martes, 21 de junio de 2016

Sumisión nacional mientras se duerme con el enemigo... ¿TODO TIENE QUE VER CON TODO? Por Horacio Micucci

Sumisión nacional mientras se duerme con el enemigo...

¿TODO TIENE QUE VER CON TODO?

Por Horacio Micucci


El jueves 30 de enero de 2014, el diario La Nación publicaba:
“En una decisión que resultó una virtual puñalada al orgullo de muchos italianos, Fiat, la famosa casa automotriz creada en 1899 en Turín por la familia Agnelli, símbolo por excelencia de la industria italiana, anunció ayer no sólo que ya no tendrá ese nombre, sino también que abandonará Italia, al trasladar su sede social a Holanda, y la fiscal, al Reino Unido.”
“Desde principios de enero con el control del 100% de su socio norteamericano Chrysler, desde su cuartel general de Turín, Fiat anunció el nacimiento de un nuevo coloso: Fiat Chrysler Automobiles, "FCA", séptimo grupo automovilístico mundial, cuyas acciones pasarán a cotizarse en Nueva York y en Milán. `Esperamos estar cotizando en Nueva York antes del 1° de octubre, estamos trabajando´, dijo Sergio Marchionne, CEO de Fiat y presidente y CEO de Chrysler Group, de Detroit.”
Más tarde, el 3 de agosto de 2014, la Asamblea General de Accionistas de Fiat aprobó en Turín la fusión con Chrysler, tras haber adquirido la totalidad de sus acciones, para formar con ella la nueva Fiat Chrysler Automobiles (FCA). Hasta aquí, la decisión era fácil pues con su asociada (adquirida) estadounidense, Fiat consigue el volumen de supervivencia necesario y se convierte de verdad en un grupo global.
El problema es que la votación a favor dispuso además el traslado de la razón social a Ámsterdam, y de la sede fiscal a Londres. En definitiva, el alejamiento de Turín del centro de decisión de la compañía, 115 años después de su fundación.
Algunos opinan que, obviamente, el tema de las sedes responde a temas fiscales, pero destacan que Fiat, al integrarse en Fiat Chrysler Automobiles (FCA) ha logrado que precisamente Chrysler haga rentable al grupo, a excepción del Fiat 500 y en menor medida el Panda. Podrían haber puesto la sede en un paraíso fiscal dentro de Estados Unidos, Delaware por ejemplo. No se ha colocado allí la sede para que el “poder” siga estando en Europa. Y especialmente en Londres y Holanda.
En Argentina, el representante de FIAT es Cristiano Rattazzi, que encabeza la empresa IVECO. El VLEGA (acrónimo de Vehículo Liviano de Empleo General, Aerotransportable) Gaucho es un vehículo militar desarrollado por los ejércitos de Argentina y Brasil. Actualmente sólo operado por Argentina.
Se rumorea que la fabricación de ese vehículo quedará en manos de IVECO.
Lo que no es rumor es que el Ministro de Energía Aranguren proviene de la Anglo Holandesa SHELL y que tiene acciones en esa empresa. Un caso típico de incompatibilidad entre un cargo público y los intereses personales de los funcionarios.
En síntesis: FIAT italiana, se fusiona con Chrysler, y traslada sus sedes a Holanda y Londres y, mientras tanto, el columnista Carlos Pagni, el 23 de mayo de 2016, escribía en La Nación:
“Es difícil calibrar el factor Macri en esta elaboración. ¿Es una dócil materialización surgida de la probeta posmoderna de Peña y Durán Barba? ¿O ese dúo sólo pone en un pentagrama la música que tararea un jefe personalista, prepolítico, que logró estilizar una cultura de poder capaz de cruzar el mar desde Calabria y fue aprendida, casi sin hablar, en la mesa de Franco Macri?”.
Lo de Calabria viene por el origen italiano de la familia presidencial. Algunos dicen que, de chicos, Scioli y Macri jugaban juntos por el origen común de los capitales de sus familias. Recientemente el periodista Pagni ha hecho referencia a ese origen de manera reiterada, cuando escribe sobre ambos.
¿Habrá expresiones pragmáticas, en este nuevo gobierno, de sectores italianos en alianzas económicas con ingleses, holandeses y otros europeos, dónde el padre de Mauricio, Franco Macri, viene de intensas relaciones con los chinos?. Recordemos que Macri (padre) fue mediador en las compras de ferrocarriles a ese país durante el gobierno anterior y que reconoció haber cobrado jugosos porcentajes. Y que era kirchnerista...
¿Será éste el transfondo de la amistad de Mauricio con el magnate inglés Joe Lewis que tiene un aeropuerto, del tamaño del Jorge Newbery de Buenos Aires, en el paralelo 42 (otorgado por Garré-Kirchner) y al que Macri podría autorizar otro en cercanía de Lago Escondido, del que se adueña en sus latifundios dicho magnate inglés? Lo grave de estos aeropuertos en manos inglesas es que aviones provenientes de las Malvinas colonizadas (y militarizadas por el ocupante) podrían aterrizar en dos horas en Argentina continental y partirla en dos.
¿Será éste transfondo, la razón por las cuales Macri hace renacer el “paraguas de soberanía” que inventó un diputado inglés, en 1977, en las negociaciones con Martínez de Hoz, y que permitía que, mientras los británicos ocupaban nuestras Malvinas, nosotros les diéramos apoyo logístico con viajes aéreos, correos, etc.? Es decir, lo mismo que se proponen repetir ahora. No debe olvidarse que, después de 1977, el paraguas de soberanía ya había sido reflotado por Menem y sus relaciones carnales, sin ningún beneficio para Argentina.
Lo anterior, coexiste con la base militar concedida por el kirchnerismo a China en Neuquén y la nueva base china en San Juan. El macrismo no se atreve a parar la construcción de esa base que está dentro del paquete chino “heredado” porque incluye también grandes proyectos de inversión que la gestión macrista necesita para reactivar la economía.
