablemente la rivalidad de varias grandes potencias en la aspiración a la hegemonía, esto es, a apoderarse de territorios no sólo directamente para sí, sino también para el debilitamiento del adversario y el quebrantamiento de su hegemonía. Ninguna potencia deja de tener en cuenta el aprovisionamiento seguro de alimentos o de energía para sus ejércitos, porque tiene claro que, al final, la disputa será militar.

Se equivoca Macri. El mundo no está constituido por países iguales y razonables, “globalizados”, ("países serios", al decir de Carrió). Es un mundo de países opresores y oprimidos (como el nuestro). Con el agregado de que se acentúan los factores de disputa, entre las potencias, en todos los terrenos, incluso el militar.
En ese marco, es ilógico e irracional, sorprendente, escuchar decir que Argentina no tiene hipótesis de conflicto (o de amenazas, como se dice ahora). No hay Fuerzas Armadas para un proyecto de Argentina Independiente de toda dominación extranjera. Simplemente porque la política vigente es la de la entrega del patrimonio nacional y no el de una Argentina independiente. La Fuerzas Armadas no se constituyen en general. Se constituyen con un objetivo y de él dependen sus características organizacionales.

Argentina, como país dependiente, es objeto de extranjerización de sus tierras.
Mas de la mitad de sus tierras cultivables han sido extranjerizadas. Y, también, sufre la rapiña de sus riquezas y de territorios de importancia estratégica y militar (además de económica) como es el caso de nuestras Malvinas, islas del Atlántico Sur y mares aledaños.

El Italiano Benetton es el mayor terrateniente de Argentina con 950.000 hectáreas declaradas. El Ingles Lewis es otro terrateniente, con el agravante de que, en el paralelo 48, sobre la costa atlántica, tiene un aeropuerto del tamaño del Jorge Newbery de Ciudad de Buenos Aires. Y, valga la redundancia, con el agravante de que aviones de guerra de la base inglesa que usurpa y coloniza nuestras Malvinas pueden, en dos horas, aterrizar en ese aeropuerto y partir en dos a la Argentina continental.

Lejos de preocuparse, el presidente Macri veranea en las estancias del inglés Lewis. Es su amigo...

Le preocupan más los Mapuches que esta grave situación. Coherentemente con ello, mientras ocurría el desastre del ARA SAN JUAN, el Ministro Aguad estaba en Canadá, negociando un acuerdo de cooperación militar con Gran Bretaña, el usurpador de nuestras islas y mares atlánticos.

Nuestros gobiernos tienen una política de Defensa Nacional: es una política de indefensión.

Una verdadera política de defensa nacional es mucho más que balas y cañones. Es, además, Industria para la defensa (y desarrollo industrial estratégico) y no su desguace. Es desarrollo naviero (contradictorio con el abandono del Astillero de Río Santiago), es desarrollo de la energía atómica, es desarrollo de ciencia y técnica (y no destrucción del INTI), es desarrollo aeronáutico, es a volver a la concepción del General Mosconi en YPF y el petróleo, etc...
Es también asegurarse provisión de medicamentos (no extranjerización e importación de los mismos), con el desarrollo de un polo estatal de fabricación, siguiendo el camino de la EMESTA (Empresa de Medicamentos del Estado) de Ramón Carrillo, Ministro de Salud en los primeros gobiernos del General Perón.

Y, por fin, es tener provisión segura de alimentos para el pueblo y para sus fuerzas de combate.

Es el concepto de Defensa Nacional Integral e Integrada, basada en un pueblo capaz de defenderse y con los elementos materiales para ello.

Desde esta última visión, tener un tercio de la población en pobreza es un tema que atenta contra una Defensa Nacional con mayúsculas. Y tener latifundios de la magnitud de los nombrados más arriba atenta, también, contra la defensa nacional. La propuesta de la Federación Agraria Argentina de crear un millón de chacras de campesinos propietarios es, en consecuencia, un tema de Defensa Nacional, para nuestro país. Sólo así se conseguirá poblar el territorio con quienes defenderán esa tierra contra toda agresión extranjera. Si para Juan Bautista Alberdi "gobernar es poblar", vale por extensión que defender el territorio es poblarlo de verdaderos productores que lo habiten y produzcan en él. Campesinos que accedan a la tierra como propietarios y no terratenientes que se quedan con la renta de tierra que no trabajan y que viven en lujosas mansiones, lejos de la producción.

Patria proviene de patrimonio, suele decir el Dr. Julio C. González.
En efecto, Patria es nuestro patrimonio en el sentido más amplio. Nación abarca constituir una comunidad estable de seres humanos formada históricamente, surgida sobre la base de la comunidad de lengua, territorio, vida económica y carácter psíquico, que se manifiesta en una comunidad de cultura. Defenderán su Patria ante toda agresión extrajera esos campesinos que hayan hecho realidad la consigna "la tierra para el que la trabaja". Campesinos que digan "esta es mi tierra, esta es mi casa, esta es mi Patria. Doy la vida por ella.".