O tal vez no quiere hacerlo porque es parte de su “integración al mundo”... en condiciones de dependencia: Argentina en una mesa de retazos... Por eso no debe extrañar el viaje de la Ministra Malcorra a Rusia. El diario La Nación decía el 12 de abril de 2016:
“Diecisiete días después de que el presidente norteamericano Barack Obama visitó la Argentina, el gobierno de Mauricio Macri dará hoy una fuerte señal a Rusia con la intención de relanzar la "alianza estratégica integral", y buscará así profundizar con Moscú el intercambio comercial, político y de inversiones.”
La rapiña generalizada, y la introducción de la disputa militar de las potencias en la Argentina Continental, en un área geoestratégica como es el Atlántico Sur amenaza nuestra integridad territorial (ya incompleta con la ocupación de Malvinas y áreas marítimas argentinas y sus riquezas), y pone en riesgo de balcanización o libanización el futuro de los argentinos.
¿El renacimiento del “paraguas de soberanía” con los ingleses tendrá relación con una política que, con despidos petroleros y tarifazos de servicios (Aranguren mediante), deje despoblada (e inerme) a la Patagonia Argentina, lista para ser ocupada o rapiñada en una nueva entrega como fue la del patrimonio nacional privatizado y extranjerizado por Menem?
El 20 de junio, Macri, al filo del 9 de Julio, no habló de la independencia. Dijo que con él “volvimos al mundo”, y su objetivo es “el progreso”. Para él, pagarle a los buitres sin investigar esas deudas ilegítimas, es volver al mundo. Y el “progreso” es la entrega del patrimonio nacional que viene atada a “la lluvia de dólares”, y la bicicleta financiera de la devaluación y el blanqueo... que seguro favorecerá a algunos delincuentes, algunas de cuyas tropelías estamos viendo por los medios de comunicación.
La opinión pública se escandaliza con las muestras de los negociados de Obra Pública, negocios narcos y otras yerbas que son lo que emerge de la crisis que dejó el kirchnerismo para conformar un nuevo grupo de empresariado de intermediación beneficiario de la dependencia nacional. Algunos beneficiarios son amigos del actual presidente; por eso en las entrañas del PRO hay sectores que no quieren ir mucho más allá. Es que no fueron muy distintos los orígenes de los Bulgheroni (socios de ingleses y chinos en PANAMERICAN ENERGY y de Putin en el Mar Caspio) o de los Macri.
Por eso, tal vez, la única salida que se les ocurre es que la Nación pague la crisis, que dejan sus antecesores, con un ajuste descomunal a la espera de préstamos y dineros que se pagarán con nuevas entregas, rociadas de nuevas coimas, escondidas en nuevas “criptas” o en paraísos fiscales de clima tropical...
Mientras tanto los acuerdos de Londres y Madrid siguen vigentes como estuvieron vigentes en todos los gobiernos anteriores...
Nuevos caminos para el encuentro de patriotas y luchadores del pueblo deben construirse, para no repetir caminos trillados como los que recorrieron y recorren los que se fueron y los que han llegado.

martes, 14 de junio de 2016

LA REFORMA UNIVERSITARIA: 1918 – 15 DE JUNIO – 2016. Hacia el Bicentenario de la Declaración de la Independencia

LA REFORMA UNIVERSITARIA
1918 – 15 DE JUNIO – 2016
Hacia el Bicentenario de la Declaración de la Independencia de toda dominación extranjera

Por Horacio Micucci

Hace tiempo George Orwell escribió: “Quién controla el pasado controla el futuro y quién controla el presente controla el pasado”.
Parece pertinente disputarle, a quienes controlan el presente, el control del pasado para recuperar el futuro de nuestro pueblo y nuestra Nación. No me refiero al actual gobierno sino, más en general, a los sectores económicos y sociales que han sido causantes y beneficiarios de las políticas de hambre, entrega y sumisión nacional.
No queremos, entonces, a hacer un mero homenaje o recuerdo a aquel movimiento estudiantil de 1918. Queremos aprender del pasado. Recordar lo que nos quieren hacer olvidar.
Queremos hablar de la actualidad de aquel movimiento que fue, hace 98 años, la Reforma Universitaria. Que no fue un hecho aislado, sólo universitario. Tuvo un contexto del cual no se puede separar.
Eran las épocas de la revolución Mexicana con los líderes agrarios como Pancho Villa y Emiliano Zapata y la Revolución Rusa de 1917. Eran las épocas de fines de la primera guerra mundial que había puesto de manifiesto el fracaso del modelo liberal oligárquico de la Generación del 1880, evidenciando nuestra dependencia nacional, similar a lo que pasa hoy y donde un joven coronel Mosconi comenzaba su lucha por la independencia energética.
Eran épocas de auge de luchas obreras desde 1917 a 1922. La semana trágica y La Patagonia rebelde. Dicho sea de paso Vasena era representante de los ingleses dueños de la empresa con la que se inicio el conflicto y ancestro del Krieger Vasena, ministro de Onganía. Y en la Patagonia había terratenientes de nombres tradicionales y otros eran ingleses en una situación similar a la de hoy donde la extranjerización de la tierra hace que Benneton sea dueño de un millón de hectáreas en la Patagonia. Y el magnate inglés Lewis sea dueño en el paralelo 41 de un aeropuerto de tamaño del de la Ciudad de Buenos Aires. Inglés Lewis que obtuvo el permiso para construir su aeropuerto en el Gobierno anterior y, cuya notoria amistad con el actual presidente puede hacerle obtener otro en cercanías de Lago Escondido, en la cordillera, dándole la capacidad para permitir el aterrizaje de aviones de guerra provenientes de las Malvinas colonizadas por los británicos, dividiendo a la Argentina continental en dos.
Era la época del ascenso al gobierno del Yrigoyenismo (que simpatizaba con ese movimiento estudiantil).
Las banderas de la Reforma del ´18 eran la democratización de la enseñanza, la libertad de cátedra, la docencia libre y las cátedras paralelas, la periodicidad en las cátedras con concursos públicos, la asistencia libre y la gratuidad de la enseñanza, la participación de los estudiantes en el gobierno, la autonomía universitaria como método para independizarse de las oligarquías que detentaban el verdadero poder del estado en Latinoamérica, la profundización de la investigación con método científico, la comunicación con la sociedad a través de la vinculación de la universidad con el pueblo.
Y este movimiento y estas consignas se extendió a toda América, preocupando y enfrentando a las oligarquías nativas.