China y otras potencias avanzan copando territorios fértiles.
Argentina ya está en el blanco de esas ambiciones.

“En un mundo poblado por casi 8000 millones de personas -cifra que no para de aumentar- las tierras agrícolas se transformaron en una prioridad estratégica. Inversores chinos e indios, e incluso fondos de inversión estadounidenses, compran donde pueden cada vez más hectáreas cultivables.”

“En la Argentina, Brasil, Ucrania, Francia, Australia o Nueva Zelanda, los chinos en particular -que tienen que asegurar la alimentación de casi 1400 millones de personas- adquieren todo lo que encuentran al alcance de la mano.”

“Los empresarios chinos cultivan en la actualidad diez millones de hectáreas de tierra fuera de sus fronteras, según Land Matrix, una organización que controla las adquisiciones de magnitud de tierras extranjeras en el mundo.”

“Hace seis meses, capitales chinos focalizaron su interés en Australia, en particular en la empresa S. Kidman, cuyas tierras agrícolas ocupan el 1% del territorio del país. Finalmente, la venta resultó bloqueada por el Tesoro del gobierno australiano, que la juzgó contraria a "los intereses nacionales".”

“¡Ningún problema! Los chinos invierten en Europa del Este (Rusia, Ucrania, Bulgaria) y hasta en Europa Occidental.”

“Hecho inusual, contrariamente a lo que sucede en África, donde la mayoría de los empleados de las plantaciones son nativos, cerca de 30.000 agricultores chinos fueron registrados en la localidad rusa de Birobidjan en 2014.”

“En el caso específico de la Argentina, Oro Esperanza Agro SA, que representa a los chinos de Chongqing Red Dragonfly Oil y Chongqing Grain & Oil Group Dazu Grain & Oil Purchase and Sales tiene 13.000 hectáreas de tierras cultivables.”

“Pero no sólo los chinos invierten en la Argentina. A través del grupo Almarai, Arabia Saudita posee 35.306 hectáreas de tierras agrícolas en el país desde 2011, mientras que Alkhorayef Group, del mismo origen, compró 200.000 ese mismo año.”

“Por su parte, el fondo de inversión norteamericano CalyxAgro (que representa a Pacific Century Group, TRG Management LP, Said Holding, Pictet Private Equity Investors, Solvia Investment Management, Louis Dreyfus Group) explota 9083 hectáreas desde 2007.”



Ante lo anterior, es lógico que no haga nada un gobierno cuyo Jefe de Gabinete es Marcos Peña Braun y su Secretario de Comercio se apellida Braun, Miguel Braun. De los Braun, Braun Menéndez, y Menéndez Behety, latifundistas del sur, socios en sus orígenes con los latifundistas ingleses de nuestra Patagonia. Y, también, que el presidente se llame Mauricio Macri Blanco Villegas y sea amigo del inglés Lewis...

jueves, 29 de junio de 2017

COMENTARIO BIBLIOGRÁFICO

LA RELIQUIA

Por Horacio Micucci


Como una gran panorámica, el suboficial podía ver pasar ante sus ojos los sucesos que condujeron al fracaso de los asesinos y, con especial detalle, los últimos instantes en la vida de ese superior por el que siempre sintió un odio extraordinario (...) Lo emparentaba con ese general de quien “La Reliquia” siempre repetía enfurecido: Vive como un sultán mientras sus hombres andan andrajosos y hambrientos”.
(Nota de HM sobre este párrafo del libro La Reliquia: Se refiere a la opinión Belgrano sobre Rondeau)


Hay distintas motivaciones por las cuales alguien lee un libro.
Entre otras, porque sigue un tema. Aún si se tratara de ficción.
Por placer, por su estética, por afinidad con el autor y sus ideas. O, todo lo contrario, porque discrepa con él y quiere conocer sus argumentos.
Ha salido una novela, titulada La Reliquia, que combina la historia argentina con la ficción. Su autor es Eduardo Mariano Lualdi.
Es su primera novela. En ella, la historia transcurre desde la colonia hasta el siglo XXI. En todo ese tiempo el General Manuel Belgrano sobrevive en dos centurias, como representación de la continuidad del proyecto de libertad e independencia pendientes desde 1810. Luego de la conmemoración del Bicentenario de la Revolución de Mayo es condenado a muerte por las clases dominantes de Argentina, con el objeto de terminar con las ideas que representa. Sobretodo aquella de “ni amo viejo ni amo nuevo, ningún amo”. Lo hacen para que nada se recuerde de eso. Para afirmar el presente de dependencia, de latifundio, de una Argentina rapiñada por distintos imperialismos. Para echar sal sobre las ruinas de Cartago, como hicieron los romanos, para que nada vuelva a germinar en esa tierra.
El General es condenado, pero disponen hacerlo por medio de una banda de asesinos. Ni siquiera de frente...
Un grupo de patriotas que conforma la “Logia de los Pérez” protegen a Belgrano aún a costa de sus vidas porque comprenden que se trata de la permanencia de sus ideales revolucionarios. Porque comprenden que se trata de eliminar, junto con el prócer, toda posibilidad de una Argentina independiente de toda dominación extranjera y de un pueblo soberano.
Hasta aquí, apenas lo que dice la contratapa del libro. Se trata de una ficción.
Pero... ¿Se trata de una ficción?
¿Cuántas cosas se han borrado del pasado argentino por las razones que plantea esta novela? Artigas fue reducido por Mitre a poco más que un bandolero de la Banda Oriental. Su Reforma Agraria del Estatuto de 1815, es casi desconocida. Belgrano, probablemente uno de los principales estrategas y tácticos de la Revolución de Mayo, uno de los intelectuales revolucionarios más destacados que comprendió la necesidad de un ejército para que la revolución triunfara, un Doctor devenido en General porque advirtió las necesidades de la Revolución, fue reducido a casi un ingenuo. Su abnegación rebajada a la candidez. Se “olvidó” el 12 de agosto como conmemoración de la derrota de la primera invasión inglesa en 1806. San Martín debió irse de América en las sombras porque, tempranamente, planeaban algo parecido a lo que esta novela cuenta... Las “desobediencias” de San Martín y Belgrano a órdenes contrarias a la Independencia, se borronean para que no cunda su ejemplo entre los militares... Se oculta que hubo militares españoles, como Álvarez de Arenales, pasados a la causa independientista... Y tantos hechos y patriotas más, sumidos en el olvido cuando no eliminados físicamente...
Una Argentina camuflada de estanque “pacifico” para ocultar el turbulento ¿pasado? de asesinatos, algunas veces públicos y muchas otras arteramente perpetrados. O el exilio, la “desaparición”... Y, lo principal, para ocultar las rebeldías populares, sus luchas, sus resistencias, sus puebladas...
Y esa “Logia de los Pérez”... ¿no expresa o simboliza a los que buscan denodadamente, reencontrar ese pasado, sus ejemplos, sus aciertos y errores, para cambiar el presente y construir otro futuro?.
Hay una ideología dominante que no es etérea. Es dura como un ladrillo pero, como un gas, se filtra por todos los intersticios. ¿Cómo explicar que no es frecuente que se comprenda que un revolucionario argentino no puede desconocer la única revolución que tuvimos? Más dura y penetrante deberá ser la ideología de los revolucionarios para reconstruir ese pasado y retomar banderas abandonadas u ocultadas...
Otto Vargas ha escrito: “nuestras posiciones actuales implican una crítica del pasado. No un simple desarrollo `natural´ del mismo, una mera continuidad. Por eso es tan importante conocer bien ese pasado, que siempre palpita en el presente, para saber qué es lo que ha sido o debe ser negado de él y, tal vez, sobrevive en nosotros. Esto implica no sólo una revisión teórica del pasado, sino también y principalmente, una crítica política del mismo”.
Hasta aquí la novela y las implicancias que incitan a su lectura. Pero ¿y el autor?...
Conozco a Eduardo ya hace unos veinticinco años. Hemos luchado juntos y con otros compañeros por mantener firmeza estratégica y una táctica que nos aproxime con éxito a los objetivos históricos que nos proponemos. Y sé de su profundo conocimiento de la historia, y su interpretación, para sacar conclusiones presentes... Sin relatos construidos a gusto, porque “la verdad siempre es revolucionaria”, como diría Romain Rolland...
Me sorprendió la salida de esta novela. La primera pregunta que me hice (y le hice a Eduardo) fue ¿de donde sacaste el tiempo para escribirla?
No es mi oficio el arte en general y la literatura en particular. Poco sé de estética literaria. Pero la prosa de Eduardo es muy elaborada, describiendo personajes, situaciones, imágenes... Muestran un estilo y un trabajo arduo. Dicen que en una obra hay diez por ciento de inspiración y noventa por ciento de transpiración. Me parece que es una obra “transpirada”... Pero no sólo literariamente... la obra destila la transpiración militante de Eduardo, sus conocimientos, sus ideas...
Yo diría que es imprescindible leerla. Para comenzar a conocer nuestra historia desde la forma amena, entretenida, de una ficción. O tal vez para discutirla y debatirla en grupo, en familia, en amistad...