Pero cuando vemos hoy el estado de nuestras universidades, de nuestra educación podemos concluir que la Reforma quedó inconclusa.
Vemos hoy, detrás de un supuesto ingreso irrestricto, limitación económica, ingresos restrictivos, cupos de ingreso expresos o solapados con la excusa del ingreso de los mejores. Pero lo más notorio es que mayorías de los sectores más empobrecidos ven imposibilitado el acceso a la educación. El derecho a la educación en todos los niveles es letra muerta en la realidad. No ingresan los que quieren, ingresan los que pueden. Y persisten los que tienen condiciones económicas para afrontar el gasto.
Muchas veces la libertad de cátedra (cuyo fin era que no hubiera discriminación ideológica en los contenidos) ha sido usada para su contrario: la existencia de cátedras que son manejadas como feudos convertidas en filtros donde quedan los estudiantes atrapados en su intento de avanzar en las carreras. Otras veces elecciones supuestamente democráticas quedan desvirtuadas por trenzas y acuerdos espurios de intereses mezquinos. Decae la investigación por carencia presupuestaria y cuesta encontrar vinculaciones con las necesidades nacionales y populares. Se deforma esa vinculación con servicios para grandes empresas, que no son de interés nacional, para conseguir fondos que regatea el presupuesto nacional.
Se ha puesto de moda demostrar la ignorancia de los alumnos con listados de preguntas, “multiple choice”, del tipo de los concursos televisivos que arruinan nuestra diaria existencia. Estamos en desacuerdo con ese mecanismo de evaluación carente de rigor científico, y equivalente a medir conocimientos con crucigramas. Desafiamos a quienes postulan acríticamente eso a someterse a un cuestionario elaborado por nosotros. ¿Qué sabrán muchos de ellos en historia sobre el general Álvarez de Arenales, verdadero artífice de las sublevaciones del Alto Perú y de la Guerra de Republiquetas?. ¿Cuántos profesores de Economía o de historia podrían hablarnos del Estatuto de 1815 del General Artigas que dividía la tierra en fracciones de dos leguas por dos leguas y media para dársela en propiedad a los más pobres empezando por los negros, indios y mestizos, o sabrán algo de la tesis doctoral de Mariano Moreno en Chuquisaca sobre la Mita y el Yanaconazgo?. ¿Cuántos conocen la realidad de pobreza y de pobreza extrema de la mayoría de los argentinos?
Es que desde hace muchas décadas el carácter mismo del examen está cuestionado como método de evaluación. Hoy, en la pedagogía avanzada, la clase tradicional es reemplazada por el modelo del taller participativo, que no establece sometimiento a las ideas del otro, con mayor grado de análisis crítico y en íntima vinculación con el experimento y la práctica y reconociendo la unidad dialéctica entre docente y alumno. Ya en los ´70 se cuestionaba el examen como el método de la zancadilla.
En China de Mao (no ahora que son tan imperialistas como yankis o ingleses) un ingeniero electrónico para obtener su grado debía armar una computadora, no dar un examen. Y este método era levantado como correcto aún por IBM en sus publicaciones. Ya Einstein despreciaba la concepción memorista cuando decía que recordar lo que estaba en los libros era un disparate. ¡Más aún en la época de INTERNET¡
En primer lugar no estamos de acuerdo con la teoría de la aristocracia de los inteligentes, con la selección de los mejores, con la teoría de la selección de los genios tan de moda. El homo sapiens tiene la misma capacidad intelectual desde que evolucionó en la faz de la tierra. La diferencia está en la capacidad de desarrollar sus aptitudes y la culpa de que esto no ocurra es del sistema social, que no da igualdad de oportunidades a todos, sometiendo a niños a trabajo embrutecedor, a mendigar alimentos y hasta a la prostitución.
Es cierto que un joven sabe hoy menos cuando ingresa a la Universidad, pero ¿de quien es la culpa? ¿De él? O de quienes ocultaron el conocimiento porque ese conocimiento cuestionaba el modelo de país. ¿Cómo se iba a enseñar que aspiramos a ser un país independiente de toda dominación extranjera si se anda en enjuagues con cuanta potencia existe?. ¿Como no se iba a desmalvinizar e incluso olvidar las invasiones inglesas de 1806-1807 si se anda y andaba en negocios con los que usurpan nuestro territorio? ¿O acaso no se les dijo a los jóvenes que la política era peligrosa no con palabras sino con una represión que tiene pocos parangones en la historia?. ¿O no se les dijo que la ciencia no servía para nada cuando se desactivaron proyectos de alta tecnología como el Misil Cóndor?. Hay culpables por acción u omisión de lo que no saben los jóvenes.
En segundo lugar no estamos de acuerdo con la limitación porque viola el derecho inalienable de estudiar y aprender. Pero no sólo por eso. También porque una Argentina independiente con bienestar popular necesita más técnicos, más profesionales, más científicos. Y después viene la distribución en territorio. Porque resulta que como Alberdi dijo que gobernar es poblar se debe colocar los médicos antes, para facilitar la población del territorio (cuestión de defensa nacional). Y entonces, ¿sobran o faltan profesionales y técnicos?
Es una discusión más amplia la del tipo de matrícula. Es parte de la discusión de que tipo de país queremos. Qué proyecto, qué necesidades técnicas y científicas. Y qué presupuesto para eso.
Y digámoslo de una vez. Se limita en el ingreso y en las carreras para adaptarse a un presupuesto exiguo y a la carencia de un proyecto de Argentina Independiente.
Entonces tenemos una universidad de exclusión y de expulsión disfrazada de ingreso irrestricto, donde la exclusión se produce por las formas pedagógicas de enseñanza y evaluación, por la carencia de horarios para los que trabajan y más aún por la miseria de la mayoría que muchas veces no tiene acceso a la comida diaria.
Aquí hace falta un análisis científico, habida cuenta que la ciencia es necesaria para descubrir las verdaderas causas, desenmascarando las falsas apariencias. Tenemos una universidad limitacionista con presupuesto exiguo, por lo tanto con pocos docentes e investigadores con salarios de vergüenza y escasos medios que sólo podría atender a pocos estudiantes.
Todo repercute en la calidad de la investigación científica. No porque no podamos investigar y desarrollar conocimientos nuevos sino por que no nos dejan. La calidad de lo poco que hay, lo demuestra.
¿Y porqué todo esto? Porque no sólo la Reforma quedó inconclusa. También la Independencia de mayo de 1810 y julio de 1816 quedó inconclusa.
Dice la Declaración de la Independencia: “Independientes de toda dominación extranjera”. Y el patrimonio nacional es entregado a personeros de distintas potencias. Se rapiña el patrimonio nacional por métodos de todo tipo. Antes y ahora. Bolsas de dinero o depósitos off shore aparecen en artículos periodísticos. El actual Presidente de la Nación, el actual Presidente del Banco Nación o encumbrados funcionarios del gobierno anterior son noticia cotidiana.
Escuchar las voces de la Reforma significa entonces discutir un proyecto de país independiente con bienestar popular. Porque hubo dos líneas en el movimiento reformista: la de los que creyeron que bastaba sólo con la reforma universitaria y la de los que creemos que esta es parte de la reforma industrial, la reforma agraria, la reforma educacional, la reforma sanitaria, la reforma laboral, etc. En suma de una revolución democrática popular, patriótica y antiimperialista que asegure nuestra independencia y los derechos del pueblo.
¿Qué desarrollo industrial hace falta? Más aún ¿qué formas debe adoptar ese desarrollo?. ¿Con grandes centros, frágiles en caso de que una Argentina independiente sea agredida, como es el pino, grande y frágil ante las tormentas?. ¿O como el césped, que se extiende y es difícil de exterminar? ¿Césped o pino? ¿Qué combinación de industria pesada con industria liviana?. Césped o pino, forma y contenido: aquí hay una buena discusión para los filósofos con preocupación nacional acerca de su relación contradictoria.
Otros dicen una combinación, como el hongo cuya parte más importante está bajo tierra y sólo aparece una parte afuera.
¿Qué técnicos para esta decisión? ¿Con qué conocimientos? ¿Qué contenido de la enseñanza? ¿Y qué presupuesto para ello?.
Como se ve es un debate de carácter educacional, pero también acerca del proyecto de país, aún de la defensa nacional: ¿cuál es más fácil de defender ante un ataque exterior?.
Es decir, no proponemos menos ciencia y tecnología. Proponemos más ciencia y tecnología.
Los centros de investigación debieran dedicarse además a producir elementos de alta necesidad estratégica.
Hace ya unos 30 años pensábamos en la integración del entonces centro de investigación de YPF estatal en Florencio Varela, con la destilería de Ensanada y la Universidad para producir ingenieros en petróleo, y donde incluso pudieran ingresar los obreros de la destilería.
¿Porque no relacionar la universidad con el Astillero de Río Santiago, con la investigación aplicada y el desarrollo tecnológico para producir barcos para una recuperada flota mercante del estado y una flota petrolera de una YPF reestatizada? Un astillero que también produzca los buques de guerra que exige la defensa de nuestros mares.
Y queremos ciencia básica, ciencia aplicada y desarrollo tecnológico porque son tres partes inseparables.
Cuando hablamos de tecnología, lo hacemos con el concepto de tecnología apropiada: que debe ser científicamente válida, técnicamente eficaz y socialmente aceptable. Las dos partes primeras del concepto se comprenden. ¿Pero qué quiere decir socialmente aceptable?. Quiere decir que se debe definir si se hace lo que quieren los actuales beneficiarios de este modelo perimido o se hará lo que necesite la independencia nacional y las necesidades populares. Se debe evaluar qué tecnologías se usan para evitar aquellas novedosas pero de dudosa utilidad que encarecen los servicios aumentando la dependencia, sin beneficios para la población. De más está decir que esto no se realiza en la Argentina, donde más de una vez el concepto científico de tecnología se ha transformado en “tecnolatría” más cercana a la superstición fetichista que de la ciencia.
En suma la nueva reforma exige participar en los tres movimientos de lucha o en las tres prácticas de la teoría científica del conocimiento humano:
§         la práctica de la lucha por la independencia nacional y la soberanía popular,
§         la práctica de la lucha por la producción (al servicio de quién y para quién).
§         la práctica de la lucha por la investigación científica (también al servicio de quién y para quién).
Así surge la política científica: Ciencia y arte de hacer posible lo necesario en ciencias y tecnología. Debemos discutir esto para saber qué ciencia y tecnología necesita una Argentina independiente con  bienestar popular.
Como no se hace lo anterior, se hace política como arte de lo posible. De la cual tenemos ejemplos recientes en muchos gobernantes (los que dicen una cosa y la cambian después). Se adaptan así al bajo presupuesto. Y la Argentina dependiente (que beneficia a muchos de ellos).
En suma esto implica ir a una reforma de fondo de la educación argentina. Hacer de la universidad una caldera en ebullición de ideas. Hoy no hay respuestas innovadoras universitarias a la crisis en salud, a la crisis industrial, a la crisis energética, educacional, etc..
Hay que volver a la audacia intelectual de Harvey o al menos de Galileo. Pugnar por ser científicos, no ajustar las ideas a la moda mediática. La ciencia avanzó contra la moda, cuestionando las falsas apariencias.
Hay un organismo juzgador (CONEAU) que califica carreras y universidades. Es hora de preguntarse: ¿en base a qué proyecto de país y qué política nacional y específica evalúa? ¿Quiénes integran la CONEAU? ¿Cuáles son sus méritos?.
¡Qué todo se discuta públicamente en el demos universitario!. 
Que florezcan cien flores y cien escuelas de pensamiento, para elegir la mejor.
En suma: cátedras paralelas, más horarios, ingreso irrestricto, becas y comedor y más y mejores docentes e investigadores y más presupuesto. Y amplia discusión de todo esto.
Eso es lo que creo que hay que escuchar del pasado para ganar el futuro.
Y como aquel griego, Diógenes de Laercio, estamos buscando hombres. No preguntamos el credo o religión. No preguntamos la ideología política. Si son militares patriotas como Mosconi y Baldrich, dispuestos a morir luchando contra el enemigo, como Cabral y el Capitán Giachino, no sólo son bienvenidos, los necesitamos. 