Paracelso, allá por 1530, dijo que, quien no conoce nada, no ama nada. La lectura de esta historia tal vez ayude a conocer la Argentina y su pasado, para amar más a nuestra Patria oprimida (odiando, dialécticamente, a sus enemigos, porque no hay amor sin odio). Y, también, ayude a pensar caminos para liberarla aprendiendo de los ejemplos que han dado y dan el Pueblo argentino y su clase obrera... 

domingo, 18 de junio de 2017

PACTOS DE LA MONCLOA Y ACUERDOS PRE Y POST ELECCIONARIOS PARA ACORDAR EL AJUSTE

PACTOS DE LA MONCLOA Y ACUERDOS PRE Y POST ELECCIONARIOS PARA ACORDAR EL AJUSTE


Por Horacio Micucci


Desde hace un tiempo se escucha hablar a dirigentes varios de la necesidad de un Pacto de la Moncloa para acordar el rumbo futuro.
Es decir; un ajuste pactado con acuerdo de oficialistas y opositores...

Los Pactos de la Moncloa (formalmente fueron dos, denominados Acuerdo sobre el programa de saneamiento y reforma de la economía y Acuerdo sobre el programa de actuación jurídica y política) fueron los acuerdos firmados en el Palacio de la Moncloa, el 25 de octubre de 1977, después de la muerte de Franco, tomando conocimiento y comprometiéndose a su desarrollo el Congreso de los Diputados dos días después, y el Senado el 11 de noviembre, entre el Gobierno de España de la legislatura constituyente, presidido por Adolfo Suárez, los principales partidos políticos con representación parlamentaria en el Congreso de los Diputados, con el apoyo de las asociaciones empresariales y el sindicato Comisiones Obreras (excepto algunas secciones sindicales del mismo) y el rechazo de la Unión General de Trabajadores (que finalmente lo firmaría) y de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), con el objetivo de procurar la estabilización del proceso de transición al sistema democrático, así como adoptar una política económica que contuviera la gran inflación.

En materia económica se reconoció, en esos Pactos, entre otras cosas, el despido libre para un máximo del 5 por 100 de las plantillas de las empresas, el límite de incremento de salarios se fijó en el 22% (con una inflación del 40%), se estableció una contención de la masa monetaria y la devaluación de la peseta (fijando el valor real del mercado financiero) para contener la inflación; reforma de la administración tributaria ante el déficit público, así como medidas de control financiero a través del Gobierno y el Banco de España ante el riesgo de quiebras bancarias y la fuga de capitales al exterior.

Es bueno destacar que ese Pacto no evitó la crisis en ESPAÑA como resultado de la crisis mundial y que provocaría el surgimiento del movimiento de los indignados.

Es obvio el parecido de los Pactos de la Moncloa con el ajuste que se aplica y se quiere profundizar en Argentina.

Los que quieren un Pacto de la Moncloa para Argentina, no confiesan que quieren un ajuste similar, que ya están aplicando. Y quieren que el pueblo se someta a ese ajuste de manera silenciosa. Con complicidad general...

¿Qué les parecería, señores, si en lugar de ajustar salarios, jubilaciones y pensiones, dejamos de pagar el precio de 67 dólares el barril de petróleo a los monopolios internacionales radicados en el país cuando el precio internacional oscila entre 45 y 50 dólares en barril?
Único caso en el mundo en que se paga más que el precio internacional.
Dejar de pagar ese sobreprecio sería muy importante si se tiene en cuenta que el costo argentino del barril de petróleo no supera los 20 dólares el barril. Podríamos ahorrarnos unos 6.000 millones de dólares al año.

¿Y si les cobramos impuesto a las ganancias y bienes personales a los beneficiarios de las LEBAC que ganan 25% anuales en dólares (único caso en el mundo de ese rendimiento financiero)?.

¿Y si se hace una Reforma Agraria para crear un millón de chacras de campesinos propietarios para los jóvenes, los pueblos originarios y los campesinos que trabajan en realidad, la tierra?. ¿No sería aquello de la tierra para el que la trabaja, de los primeros gobiernos del General Perón?

Empezaríamos a ahorrarnos millones de dólares de renta terrateniente, que repercuten en los precios de alimentos que compramos todos los días, que benefician en gran medida a latifundistas extranjeros... como el inglés Lewis, amigo del actual Presidente y al que el Gobierno anterior otorgó un aeropuerto en el paralelo 42 donde pueden desembarcar los ingleses que ocupan Malvinas en 2 horas, para partir en dos la Argentina continental.

¿Y si pactamos disminuir la ganancia de los monopolios de distribución e hipermercados que pagan al productor agrario diez o veinte veces menos que el precio de venta en la góndola?.

¿Y si dejamos de pagar la deuda externa usuraria, ilegítima y fraudulenta? ¿Porqué no hacer un "Pacto de la Moncloa" para eso?

¿Qué les parece señores si hacemos un Pacto para cumplir con lo propuesto por el Papa de: Techo, Tierra y Trabajo?

Seguro que no es ese el Pacto que andan proponiendo...