Sólo pedimos que sientan como una bofetada en su propia mejilla las injusticias contra cualquier hombre de nuestro pueblo, y sientan como propias las ofensas a nuestra Patria, a cada nación Latinoamericana y a cada pueblo o país expoliado del mundo.
Queremos transmitirles algo que viene del Estado Mayor argentino y latinoamericano. Transportado, parafraseando a Bertold Bretch, bajo las camisas sudorosas del pueblo, una y otra vez, a través de las líneas enemigas.
 “La guerra se la tenemos que hacer del modo que podamos. Si no tenemos dinero, carne y un pedazo de tabaco no nos tiene que faltar. Cuando se acaben los vestuarios, nos vestiremos con la bayetilla que nos trabajen nuestras mujeres y sino andaremos en pelota como nuestros paisanos los indios. Seamos libres y lo demás no importa nada.
Compañeros juremos no dejar las armas de la mano hasta ver el país enteramente libre o morir con ellas como hombres de coraje”.
General Don José de San Martín.
Esta orden sigue vigente y seguirá hasta que digamos: Misión cumplida, mi general. Hasta que sea verdad lo que dice el himno completo.....
“Se levanta a la faz de la tierra una nueva y gloriosa Nación, coronada su sien de laureles y a sus plantas rendido un león”...
Que será esta vez el león del imperialismo, de la dependencia y del establishment y la oligarquía, padres y madres de todos los golpes y usufructuarios de la sumisión nacional y el desamparo popular.

miércoles, 25 de mayo de 2016

Revolución de Mayo: 
Distintas visiones, proyectos y caminos...
Horacio Micucci

Se habla y se estudian distintas revoluciones en el mundo, pero los argentinos no podemos eludir el estudio de nuestra Revolución, para sacar conclusiones y experiencias.
Conviene hacer algunas reflexiones, desde una visión patriótica y popular, sobre la Conmemoración del 25 de mayo.
¿Y porqué desde una visión patriótica y popular?
Porque para hacer posible lo nacional debe unirse a lo popular y lo democrático. Y lo popular y lo democrático no puede realizarse sin la independencia nacional.
Reivindicamos el patriotismo como nacionalismo de los países oprimidos, diametralmente opuesto al nacionalismo de las potencias opresoras que se disputan el dominio y la rapiña del mundo. Reivindicamos las posiciones patrióticas y populares porque sólo la fuerza popular nos emancipará como Nación y nos independizará como país en el camino en que el pueblo se libere a si mismo.
Y es bueno analizar este 25 de Mayo teniendo como marco teórico referencial a esa posición porque desde nuestra primera revolución hasta nuestros días no logramos superar una independencia formal (cada vez más formal) que esconde una tremenda dependencia y sumisión nacional: un país disputado y rapiñado por distintas potencias (desde Inglaterra, EE.UU. u otras potencias europeas hasta Rusia y China en nuestros días), con una parte de su territorio usurpado por el colonialismo británico.
A la vez, quedaron inmensas tareas democráticas por realizar (es decir, hacer reales), desde la profunda reforma agraria, que postulaba Artigas en su Estatuto de 1815 por ejemplo, pasando por la mirada belgraniana de la agricultura y la industria, hasta la vigencia de una democracia grande con formas de democracia directa y el establecimiento de un federalismo efectivo. Porque la democracia de hoy ha sido reducida a un convite periódico al sufragio para elegir gerentes que gestionan esta dependencia y que sistemáticamente traicionan al Pueblo y a la Patria. Y subordinan a las provincias.
Nuestra Revolución quedó inconclusa.
Hemos escuchado hablar por décadas del "progreso" puesto de manifiesto por cifras de una supuesta "macroeconomía". Pero esas cifras son, en realidad, las cuentas del enriquecimiento obsceno de los beneficiarios de la entrega y del empobrecimiento inaudito de la inmensa mayoría de los habitantes de nuestro suelo. Se nos habló y habla de una supuesta teoría del "derrame" por el cual había que permitir ese enriquecimiento para que las sobras del banquete cayeran sobre los más pobres, pero esto nunca ocurrió. Sólo asistimos a la existencia de una minoría, cada vez más opulenta y poderosa, frente a una mayoría creciente de pobres cada más pobres.
Palabras del Papa Francisco reflejan esta situación: "Mientras que el ingreso de una minoría está creciendo exponencialmente, el de la mayoría se está desplomando"
Y ha sido un drama, muchas veces provocado, la separación de la cuestión democrática y la patriótica. En lo más profundo de nuestra historia se entrelazan estas banderas patrióticas y populares. Juntas mostraron la salida en encrucijadas claves escribiendo las mejores páginas de nuestra vida como Nación.
Y en Mayo es difícil separarlas. ¿Qué eran Belgrano y San Martín? ¿Patriotas o demócratas?. Eran ambas cosas a la vez, de manera inseparable.
Reconquistar el patrimonio nacional, establecer la soberanía popular, garantizar la independencia argentina, hacer efectivos los derechos del pueblo a la libertad, la salud, la alimentación, el trabajo y la tierra para el trabajo y la vivienda y no para la renta y la especulación, exigen esa unidad inseparable de lo patriótico y lo popular.
Es que el movimiento patriótico nacional y el movimiento democrático popular también están unidos por las reivindicaciones del Pueblo y de la Patria que no han sido logradas y que sólo se podrán lograr en conjunto ya que son derechos inseparables.
Es posible, entonces, un amplio movimiento patriótico y democrático popular que una a las fuerzas del trabajo, a los productores del campo, al empresariado y el comercio nacionales; a profesionales, científicos, artistas e intelectuales consustanciados con el pueblo y la patria; a religiosos sensibles a la situación de los carenciados, y a los militares patriotas y democráticos. Este amplio movimiento será capaz de abrir una nueva huella para llevarnos a nuestra segunda y definitiva independencia.
Y, ya en la cuestión de la Revolución de Mayo que conmemoramos, cabe la pregunta:
¿Qué se debate en el transcurso de esta conmemoración?
Se abre un gran debate histórico. Y no es neutro ese debate.
Se disputan proyectos políticos futuros, en lo que se destaca y en lo que se secundariza u oculta.
En ciencias sociales no hay imparcialidad. Nosotros tomamos partido por nuestra Patria sometida y por los humillados y vilipendiados de ella y eso nos permite buscar la verdad porque los oprimidos y los sometidos son los que están interesados en desnudar las mentiras del sistema opresor y sus administradores de turno.
Hace tiempo George Orwell escribió: “Quién controla el pasado controla el futuro y quién controla el presente controla el pasado”.
Parece pertinente disputarle a quienes controlan el presente el control del pasado para recuperar el futuro de nuestro Pueblo y nuestra Patria.
No nos referimos sólo al actual gobierno ni al anterior sino, más en general, a los sectores económicos y sociales que han sido causantes y beneficiarios históricos de las políticas de hambre, entrega y sumisión nacional y que han estado, en sus distintas fracciones (y no sin disputas), como usufructuarios de las políticas de los mismos. Y otra vez las palabras del Papa Francisco: “La política se ocupa de finanzas y de bancos, no de los que tienen hambre. No interesa si la gente no tiene nada”.
Distintas potencias rapiñan la Nación con aliados internos.
En este gobierno y en el anterior.
Los dos candidatos del último balotaje expresaban el mismo plan: hacer pagar al pueblo la crisis generada por el anterior gobierno. Bancos, monopolios petroleros, megamineras, etc. fueron inmediatamente beneficiados por el nuevo gobierno. Se enriquecieron antes y lo siguen haciendo, no sin disputas entre sí por el tamaño de la tajada: la oposición verdadera al macrismo no incluye a los responsables del proceso kirchnerista. Así como la oposición al proyecto kirchnerista no podía expresarse en Macri o Scioli. Se equivocaron y se equivocan los que esperaron y esperan un cambio a través de ellos y de otros como ellos.
Se confrontan dos visiones.
En concreto: dos visiones fundamentales confrontan.
Una visión es la del sistema, la del régimen, que ofrecen distintas variantes para la violación de los derechos del pueblo, la dependencia y la sumisión nacional en favor de otros bloques de beneficiarios nativos y potencias imperialistas.
¿En que consiste esta visión?
Cuando, diez años antes del primer centenario, Roca redujo el Himno, resumió esa posición.
Eliminó todo aquello que lo convertía en una proclama de libertad e independencia, que reconocía antecedentes en luchas anticoloniales y antifeudales, en las sublevaciones de los originarios y en las de otros pueblos hermanos. Pulverizó todo aquello que hacía de ese himno un programa de independencia. Aniquiló toda exaltación del sacrificio revolucionario en esa Revolución.
¿Por qué? Porque eso era necesario como muestra de sumisión y vasallaje a los poderosos de la época. Era necesario para mostrar una Argentina integrada... “al mundo” globalizador de esa época.
Pero, ¿integrada con que papel?
El de un país dependiente. Formalmente independiente, pero dependiente.
Y no es algo abstracto la dependencia. Se expresa en perjuicios a los derechos de hombres concretos.
Se expresa en la extranjerización de más de la mitad de la tierra cultivable y en la persistencia del latifundio denunciado hace más de diez años por la Iglesia y por la Federación Agraria. Y, como consecuencia, en impedir el acceso a la tierra a los que la quieren para el trabajo y la vivienda y no para la especulación y en una renta que se carga a toda la Nación. Se expresa en la falta de tierra para trabajarla y vivir en ella.
Se expresa en la pesca depredatoria que es hambre presente y futura,
Se expresa en la entrega de nuestro petróleo, materia prima valiosa pero, más aún, material estratégico para nuestra defensa nacional, como lo advirtiera el General Mosconi.
Se expresa en la megaminería contaminante, que se lleva todo y no deja más que destrucción; minería a la que protege el actual turno gobernante y que protegió el anterior. Es entrega de los ferrocarriles y son pueblos desiertos.
Se expresa en los perjuicios que sufren los verdaderos productores del campo y en las economías regionales en crisis.
Se expresa en despidos y en una desocupación que produce una estructura antiindustrial nacional que primariza cada vez más nuestra economía, que destruye al pequeño comerciante y a las PYME.
Se expresa en la falta dineros y proyectos para salud y educación que se gastan en el pago de deudas usurarias, ilegítimas y fraudulentas.
Se expresa en las inundaciones, en Cromagnon, en Costa Salguero, en la masacre de Once, en el crecimiento del narcotráfico y la trata de personas.
No es algo abstracto la dependencia. Es hambre, miseria, vida indigna. Son niños de futuro destruido. Dependencia significa provincias “inviables” y vidas “invivibles”. Y significa, también, el rebrote de un extremismo unitario y sojuzgador en el trato con las provincias.
Gobiernos de distintos colores mantuvieron esa visión. El actual también.
¿Cómo destacar el sacrificio de Belgrano y tantos otros ante el enriquecimiento obsceno que muestran muchos protagonistas políticos?. Enriquecimiento que no es sólo personal sino que es la utilización del Estado para enriquecer grupos económicos afines. Ya sea en los desfalcos del kirchnerismo como en los Panamá Papers. Sería interesante investigar cómo se formaron, en sus orígenes, fortunas como las de Macri o Bulgheroni.
¿Cómo reivindicar una Defensa Nacional Popular Integrada e Integral cuando se sume a la Argentina en la indefensión o cuándo se ha destruido la Industria para la Defensa? En el anterior gobierno y en éste, que reitera para Malvinas la política del “paraguas de soberanía” que se originó en el Parlamento Inglés en 1977, con Martínez de Hoz, que continuó Menem y que hoy se revitaliza, facilitando al ocupante colonial inglés su permanencia en nuestros territorios.
La respuesta a estos interrogantes es clara: Se falsean los datos del presente y, también, los del pasado.
Y para eso también tuvieron que retocar la historia.
Para que pase la primera visión tuvieron que deformar la verdadera historia.
Tuvieron que ocultar hechos (como el formidable protagonismo popular en 1806, en 1807, en 1810 y en la Guerra de la Independencia hasta 1824 y 1825), tuvieron que hacer desaparecer próceres (como Artigas y Andresito), tuvieron que convertir a los patriotas en figuritas irreales e inofensivas o sencillamente calumniarlos. Pretenden esconder el papel como militar de Manuel Belgrano. Tuvieron que esconder que la Patria se hizo con desobediencias como las de Belgrano al izar la bandera sin autorización o al negarse a abandonar el Norte o como las de San Martín que desobedeció la orden de participar en las luchas fratricidas. Desobediencias debidas y no obediencias debidas.
Como dice el documento fundacional del Foro Patriótico y Popular:
“A la entrega y la sumisión nacional ha ido unido, como la sombra al cuerpo, el desconocimiento de nuestras gestas históricas de independencia nacional y por romper las cadenas de la opresión social. El olvido lento, seguro y programado de la Reconquista y la Defensa de 1806 y 1807, que fueron pasos previos ineludibles del 25 de mayo de 1810 y el 9 de julio de 1816, la heroica Guerra de emancipación nacional, junto a los pueblos hermanos de Latinoamérica; las grandes rebeliones y alzamientos populares que enfrentaron al poder oligárquico en pos de conquistas sociales o políticas; la desmalvinización, iniciada por el propio “Proceso” y continuada por los gobiernos posteriores.
Todo intento de sublevarse ante la prepotencia de los poderosos del mundo y sus socios oligárquicos, es presentado como una obra de utópicos por los publicistas del sistema y la historia oficial. Vacían así nuestra verdadera historia para poder afirmar que la sumisión y la conciliación son la respuesta “racional” frente al nuevo orden globalizador. Se nos dijo, entonces, que vivíamos en una “aldea global” de países interdependientes. Se nos quiso ocultar que hay un puñado de potencias “globalizadoras”, y una mayoría de países expoliados por aquellos: Argentina es hoy, más que nunca en su historia, una presa disputada, desgarrada, por esas potencias opresoras.
Se niega abiertamente que sea posible un proyecto de Argentina independiente en el contexto mundial actual. Se sostiene que sólo es posible establecer algunas pocas “limitaciones” a la subordinación global.”
Está todo dicho en ese texto.
Entonces hay otra visión de nuestro futuro y de nuestro presente.
Esta otra visión, patriótica y democrático-popular ve a la Argentina como parte de los países que luchan por su independencia, las naciones que luchan por su emancipación y los pueblos que luchan por su liberación, en un mundo donde un puñado de países opresores, países bandoleros, oprimen a la mayoría; un mundo multipolar de potencias imperialistas, no sólo yanquis, no sólo ingleses, también otros imperios europeos, también Rusia, y también la China, que cada día penetra más en nuestro país.
Esta otra visión rescata la consigna de los patriotas de Mayo: “Ni amo viejo ni amo nuevo, ningún amo”. O el genial agregado del diputado Medrano a la Declaración de la Independencia: “independientes de los Reyes de España, sucesores y Metrópoli y de toda otra dominación extranjera.”. Agregado valiente en un mundo dominado por la Santa Alianza que Beethoven, partidario de la revolución, describía diciendo “no se ve ninguna luz en ninguna parte.”
Un mundo que era más difícil que el de ahora. Quienes están interesados en recalcar que sólo es posible ser dependientes, porque se benefician con la dependencia, ocultan toda luz de esperanza en otro camino.
En síntesis estas dos visiones encierran dos proyectos de Argentina.
Cada visión tiene un proyecto de Argentina.
Uno es un proyecto de Argentina dependiente.
El otro proyecto es el de una Argentina que se ponga de pié, soberana, de democracia real, democracia grande. Donde los derechos no sean letra muerta, donde la voluntad popular se respete, y donde cada elección no sea, como ahora, una cadena de engaños.
A esta última visión, y al proyecto que implica, le interesa conocer la verdad histórica.
Y aprender de ella. De nuestra última gran revolución.
Y allí entramos en el debate de que fue la Revolución de Mayo. Que fue, que enseñanzas nos deja, donde ganamos y donde perdimos y porqué.
Podríamos citar, entrando en la Revolución de Mayo, una frase de Bernardo de Monteagudo: “Sin la historia, que es escuela común del género humano, los hombres desnudos de experiencia, y usando sólo de las adquisiciones de la edad en que viven, andarían inciertos de errores en errores”.
Y en cómo fue la Revolución, en las enseñanzas a extraer, hay también un debate de proyecto de país.
Algunos dicen, por ejemplo, que la Revolución de Mayo tuvo un núcleo intelectual sin pueblo. No hubo pueblo y significó el paso de un tipo de globalización a otro tipo de globalización. ¿No eran pueblo más de siete mil milicianos armados que elegían por votación a sus jefes y que constituyeron la fuerza militar de la Revolución? ¿No eran pueblo las decenas de miles de originarios que combatieron en las sublevaciones de Túpac Amaru y Túpac Catari? ¿No eran pueblo los que integraron los ejércitos patrios que hicieron la guerra que se prolongaría hasta los campos de Ayacucho en 1824 y Tumusla en 1825? ¿No eran pueblo los sublevados de La Paz que, parafraseando al patriota Murillo, encendieron una tea que no se apagaría jamás? ¿No eran pueblo los campesinos de Güemes y la Guerra de las Republiquetas del Alto Perú?. Interesada versión que intenta ocultar la participación popular para justificar que sólo podremos “renegociar” nuestra dependencia. Versión de los que dicen que la independencia es cosa folklórica del pasado o paradigma caído para siempre.
Otros dicen que no fue una revolución. Que sólo se ocupó el vacío de poder creado por la prisión del monarca español. Sin embargo, la Revolución de Mayo de 1810 no fue un relámpago en cielo sereno ni un mero resultado de la invasión de España por los ejércitos franceses de Napoleón, aunque esto facilitara el accionar de los revolucionarios aquí, en la llamada Hispanoamérica. Hay una relación entre las condiciones externas y las internas, pero lo esencial es lo interno. Como en la metáfora del huevo y la piedra, si se incuba un huevo a 37 grados al tiempo saldrá un pollito pero si se incuba una piedra eso no ocurrirá. Esto es así porque son los factores internos del  huevo, que no tiene la piedra, los esenciales.
Otra versión, la más difundida, muestra un cabildo y gente expectante con paraguas. Aquí tampoco hubo revolución. El pueblo pasivo, esperaba saber de que se trataba. Versión de los que quieren a los pueblos lejos de las calles. En su formato para escolares aparecen “negritos” vendiendo empanadas y señores de galera con paraguas.
Las versiones de la dependencia y la sumisión nacional ocultan a tres vertientes de Mayo.
Las tres vertientes escondidas
La primera vertiente, la esencial, es el pueblo alzado en armas en defensa de la Patria que constituiría la parte principal de los ejércitos patrios. Ese pueblo armado que se unió y fue la fuerza principal en el rechazo de las invasiones inglesas. Pueblo que se organizó en milicias que agruparon miles de hombres entre los que había criollos, negros, mestizos, etc. además de españoles. Pueblo que también integraban los pueblos originarios de las pampas que ofrecieron sus lanzas. Pueblo que, después de vencer a los ingleses, en un proceso que fue de 1807 a1809 desarmó a los cuerpos de milicias partidarios de la continuidad colonial, quedando así las milicias que iban a ser la columna vertebral que posibilitó aquel 25 de Mayo. Pueblo que además incluía a los chisperos de French y Berutti dispuestos a actuar a una señal de Belgrano. Pueblo que después iba a constituir los ejércitos que actuaron en aquella guerra prolongada que duraría hasta 1824 y 1825.
Pueblo que también incluía a originarios como Andresito, combatiente en la expedición a Paraguay bajo las órdenes de Belgrano y luego segundo jefe de Artigas.
La segunda vertiente fue el núcleo de revolucionarios cuyas ideas avanzadas eran el corazón de la Revolución. Algunos como Belgrano, abogado y economista de prestigio, conocedor profundo de las nuevas ideas que bullían en Europa, intelectual que podía haber tenido un futuro venturoso en el régimen colonial pero que no vaciló en perder todo, muriendo en la pobreza y en el abandono, por su entrega a la causa revolucionaria. Otros como Moreno que en su tesis doctoral en Chuquisaca ya denunciaba la explotación de los originarios en la mita y el yanaconazgo, o como Monteagudo participe de la sublevación de La Paz o Castelli, primo de Belgrano. Es decir todos vinculados a las nuevas ideas y a las sublevaciones del norte altoperuano. Ese núcleo, con distintas variantes supo estar en el frente único antiinglés que incluía a bonapartistas como Liniers y españolistas como Álzaga, que también supo aproximarse a su objetivo designando como Virrey a Liniers (de simpatías bonapartistas) y que, disputando la hegemonía en ese frente, lograron entre 1807 a 1810 desarmar a los regimientos españoles partidarios de la continuidad colonial para constituir la fuerza militar propia. Intelectuales que tenían clara la necesidad de la conducción de esa fuerza militar naciente. ¿Qué otra cosa significaba que Belgrano se presentara a las elecciones para dirigir el Regimiento Patricios, elecciones en las que participaron Cornelio Saavedra (comerciante que las ganó), Romero (también comerciante) y el militar de carrera Urien?. Intelectuales que fueron parte de esa multisectorial que unió en el Cabildo del 25 de mayo a hombres y fuerzas de diferentes vertientes de pensamiento y distintos sectores sociales, como se expresó en la Primera Junta patria reuniendo a quienes se definían como el "partido revolucionario" como Moreno, Castelli, Belgrano, comerciantes  como Saavedra y Matheu, religiosos como Alberti y militares como Azcuénaga.
Supieron ver las unidades necesarias para cada momento necesario.
Por último la tercera vertiente era la que provenía de la fractura del viejo ejército colonial. Militares que provenían del aparato militar colapsado ante las invasiones inglesas. Militares que eran parte de un ejército fracturado en Europa donde habían surgido los que estaban dispuestos defender España frente a Napoleón, ilusionados con un Fernando VII, al que imaginaban constitucionalista. Militares españoles que tampoco habían vacilado en unirse al pueblo español sublevado representado, entre otros, por Juan Martín Díaz El Empecinado, ese hijo de panaderos alzado en armas indignado por la violación de unas jóvenes por los soldados franceses y que llegó a dirigir una división de diez mil hombres que destruyó la logística napoleónica y que cuando volvió Fernando VII le exigió una constitución, siendo primero confinado y luego ejecutado por ello. Ejército, conmovido por las nuevas ideas y la lucha contra el invasor napoleónico, donde se formaron San Martín y Matías Zapiola, segundo Jefe de Granaderos a Caballo posteriormente. Y que tenía en el Regimiento Fixo de Buenos Aires a Miguel de Azcuénaga. O a Artigas del Regimiento de Blandengues.
Un debate hacia el futuro
Pero también, y muy importante, es investigar las causas que hicieron que la revolución quedara inconclusa, que no completara sus tareas democráticas (como la reforma agraria) y tampoco sus tareas patrióticas posibilitando que la independencia se transformara en una nueva dependencia, por la perdida de la hegemonía del proceso en manos de una cuarta vertiente: aquellos que sólo querían la independencia formal conservando los privilegios del sistema, opuestos al protagonismo popular porque significaba la lucha sin claudicaciones contra sus intereses mezquinos. Como Mitre que construyó el primer “relato” de larga duración.
La Revolución de Mayo terminó con la colonia pero no completó las tareas democráticas (agrarias), y esto llevó a una revolución inconclusa.
Esto es lo que creemos que está en debate: Qué proyecto de país, qué tipo de cambios hay que realizar, cual es la revolución necesaria y por lo tanto posible. Qué caminos posibles para lograrlo, rescatando las formas de confluencia entre lo patriótico y lo popular. Qué ejemplos de protagonismo popular podemos rescatar de nuestro pasado, comprendiendo que la independencia nacional es condición para que se hagan efectivos los derechos del pueblo y recordando siempre que la independencia nacional frente a enemigos poderosos no se logrará sin ese protagonismo popular, que es condición para que el proceso revolucionario se complete hasta sus últimas tareas.
Es hora de unidades Patrióticas y Populares que superen las rutas trilladas y abran nuevos caminos, nuevas huellas, en todos los terrenos.
Hoy esa unidad imprescindible no puede eludir la elección de un camino que haga que la crisis en Argentina deje de pagarla el Pueblo y la Patria.
Para eso hace falta debate público por esa unidad y por un programa, postergando ambiciones personales.
Está en juego la verdadera Nación corporizada en la mujer y el hombre argentinos